ESPECIALFITNESS/ FÚT­BOL EL AU­TÉN­TI­CO GE­RARD PI­QUÉ

EDAD: 29

GQ (Spain) - - Fitness -

vi­da. Más bien me mo­ti­va. Sa­bien­do que exis­te la éli­te, en lo que sea, me gus­ta intentar al­can­zar­la en to­do aque­llo que me pro­pon­go. Por­que creo que du­ran­te ese re­co­rri­do es cuan­do ver­da­de­ra­men­te apren­des. Y me mo­ti­va intentar es­tar siem­pre en­tre los me­jo­res en to­do lo que me pro­pon­go. No es una cues­tión de di­ne­ro ni de re­co­no­ci­mien­to. Bus­co más una sa­tis­fac­ción per­so­nal. Ser ca­paz de su­pe­rar un nue­vo re­to. ¿En qué mo­men­to un fut­bo­lis­ta de­ci­de mon­tar una em­pre­sa tec­no­ló­gi­ca como Ke­rad Ga­mes? En el fon­do, to­do es­tá re­la­cio­na­do. A mí, de ni­ño, me en­can­ta­ba ju­gar al PC Fút­bol con mi ami­go Pe­dre. Me gus­ta­ba por­que iba más allá de ju­gar un par­ti­do. En­glo­ba­ba más co­sas. Te­nías que ges­tio­nar un equi­po. Con esa idea en men­te sa­ca­mos el Gol­den Ma­na­ger, que no has da­do mu­chas ale­grías. Y aho­ra nues­tra idea es sa­car 20 jue­gos más re­la­cio­na­dos con el fút­bol. Por­que cree­mos que el fút­bol on-li­ne no es­tá tan desa­rro­lla­do. Hay mu­cho por ha­cer. Que­re­mos crear una co­mu­ni­dad. Y unien­do es­to con tu an­te­rior pre­gun­ta, yo no soy nin­gún ex­per­to en tec­no­lo­gía, pe­ro como in­ten­to me­jo­rar, me fi­jo en lo que ha­cen gran­des del sec­tor como Mark Zuc­ker­berg o los de Ro­vio [crea­do­res de Angry Birds]. Y voy apren­dien­do por el ca­mino. ¿Qué con­se­jos le da­rías al Pi­qué jo­ven? De­jar de ce­nar Do­ri­tos y Nu­te­lla [ri­sas]. La im­por­tan­cia de dor­mir bien, su­pon­go. No lo sé. Tam­po­co soy muy de dar con­se­jos, creo que es­tos lle­gan de for­ma na­tu­ral. Y los di­gie­res a tu rit­mo. Sí que le re­co­men­da­ría a mi yo más jo­ven no ago­biar­se tras co­me­ter un error o cuan­do las co­sas no mar­chan bien. No an­gus­tiar­se pen­san­do que to­do es­tá per­di­do. Y cuan­do lle­ga el mo­men­to de subidón má­xi­mo, lo mis­mo. Tam­po­co pen­sar que eres el me­jor. Intentar dar con ese equi­li­brio. Ya so­lo bus­car ese pun­to in­ter­me­dio te ha­ce ser me­jor ju­ga­dor. Y per­so­na. ¿Un pun­to de in­fle­xión en tu ca­rre­ra? El año que me fui ce­di­do a Za­ra­go­za. Yo me voy al Man­ches­ter muy jo­ven y ahí es­toy dos años a caballo en­tre el se­gun­do y el pri­mer equi­po. Ju­ga­ba de vez en cuan­do con los ma­yo­res, pe­ro era al­go es­po­rá­di­co. Ne­ce­si­ta­ba sa­ber si ju­gan­do seis o sie­te par­ti­dos se­gui­dos, con con­ti­nui­dad, iba a a po­der es­tar con los me­jo­res. En mi po­si­ción en el Man­ches­ter Uni­ted ju­ga­ban Rio [Fer­di­nand] y Vi­dic. Eran ju­ga­do­res de ni­vel top y, en­ci­ma, en el me­jor mo­men­to de sus res­pec­ti­vas ca­rre­ras. Así que me fui ce­di­do al Za­ra­go­za. Ahí hi­ci­mos una gran cam­pa­ña. Quedamos sex­tos y nos me­ti­mos en Eu­ro­pa. En aque­lla plan­ti­lla es­ta­ban Ai­mar, D'ales­san­dro, los her­ma­nos Mi­li­to, Ewert­hon o Ser­gio Gar­cía, ju­ga­do­res de gran ca­li­dad y de los que apren­dí mu­chí­si­mo a todos los ni­ve­les. Y con 19 años me di cuen­ta de que me po­dría de­di­car a es­to. A ve­ces tie­nes que sa­lir de tu zo­na de con­fort y pro­bar tus lí­mi­tes. Eso fue lo que in­ten­té. Y sa­lió bien. ¿Có­mo des­co­nec­tas en­tre par­ti­do y par­ti­do? Cuan­do es­toy con­cen­tra­do pa­ra un par­ti­do o ten­go un ra­to li­bre, veo se­ries. Aho­ra he es­ta­do muy me­ti­do con Nar­cos. Me he co­mi­do los diez ca­pí­tu­los a una ve­lo­ci­dad ver­ti­gi­no­sa. Es in­tere­san­te. Re­cuer­do que la pri­me­ra se­rie que vi y que me vo­ló la ca­be­za fue Pri­son­break. Otra se­rie que tam­bién me en­can­ta es Suits. Creo que tie­ne diá­lo­gos con mu­cho rit­mo. Tam­bién veo Scan­dal. Kerry­wa­shing­ton es­tá ge­nial en la se­rie. Y aho­ra ten­go ga­nas de po­ner­me con Far­go, que no pa­ran de re­co­men­dár­me­la. Aunque me pa­só lo mis­mo con Hou­seof­cards y lue­go tam­po­co con­se­guí me­ter­me del to­do. Tal vez ten­ga que dar­le una se­gun­da opor­tu­ni­dad. Es cu­rio­so por­que des­de que vi Brea­king­bad soy más cui­da­do­so. No me con­ven­cía, pe­ro a par­tir del fi­nal de la pri­me­ra tem­po­ra­da y la se­gun­da, bum, pe­ga un subidón. Y me aca­bó en­can­tan­do. Su­pon­go que tie­nes que dar­les tiem­po, te­ner pa­cien­cia y con­fiar en ellas. Como pa­sa con al­gu­nos ju­ga­do­res o en­tre­na­do­res [ríe]. Con la Eu­ro­co­pa en Fran­cia a la vuel­ta de la es­qui­na, ¿qué es lo que te in­cen­ti­va pa­ra se­guir ju­gan­do con la se­lec­ción es­pa­ño­la? No te da di­ne­ro, has ga­na­do to­do con ella, te quita va­ca­cio­nes y pa­re­ce que tu pre­sen­cia siem­pre es mo­ti­vo de po­lé­mi­ca. A mí es que el fút­bol me gus­ta. Me gus­ta mu­cho. Y en­tre es­tar pa­ra­do un par de se­ma­nas o com­pi­tien­do con los me­jo­res ju­ga­do­res del mundo, siem­pre es­co­jo lo se­gun­do. Mien­tras pue­da. Mien­tras mi cuer­po no di­ga lo con­tra­rio y mi ca­be­za aguan­te. La se­lec­ción es una fa­mi­lia. Son com­pa­ñe­ros con los que lle­vo com­par­tien­do mu­chí­si­mos años ves­tua­rio. Y cuan­do di­go "com­par­tir ves­tua­rio", ha­blo de com­par­tir de­rro­tas, vic­to­rias, du­das, pro­ble­mas, ale­grías, le­sio­nes o ilu­sio­nes. Y cuan­do di­go "com­pa­ñe­ros", no so­lo me re­fie­ro a los fut­bo­lis­tas, tam­bién ha­blo de fi­sios, doc­to­res, en­tre­na­do­res, miem­bros de la ex­pe­di­ción… Ju­gar con la se­lec­ción me ha da­do mu­chí­si­mo. He­mos te­ni­do tan­tas bue­nas ex­pe­rien­cias y tan­tos re­cuer­dos, que iré con ella has­ta que no pue­da más fí­si­ca o men­tal­men­te.

SAL­GO DEL HO­TEL li­ge­ra­men­te em­bru­ja­do por la sim­pa­tía y edu­ca­ción de Ge­rard Pi­qué. No es tan fie­ro el león como lo pin­tan. No me lo es­pe­ra­ba. A ver có­mo les ex­pli­co yo es­to aho­ra a mis ami­gos ma­dri­dis­tas.

GA­NA­DOR

TA­SA PRE­MIO

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.