La voz atlé­ti­ca en los me­dios

Diario La Grada Atlético - - SUMARIO - POR ADRIÁN BELOKI FO­TOS ÁN­GEL GUTIÉRREZ E IMA­NOL ECHE­GA­RAY

Nos gus­ta­ría sa­ber có­mo va­lo­ras el dis­cur­so ofre­ci­do por Fernando To­rres en la des­pe­di­da del Vicente Cal­de­rón, ins­tan­do a lle­var la ilu­sión y el ca­lor del Cal­de­rón al Me­tro­po­li­tano

Fernando cla­vó lo que es la pa­sión ro­ji­blan­ca que va más allá de los es­ta­dios que ha ha­bi­ta­do el club. El Atlé­ti­co lle­vó la pa­sión de O’Don­nell al Me­tro­po­li­tano, de allí a Va­lle­cas con el cam­po de­rrui­do por la gue­rra… e in­clu­so en aquel cam­po pro­vi­sio­nal la pa­sión col­cho­ne­ra se unió pa­ra ga­nar la Li­ga an­tes de que re­cons­tru­ye­ran el Me­tro­po­li­tano. In­clu­so el cam­bio más dra­má­ti­co, el del Me­tro­po­li­tano al Cal­de­rón, cu­ya pri­me­ra épo­ca fue real­men­te fría.

Jose Luis Ro­drí­guez, el so­cio nú­me­ro 1 del Atle­ti nos re­cor­da­ba en una entrevista la di­fi­cul­tad de aquel tras­pa­so… ¡Y fí­ja­te lo que ha si­do el Cal­de­rón des­pués!

Es im­por­tan­te re­mar­car que a to­dos es­tos cam­bios ayu­da mu­cho el es­ta­do de­por­ti­vo del club. El Atlé­ti­co lle­ga al nue­vo es­ta­dio en el me­jor mo­men­to de­por­ti­vo de los úl­ti­mos cin­co lus­tros… Me ci­ño a mi pro­pia ex­pe­rien­cia pa­ra de­ci­ros es­to. Con 8 años llo­ré to­do lo que ha­bía que llo­rar por un cam­po cuan­do dejamos el Me­tro­po­li­tano y lle­ga­mos al Cal­de­rón en una ma­ña­na fría, ca­si lon­di­nen­se, con un em­pa­te en ca­sa… Tar­dó ca­si dos años en ad­qui­rir­se esa sen­sa­ción de ca­sa pro­pia y lo hi­zo al rit­mo de una tra­yec­to­ria de­por­ti­va que me­jo­ró.

¿Qué le di­rías al so­cio que ve to­dos es­tos cam­bios co­mo al­go ne­ga­ti­vo? No creo que ha­ya que de­cir na­da, ca­da cual tie­ne sus sen­ti­mien­tos que hay que res­pe­tar. El día en el que yo vea que al­gún di­ri­gen­te aten­ta con­tra el club es­ta­ré en­fren­te y se lo di­ré a la ca­ra, pe­ro sí creo que es­te cam­bio de es­ta­dio es al­go bueno pa­ra el club. El día de la des­pe­di­da del te­rreno de jue­go ha­bía mu­chí­si­mos ni­ños en el Cal­de­rón, mu­cha gen­te que no era abo­na­da pe­ro que es par­te de esa in­gen­te ma­sa so­cial del Atle­ti. El Me­tro­po­li­tano ten­drá si­tio pa­ra ellos y ade­más co­lo­ca al Atlé­ti­co en la éli­te eu­ro­pea en cuan­to a ni­vel del es­ta­dio.

Ten­go ami­gos que es­tán muy en con­tra, que me di­cen, ¿por qué no se ha re­no­va­do el pro­pio Cal­de­rón? En pri­mer lu­gar por­que es im­po­si­ble me­ter 15.000 per­so­nas más allí. La co­mo­di­dad de quie­nes es­tán en el es­ta­dio por cues­tio­nes la­bo­ra­les tam­bién de­ja mu­cho que desear y en el res­to de as­pec­tos es fran­ca­men­te me­jo­ra­ble. Me­nos en uno, la emo­ti­vi­dad, que la plan­ti­lla se lo ten­drá que ga­nar pa­ra que el Me­tro­po­li­tano la lle­gue a igua­lar. Si el Atle­ti ga­na un tri­ple­te el pri­mer año eso es­ta­rá ga­ran­ti­za­do, si ha­ce el ri­dícu­lo le cos­ta­rá mu­cho más.

En ese apar­ta­do de­por­ti­vo… ¿Cuál es la no­ta que le po­ne Petón a es­te año tan di­fí­cil, “el más com­pli­ca­do des­de que es­toy aquí” co­mo di­ce Si­meo­ne? So­bre­sa­lien­te. La ma­trí­cu­la de ho­nor la dan los tí­tu­los, el cum lau­de la Cham­pions. El equi­po ha he­cho fren­te a un año con enor­mes di­fi­cul­ta­des en for­ma de le­sio­nes con lo que po­día y se ha plan­ta­do en se­mi­fi­na­les de Co­pa y Cham­pions. Le ha fal­ta­do ese úl­ti­mo pa­so que dan los tí­tu­los pe­ro el tra­ba­jo de Si­meo­ne y la plan­ti­lla ha si­do ex­cep­cio­nal.

Pa­re­ce cla­ro que ese pa­so a la ex­ce­len­cia pa­sa por man­te­ner al Fal­cao o Griez­mann de turno y ro­dear­lo con fi­cha­jes de al­to ni­vel.

Cuan­do Griez­mann di­ce lo que di­ce (que veía con bue­nos ojos Man­ches­ter, et­cé­te­ra) sor­pren­de, por­que en el Atlé­ti­co es­tá de­mos­tra­do que va­le con no ir­te al Real Ma­drid ni te­ner sa­li­das de tono pa­ra te­ner una mar­cha lim­pia y que la gen­te te aplau­da al vol­ver. En es­tos ca­sos hay que re­cor­dar las pa­la­bras de Fernando, en el Atlé­ti­co de­be de es­tar quien quie­ra es­tar en el Atlé­ti­co.

Eso sí, los úl­ti­mos años han de­mos­tra­do que el Atlé­ti­co es un club en cre­ci­mien­to, bueno pa­ra el desa­rro­llo de cual­quier ju­ga­dor, cu­yos va­lo­res e iden­ti­dad han ayu­da­do a to­dos los ju­ga­do­res que han pa­sa­do por aquí. Con es­to quie­ro de­cir que si Theo no ha en­ten­di­do na­da, pe­ro na­da, de lo que es el Atlé­ti­co so­lo ha­bla de lo po­co que ha en­ten­di­do Theo, de na­da más.

En con­tra­po­si­ción con el ca­so de Theo, ve­mos a otros chi­cos de la can­te­ra co­mo Ko­ke y Saúl fir­man­do un lar­guí­si­mo con­tra­to con el Atlé­ti­co.

Yo es­pe­ro que el ca­so de Theo sea ex­cep­cio­nal, pe­ro la mo­ra­le­ja es que cuan­do tie­nes un chi­co de esas con­di­cio­nes hay que tra­tar de ama­rrar­lo muy rá­pi­do. Aho­ra, si él no quie­re se­guir, que de­je el di­ne­ro en ca­ja, aun­que que­da cla­ro que un chi­co de la can­te­ra se va­ya al eterno ri­val due­le. Si yo fue­ra un fut­bo­lis­ta jo­ven co­mo Theo me pre­gun­ta­ría: ¿Por qué to­dos los ju­ga­do­res que es­tos años se han ido del Atlé­ti­co han que­ri­do vol­ver o han con­se­gui­do vol­ver? ¿Por qué Die­go Cos­ta, que pue­de ir­se a cual­quier equi­po del mun­do, quie­re vol­ver al Atlé­ti­co? ¿Qué de­mo­nios pa­sa aquí? Me fi­ja­ría en chi­cos co­mo Ko­ke o Saúl, que de la can­te­ra han pa­sa­do a ser de los me­jo­res cen­tro­cam­pis­tas del mun­do. Pe­ro

“La afi­ción tar­dó ca­si dos años en acos­tum­brar­se al Cal­de­rón y sen­tir­lo co­mo su ca­sa”

bueno, ya ve­re­mos có­mo le va.

Des­de tu di­la­ta­da ex­pe­rien­cia co­mo agen­te, ¿có­mo en­tien­des su de­ci­sión de ir­se al Real Ma­drid?

Ha­ce mu­cho que de­jé de ser re­pre­sen­tan­te pe­ro siem­pre acon­se­jé a los ju­ga­do­res una máxima: Ve a don­de va­yas a ju­gar. Un fut­bo­lis­ta que no jue­ga no rin­de.

Ha­ble­mos de Fernando. ¿Le has vis­to preo­cu­pa­do por có­mo pue­de ser su fi­nal en el Atlé­ti­co? Por que le ocu­rra al­go si­mi­lar a lo que pa­só con Raúl o Ca­si­llas en el Real Ma­drid.

No lo veo, no lo veo, no creo que Fernando es­té vi­vien­do esa mis­ma si­tua­ción que vi­vió Raúl, ni tam­po­co creo que la re­la­ción de la hin­cha­da col­cho­ne­ra con él sea la mis­ma que tu­vie­ron Raúl o Ca­si­llas. Ya hu­bie­ra que­ri­do Ca­si­llas te­ner la re­la­ción que tie­ne Fernando con la hin­cha­da del Atlé­ti­co de Ma­drid.

¿Con­si­de­ras que la del Atlé­ti­co es en ese sen­ti­do una hin­cha­da más ‘ma­du­ra’ que la del Real Ma­drid?

No sé si ma­du­ra es el ca­li­fi­ca­ti­vo exac­to. Lo que sí creo es que la col­cho­ne­ra es una afi­ción que en­tien­de mu­cho me­jor el con­cep­to de leal­tad con los que han si­do lea­les con el Atlé­ti­co de Ma­drid.

Va­mos con un te­ma per­so­nal. Petón siem­pre ha si­do el úni­co ‘re­pre­sen­tan­te’ col­cho­ne­ro en ese show que es ‘El Chi­rin­gui­to’.

No creo que sea jus­to iden­ti­fi­car co­lec­ti­vos por in­di­vi­duos, pe­ro si me tie­nen que iden­ti­fi­car con el Atlé­ti­co de Ma­drid que lo ha­gan con la ele­gan­cia, con la cal­ma y con el de­cir ver­da­des que a mu­chos les ha­cen da­ño. En esos pro­gra­mas hay gen­te que se po­ne muy ner­vio­sa, y yo con­si­de­ro que di­fí­cil­men­te pue­de ha­cer­se acree­dor de la ra­zón aquel que gri­ta, que in­sul­ta… Yo in­ten­to ha­cer lo con­tra­rio y ade­más de­fen­dien­do lo que yo con­ci­bo co­mo una reali­dad me­ta­fí­si­ca, el Atlé­ti­co de Ma­drid

¿En­tien­des a los col­cho­ne­ros que pien­san que no deberías ser par­te de ese es­pec­tácu­lo?

Te ase­gu­ro que pa­ra mi se­ría mu­cho más có­mo­do, en­tre otras co­sas por­que ter­mi­na a las 4 de la ma­ña­na y me de­ja dos días con jet lag… No les voy a qui­tar la ra­zón, me lo di­cen has­ta las per­so­nas más cer­ca­nas a mi. Si no fue­ra, me que­da­ría con la desa­zón de de­jar al Atlé­ti­co fue­ra de un fo­ro en el que, co­mo mí­ni­mo, cuan­do voy yo sa­le su nom­bre una vez por pro­gra­ma. Que in­ten­ten plan­tear a la Es­pa­ña fut­bo­le­ra co­mo la Es­pa­ña del duo eco­nó­mi­co Ma­drid-Bar­ce­lo­na y que nin­gu­neen al Atle­ti es lo que tra­to y tra­ta­ré siem­pre de evi­tar.

No hay día en el en­torno col­cho­ne­ro que no vea­mos a pe­rio­dis­tas ‘fal­tan­do’ o ‘nin­gu­nean­do’ al Atle­ti ¿Qué se pue­de ha­cer pa­ra ha­cer fren­te a es­te fe­nó­meno?

La pe­na es que si a ti te lla­man un día del Chi­rin­gui­to, se­gu­ro que no te lo pen­sa­bas mu­cho an­tes de ir… Oja­lá exis­tie­ran pues­tos de tra­ba­jo su­fi­cien­tes pa­ra que ca­da pro­fe­sio­nal tu­vie­ra la op­ción de ser leal a su vo­ca­ción. A mi me gus­ta ha­cer un ti­po de pe­rio­dis­mo que no coin­ci­de pa­ra na­da con es­te, pe­ro no hay otro.

Va­mos a ir ter­mi­nan­do, pe­ro an­tes que­ría­mos pe­dir tu opi­nión so­bre el año de éxi­tos del Femenino, el fi­lial… Da la sen­sa­ción de que co­mo club el te­cho del Atle­ti es­tá por ver aún.

Es­tá cla­ro que el año ha si­do real­men­te po­si­ti­vo y eso nos per­mi­te alar­dear. El Femenino ha cua­ja­do una tem­po­ra­da es­pec­ta­cu­lar y ha de­mos­tra­do que de nue­vo el Atlé­ti­co es­tá a la van­guar­dia en cuan­to al apo­yo a sus otras sec­cio­nes. El ba­lon­ces­to llegó jun­to al Atlé­ti­co de Ma­drid, el tenis tam­bién, el atletismo, el rugby… Me en­can­ta ver a mis pai­sa­nas Ma­pi León o Me­se­guer triun­fan­do. El me­jor mo­men­to del fút­bol femenino en la his­to­ria de Es­pa­ña ha lle­ga­do con el Atlé­ti­co en la cum­bre y es un ejem­plo más de que la apues­ta trans­ver­sal del club en to­das las sec­cio­nes es un éxi­to del que to­dos los col­cho­ne­ros de­be­mos de enor­gu­lle­cer­nos.

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