Ama­ri­llo.

El País Semanal - - DOCUMENTOS -

El ama­ri­llo re­pre­sen­ta al pig­men­to más al­ti­vo y re­bel­de. El más ner­vio­so e ile­gí­ti­mo. Muy du­ro den­tro de la co­mu­ni­ca­ción cro­má­ti­ca, en don­de siem­pre apa­re­ce co­mo una per­so­na­li­dad desobe­dien­te, di­fí­cil de do­mi­nar y de amor­ti­guar su chi­rri­do. Su pa­re­ci­do al oro adul­te­ra su esen­cia. El oro es re­don­do y se­ño­rón mien­tras el ama­ri­llo es ver­ti­cal y agre­de. Kan­dinsky de­cía del ama­ri­llo que era el más te­rres­tre de los co­lo­res, y ca­bría de­cir que si el oro, a ima­gen del sol, pa­re­ce de otro mun­do, el ama­ri­llo se mues­tra fie­ra­men­te aquí, don­de ma­ni­fies­ta, con su có­le­ra, la ga­rra. Ha­cia arri­ba to­do es azul o ne­gro, ha­cia el cen­tro de la Tie­rra to­do es ne­gro o ro­jo. Lo ama­ri­llo se­ría el equi­va­len­te a un pre­ci­pi­cio te­rre­nal cu­yo vér­ti­go lle­va a los des­pe­ña­mien­tos del cuer­po.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.