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Cien ra­zo­nes pa­ra es­cu­char can­cio­nes de Frank Si­na­tra por

GQ (Spain) - - Salir -

Lo­ve and Ma­rria­ge

Cual­quier mo­men­to en el que te ape­tez­ca mal­de­cir el día que te ca­sas­te. Fin de se­ma­na sin Li­ga y las cer­ve­zas en­frián­do­se pa­ra na­da.

Witch­craft

Tu no­via siem­pre es pun­tual y nun­ca co­ge atas­cos. Pe­ro por­que se des­pla­za mon­ta­da en una es­co­ba.

Stran­gers in The Night

Aca­bas de co­no­cer­la y vais a ya­cer: es la no­che, que te con­fun­de.

Int­he­wees­mall­hour­soft­he­mor­ning

Sue­na el des­per­ta­dor y te di­ri­ges al ba­ño pa­ra va­ciar la ve­ji­ga.

Teach Me To­night

Ella va a te­ner que en­se­ñar­te mu­chas co­sas. Y la pi­za­rra es­tá en el te­cho.

You Ma­ke Me Feel so Young

To­dos esos co­rreos en tu ban­de­ja de en­tra­da con ofer­tas de Via­gra no men­tían.

Young at Heart

La úl­ti­ma ci­ru­gía es­té­ti­ca a la que te so­me­tis­te no sa­lió bien, pe­ro por den­tro eres un cha­val.

Drin­king Again

Ella se ha ido. Pe­ro la ba­rra del bar si­gue ahí.

I've Got You Un­der My Skin

La edad no per­do­na y hoy te to­ca re­vi­sión de la prós­ta­ta con el uró­lo­go.

Softly, as I Lea­ve You

Cuan­do­quie­res­cor­ta­ru­na­re­la­ción­sin­dar­la­ca­ra.

All or Not­hing at All

Te has lia­do con una chi­ca que tie­ne no­vio y le di­ces que a ti no te van las me­dias tin­tas.

Can't We Be Friends?

Se aca­bó. Ella te va a pro­po­ner que seáis ami­gos y tu res­pues­ta va a ser "no".

How Old Am I?

Eres un ma­du­ro in­tere­san­te, el aman­te dié­sel que no se asus­ta an­te las chi­cas jó­ve­nes.

He­re's to The Lo­sers

Ideal pa­ra el co­lap­so y ele­gan­te con­tra­pun­to al We Are The Cham­pions. Franky con­si­gue que ga­nar pa­rez­ca de hor­te­ras.

Avai­la­ble

No es un es­ta­do de What­sapp, sino del co­ra­zón: pa­ra ella siem­pre es­ta­rás dis­po­ni­ble.

Send in The Clowns

To­das esas ve­ces (mu­chas) en las que te sien­tes co­mo un pa­ya­so.

That's Li­fe

Pa­ra en­ca­rar los al­ti­ba­jos de la vi­da. El me­jor himno es­toi­co ever.

Stormy Weat­her

Cuan­do ella te de­ja por un tío con ca­po­te y bai­la­ri­nas. O por cual­quier otro, qué más da. Llue­ve en tu co­ra­zón.

I Wish I We­re in Lo­ve Again

"Es­toy muy bien así, so­lo", te di­ces a ti mis­mo. Pe­ro sa­bes que no.

An­gel Eyes

Cuan­do no pue­des qui­tar­te de la ca­be­za su mi­ra­da.

Al­most Li­ke Being in Lo­ve

Es ho­ra pun­ta en el me­tro y en­cuen­tras un asien­to li­bre.

I'll Ne­ver Smi­le Again

El den­tis­ta aca­ba de dar­te el pre­su­pues­to pa­ra tus arre­glos den­ta­les.

I Get a Kick Out of You

Eso que tie­nes en la mano es un bo­lí­gra­fo. Y lo que es­tás fir­man­do, los pa­pe­les del di­vor­cio.

Let Me Try Again

Vuel­ves con el ra­bo en­tre las pier­nas.

Sum­mer Wind

Pa­ra tu es­ti­lo de vi­da pies­ne­gros busca de la ola per­fec­ta.

en Ta­ri­fa, en

Theo­nei Lo­ve­be­longs­to­so­me­bod­yel­se

Ella quie­re a al­guien. Y ese al­guien no eres tú.

The Lady Is a Tramp

Es­tás co­no­cien­do a chi­cas muy in­tere­san­tes en el co­me­dor de ca­ri­dad.

New York, New York

Es­tás en la Gran Man­za­na. Si pue­des ha­cer­lo allí, po­drás en cual­quier si­tio.

Be­wit­ched

Te en­can­ta su ri­sa, aun­que sea a tu cos­ta. No te ha­ce ni ca­so, pe­ro es­tás he­chi­za­do.

The Se­cond Time Around

Lo dis­te to­do por per­di­do pe­ro el amor vuel­ve a lla­mar a tu puer­ta.

In The Still of The Night

El es­trés te re­con­co­me es­ta no­che y des­ho­jas la mar­ga­ri­ta en­tre tus sá­ba­nas.

They Can’t Ta­ke That Away from Me

No pien­sas de­vol­ver ese li­bro a la bi­blio­te­ca. Que ven­gan a por él si quie­ren.

Bang Bang (My Baby Shot Me Down)

Aho­ra pien­sas que sa­lir con una chi­ca con li­cen­cia de ar­mas no fue una bue­na idea.

Mon­day Mor­ning Quar­ter­back

Qué tor­pe es­tu­vis­te y qué fá­cil es ver­lo to­do a to­ro pa­sa­do.

South – To A War­mer Pla­ce

Te aca­bas de ju­bi­lar y pien­sas ins­ta­lar­te en una co­lo­nia re­si­den­cial de la cos­ta.

I'm Gon­na Ma­ke It All The Way

Cuan­do en­cuen­tras a la chi­ca que te ha­rá olvidar ese cuel­gue tó­xi­co que arras­tras.

What Are You Doing The Rest of Your Li­fe?

Si de al­go es­tás se­gu­ro es de que quie­res pa­sar con ella el res­to de tu vi­da.

Sa­tisfy Me One Mo­re Time

Es­tás to­tal­men­te dis­pues­to a abra­zar la es­cla­vi­tud se­xual con ella.

You're So Right (For What's Wrong in My Li­fe)

Tu agen­te de la con­di­cio­nal aca­ba de en­tre­gar un in­for­me fa­vo­ra­ble so­bre ti.

Te vas en un avión de trans­por­te mi­li­tar, muy le­jos. A la gue­rra. Le di­ces que te es­pe­re. Es­tás dis­pues­to a arrui­nar­lo to­do de­cla­rán­do­le tu amor.

No es la pri­me­ra vez que te pa­sas de es­ta­ción. To­do eso del in­ter­cam­bio de pa­re­jas em­pie­za a in­tere­sar­te. Una ele­gan­te for­ma de de­cir "con­ti­go pan y ce­bo­lla" aho­ra que te has que­da­do en pa­ro. Pa­ra esos atas­cos en la ca­rre­te­ra de Va­len­cia en ple­na ope­ra­ción sa­li­da.

Tu chi­ca es­tá arre­glán­do­se pa­ra sa­lir. Pa­cien­cia. Tu nom­bra­mien­to co­mo con­ce­jal de ur­ba­nis­mo ha­ce que al­ber­gues nue­vas am­bi­cio­nes. A ella no le in­tere­sa tu di­ne­ro. Y eso es ge­nial, ¡por­que no lo tie­nes!

Aca­bas de abra­zar el ve­ga­nis­mo.

Una can­ción que po­drías es­cu­char ca­si a dia­rio. "¡Us­ted no sa­be con quién es­tá ha­blan­do!", di­ces mien­tras te acom­pa­ñan a la puer­ta. Cuan­do lo de­jas to­do pa­ra ir­te con los co­le­gas de juer­ga. Es­tás muy or­gu­llo­so de lo bien que le va a tu hi­jo en el co­le­gio.

Eso es lo que pien­sas cuan­do es­tás con tu chi­ca. … Di­ces en el al­tar, el día de tu bo­da. Igual que las dos ve­ces an­te­rio­res.

Las re­sa­cas son ca­da vez peo­res. Tro­pie­za las ve­ces que ha­ga fal­ta con la pie­dra, pe­ro no te en­ca­ri­ñes con ella. No sa­bes si el agua que cae de tu na­riz es aler­gia o ca­ta­rro. Re­co­ges li­las por­que con al­go tie­nes que ador­nar los gin-to­nics. Te has que­da­do sin sal y lla­mas a la puer­ta de tu ve­ci­na.

Mi­ras sus fo­tos y la echas de me­nos.

Asú­me­lo, eres in­ca­paz de di­si­mu­lar que te gus­ta. Lle­vas un es­mo­quin blan­co y so­lo te que­dan un piano y los re­cuer­dos.

Cuan­do ella in­sis­te en po­ner­te en la friend­zo­ne. Me te­mo que esa chi­ca es­tá em­pe­zan­do a gus­tar­te de­ma­sia­do.

Bus­cas a tien­tas el bo­tón snoo­ze del des­per­ta­dor. Tus ni­ve­les de co­les­te­rol han crea­do alar­ma en el am­bu­la­to­rio.

Pon­ga­mos fin a es­to. Sin ren­co­res.

Ca­si pue­des tocar el cie­lo con los de­dos.

Ca­si pue­des tocar el in­fierno con los pies.

¿Me oyes? Me es­toy que­dan­do sin co­ber­tu­ra.

La chi­ca de tus sue­ños se ca­sa. Con otro. Cuan­do lo úni­co que pue­des ofre­cer­le es un amor que du­ra­rá pa­ra siem­pre. Con­ju­ros, ama­rres o he­chi­zos, lo cier­to es que ella te ha­ce ti­lín.

Es­tás dis­pues­to a ma­tar por una ta­za de ca­fé.

El te­lé­fono no sue­na y es­tás anega­do en lá­gri­mas.

Hoy quie­res pe­tar­lo a ba­se de rom­per la dan­ce floor.

Des­de que ella se fue no quie­res sa­lir de ca­sa.

No­tie­nes­don­de­ca­er­te­muer­to,pe­ro­la­tie­ne­sae­lla. ¿Quién no ha in­fla­do su cu­rrí­cu­lum en al­gu­na en­tre­vis­ta de tra­ba­jo? To­do te sa­le mal y no te qui­tas el ga­fe de en­ci­ma. La can­ción de An­to­nio Alcántara. Te gus­ta ce­rrar los ba­res, pe­ro los ca­ma­re­ros quie­ren ir­se a sus ca­sas. Nie­va afue­ra, pe­ro tú es­tás ca­len­ti­to en el sa­lón de ca­sa.

Esas ra­ra sen­sa­ción de ser un pa­ga­fan­tas. Mi­ra que te gus­ta ha­cer­te el digno cuan­do el amor se aca­ba.

Pa­ra es­cu­char tu con­de­na a per­pe­tui­dad en la cor­te de ape­la­ción. Ideal pa­ra una lar­ga y amar­ga­da con­va­le­cen­cia en ca­sa. A so­las.

No tie­nes pa­la­bras pa­ra des­cri­bir lo gua­pa que es­tá.

Me­nu­da ofer­ta pa­ra dos aca­bas de pi­llar en

Los Re­yes te han traí­do car­bón. Te to­ca dar áni­mos a ese ami­go al que le aca­ban de rom­per el co­ra­zón.

Es­ta re­sa­ca es es­pan­to­sa.

No te ol­vi­des de dar­le amor. A dia­rio. Afron­tas con áni­mo una de­man­da de pa­ter­ni­dad. Eres el rey del son­ríe. Es­tás pen­san­do en de­jar a tu mu­jer por tu aman­te. Con la edad em­pie­zas a ver peor de cer­ca y ne­ce­si­tas acer­car­te más a ella. Tu ré­gi­men de vi­si­tas pe­ni­ten­cia­rias es bas­tan­te rí­gi­do. El fin. Tus he­re­de­ros te ro­dean en el le­cho de muer­te y tie­nes un par de co­sas que de­cir­les.

Trench Ca­mi­sa Bor­sa­lino de se­da Cin­tu­rón Za­pa­tos Tra­je de la­na Cor­ba­ta Pa­ra­guas

Po­lo de al­go­dón PRADA. Pan­ta­lo­nes de ra­ya di­plo­má­ti­ca GI­VENCHY. Mo­ca­si­nes CHURCH'S. Ga­fas de sol Club­mas­ter Se­llo

Abri­go jas­pea­do Tra­je de la­na y cor­ba­ta de se­da Ca­mi­sa de bol­si­llo Bor­sa­lino de la­na Za­pa­tos Pa­ñue­lo

Ca­mi­sa es­tam­pa­da Pan­ta­lo­nes Za­pa­tos

Cha­que­ta de do­ble bo­to­na­du­ra Jer­sey de cue­llo al­to BA­LEN­CIA­GA. Ga­fas GUC­CI. Pa­ñue­lo de bol­si­llo vin­ta­ge. Se­llo

Jer­sey de pun­to BER­LU­TI. Jer­sey de cue­llo al­to Pan­ta­lo­nes Bro­gues bi­co­lor Bor­sa­lino a cua­dros

Po­lo Mo­ca­si­nes Pan­ta­lo­nes

Es­mo­quin Ca­mi­sa Pa­ja­ri­ta Pa­ñue­lo Ge­me­los vin­ta­ge.

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