Se ha­bla de…

EL AR­CÉN DON­DE UNA CHI­CA CHI­LE­NA MU­RIÓ ATRO­PE­LLA­DA EN 1998 SE HA CON­VER­TI­DO EN LU­GAR DE VE­NE­RA­CIÓN.

El Periódico de Catalunya (Castellano) - Dominical - - SUMARIO - L. G.

la de­vo­ción a una jo­ven chi­le­na.

Una ma­ña­na de oc­tu­bre de 1998, As­trid So­to –de 18 años– pro­ba­ba una mo­to que le aca­ba­ba de com­prar su pa­dre, quien la se­guía en su co­che. En un mo­men­to pa­ra­ron en el ar­cén del ki­ló­me­tro 22 de la ca­rre­te­ra que une San­tia­go con San Antonio, en Chi­le, pa­ra que ella se pu­sie­ra una cha­que­ta. Su pa­dre pa­ró el co­che un po­co más ade­lan­te y, cuan­do ella se dis­po­nía a vol­ver a su­bir a la mo­to, un camión la gol­peó con una ca­ja de he­rra­mien­tas que so­bre­sa­lía en un la­te­ral. El im­pac­to lan­zó a As­trid por los ai­res. Ca­yó muer­ta so­bre el co­che de su pa­dre. Se­gún los bom­be­ros, el pa­dre y el ca­mio­ne­ro llo­ra­ban des­con­so­la­da­men­te cuan­do lle­ga­ron. La fa­mi­lia y los ami­gos lle­va­ron flo­res y pe­lu­ches al lu­gar de la tra­ge­dia. Ellos fue­ron los pri­me­ros sor­pren­di­dos al ver có­mo, con los años, mi­les de pe­lu­ches se amon­to­na­ban con men­sa­jes de agra­de­ci­mien­to por mi­la­gros con­ce­di­dos o pa­ra pe­dir pro­tec­ción en los via­jes. La de­vo­ción se ha dis­pa­ra­do en los úl­ti­mos años, sin ex­pli­ca­ción cla­ra, aun­que no es la pri­me­ra vez que un fe­nó­meno si­mi­lar se pro­du­ce en Chi­le.

Mi­les de pe­lu­ches se amon­to­nan pa­ra pe­dir pro­tec­ción y agra­de­cer mi­la­gros

Los pa­dres de As­trid co­lo­ca­ron una ins­crip­ción en 1998 que po­nía «mi ni­ña her­mo­sa» her­mo­sa » y así se co­no­ce es­te lu­gar de pe­re­gri­na­ción. En­tre los pe­lu­ches, hay fo­tos de ella.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.