¿MÁS DI­FÍ­CIL TO­DA­VÍA?

NO ES NE­CE­SA­RIO CAM­BIAR RA­DI­CAL­MEN­TE, TAN SO­LO HA­CER PE­QUE­ÑAS VA­RIA­CIO­NES A LA VER­SIÓN QUE DO­MI­NA.

El País - Buena Vida - - CUERPO -

CON ES­CO­BA EN VEZ DE PA­LOS.

El broom­ball es una ver­sión light del hoc­key so­bre hie­lo en la que el stick se sus­ti­tu­ye por una es­co­ba y los pa­ti­nes por cal­za­do de­por­ti­vo. Más allá de Es­ta­dos Uni­dos y Ca­na­dá, es una prác­ti­ca des­co­no­ci­da. Tó­me­lo co­mo un en­tre­na­mien­to de su ve­lo­ci­dad ex­plo­si­va y de fuer­za del tren su­pe­rior.

CON NOR­MAS ORI­GI­NA­LES.

El ul­ti­ma­te fris­bee es un de­por­te que exi­ge mo­vi­mien­tos cer­te­ros, pun­te­ría y ve­lo­ci­dad: un hí­bri­do en­tre fút­bol, baloncesto y rugby en el que el ba­lón se sus­ti­tu­ye por un dis­co vo­la­dor. Con­sis­te en ha­cer lle­gar el dis­co al ex­tre­mo con­tra­rio del cam­po, pa­sán­do­se­lo a los com­pa­ñe­ros. Del boo­me­rang hay mo­da­li­da­des de re­sis­ten­cia (má­xi­mo de re­cep­cio­nes en cin­co mi­nu­tos), fuer­za (MTA 100 o ver quién lo man­tie­ne más tiem­po en el ai­re en un cam­po de 100 me­tros) y dis­tan­cia (quién lo lan­za más le­jos). Am­bas, si se da vi­di­lla, cuen­tan co­mo una se­sión de cross­fit. Ati­nar en la re­cep­ción de los ca­chi­va­ches es más di­fí­cil de lo que pa­re­ce: le to­ca­rá co­rrer, es­ti­rar el bra­zo al sal­tar, do­blar las ro­di­llas, agi­li­zar los de­dos y ha­cer gi­ros de co­re (los ab­do­mi­na­les obli­cuos sal­drán re­for­za­dos). Y aga­char­se a re­co­ger­los cuen­ta co­mo sen­ta­di­llas.

JUN­TAN­DO MÁS DE UN DE­POR­TE.

El bos­sa­ball es una de las prác­ti­cas que más le ha­rán su­dar de cuan­tas se ci­tan en es­tas lí­neas. Vió la luz en 2005, de la mano de Fi­lip Eyck­mans, un belga afin­ca­do en el sur de Es­pa­ña. Ima­gí­ne­se un hí­bri­do en­tre vo­lei­bol, fút­bol y ca­poei­ra (ar­te mar­cial bra­si­le­ño) que se jue­ga so­bre una pla­ta­for­ma hin­cha­ble (pa­ra di­fi­cul­tar los mo­vi­mien­tos y amor­ti­guar las caí­das). En el cen­tro, una red y, a am­bos la­dos, una ca­ma elás­ti­ca don­de un ju­ga­dor no pa­ra de sal­tar pa­ra al­can­zar la pelota y re­ma­tar con las ma­nos, los pies o la ca­be­za.

VA­RIAN­DO EL TE­RRENO DE JUE­GO.

La ver­sión sub­acuá­ti­ca del hoc­key fue in­ven­ta­da por el ejér­ci­to bri­tá­ni­co en los años 50 pa­ra man­te­ner en for­ma a los bu­zos mi­li­ta­res. Hoy tie­ne mu­chos se­gui­do­res en Aus­tra­lia, Su­dá­fri­ca o Nue­va Ze­lan­da. Cons­ta de dos mi­ta­des de 15 mi­nu­tos con un des­can­so de 3. Se tra­ba­ja la agi­li­dad, la ve­lo­ci­dad ex­plo­si­va, el con­trol de la res­pi­ra­ción y la ap­nea. Ade­más, el pro­pio me­dio acuático eli­mi­na las le­sio­nes en ro­di­llas por im­pac­to o pa­ro­nes en se­co. El swamp foot­ball se ori­gi­nó en Fin­lan­dia pa­ra me­jo­rar la for­ma fí­si­ca de los fut­bo­lis­tas cam­bian­do el cés­ped por un lo­da­zal. Avan­zar en el ba­rro re­du­ce la reac­ti­vi­dad a ce­ro y con­vier­te ca­da pa­so en un su­pli­cio. Las agu­je­tas de in­gles pa­ra aba­jo es­tán ase­gu­ra­das.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.