Un re­loj de ci­ne

El CEO de TAG Heuer nos ha­bla de mi­llen­nials, de Cris­tiano Ro­nal­do y de la co­la­bo­ra­ción de la mar­ca sui­za con “Kings­man 2: el Círcu­lo de Oro”.

DT - - SELECTED RELOJES - TEX­TO JOR­GE COSCARÓN..

El mun­do de la al­ta re­lo­je­ría sui­za y el del ci­ne se unen con la co­la­bo­ra­ción en­tre TAG Heuer y la tre­pi­dan­te fran­qui­cia de agen­tes se­cre­tos “Kings­man”, en la que el Con­nec­ted Mo­du­lar 45 se­rá un per­so­na­je más.

¿Qué une a re­loj y película?

La re­la­ción en­tre “Kings­man” y TAG Heuer ha­bla so­bre lo que de­fi­ne a un ca­ba­lle­ro hoy día: com­bi­na­ción de pres­ti­gio, van­guar­dia y ac­ce­so a un mun­do co­nec­ta­do.

¿Es­te ti­po de ‘pro­duct pla­ce­ment’ es una bue­na me­di­da de co­nec­tar con los mi­llen­nials o con to­da cla­se de con­su­mi­do­res?

Cla­ro, no so­lo va di­ri­gi­do a los jó­ve­nes. Es co­mo Ja­mes Bond, que gus­ta a los de 7 y 77 años.

¿Y có­mo se con­ven­ce a un mi­llen­nial de que se com­pre un re­loj si pue­den mi­rar la ho­ra en su smartp­ho­ne?

No­so­tros tra­ta­mos de ven­der­les sue­ños. Si es­ta­mos con el Real Madrid, la gen­te em­pe- za­rá a pen­sar que Ro­nal­do lle­va un TAG Heuer, que Kings­man lle­va un TAG Heuer, que Be­lla Ha­did lo lle­va tam­bién... así que tra­tas de crear emo­cio­nes, de co­nec­tar el re­loj con éxi­to, fe­li­ci­dad y ca­li­dad. Con una ex­pe­ren­cia. Y así, la gen­te ven­drá. Si tra­tas so­lo de ven­der tec­no­lo­gía, no triun­fa­rás.

Has de­cla­ra­do que los re­lo­jes co­nec­ta­dos es­tán aún en la edad de pie­dra. ¿Qué po­de­mos es­pe­rar de ellos en el fu­tu­ro?

Que re­em­pla­cen al te­lé­fono. Pa­ra 2020 po­drás de­jar­te el smartp­ho­ne en ca­sa.

Y pa­ra ter­mi­nar, há­bla­nos de tu ya cé­le­bre “ce­re­mo­nia del que­so”.

El arte de ha­ce re­lo­jes vie­ne tam­bién de las gran­jas sui­zas y yo ha­go que­so pa­ra co­nec­tar con el ori­gen de esa pa­sión. Por eso me com­pré una gran­ja sin elec­tri­ci­dad y 86 va­cas, pa­ra ha­cer­lo de for­ma tra­di­cio­nal. De­ci­dí que nun­ca lo ven­de­ría, so­lo se­ría un re­ga­lo pa­ra los ami­gos y en es­tas pre­sen­ta­cio­nes.

“HOY, LO QUE DE­FI­NE A UN CA­BA­LLE­RO ES COM­BI­NA­CIÓN DE PRES­TI­GIO, VAN­GUAR­DIA Y AC­CE­SO A UN MUN­DO CO­NEC­TA­DO”

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.