Carlos I fa­lle­ció de pa­lu­dis­mo por la pi­ca­du­ra de un mos­qui­to?

Historia de Iberia Vieja Monográfico - - Sabias Que... -

ES DE SO­BRA CO­NO­CI­DO que Carlos I ab­di­có la co­ro­na an­tes de su muer­te y que se re­ti­ró al mo­nas­te­rio ca­ce­re­ño de Yuste. El pe­ri­plo que si­guió has­ta allí no fue na­da fá­cil ( ver págs. 82-87), en un mo­men­to en el que las co­mu­ni­ca­cio­nes no es­ta­ban muy desa­rro­lla­das. Par­tió de Bru­se­las en sep­tiem­bre de 1556 ha­cia su re­ti­ro, pe­ro no lle­gó has­ta fe­bre­ro de 1557 a Yuste. En aquel mo­men­to, el mo­nar­ca ya es­ta­ba aque­ja­do de go­ta, lo que le di­fi­cul­ta­ba los mo­vi­mien­tos. Sin em­bar­go, el rey no cam­bió sus há­bi­tos ali­men­ti­cios y su gran afi­ción a la car­ne de ca­za acre­cen­tó su en­fer­me­dad, lle­gán­do­le a pa­ra­li­zar el uso del bra­zo iz­quier­do y afec­tán­do­le tam­bién el de­re­cho. Pe­ro no fue es­ta la cau­sa úl­ti­ma de su muer­te, sino el pa­lu­dis­mo. En uno de sus pa­seos por los es­tan­ques que ro­dea­ban el mo­nas­te­rio, du­ran­te el ve­rano de 1558, un mos­qui­to in­fec­ta­do de ma­la­ria le pi­có. Como con­se­cuen­cia de ello, Carlos pa­só un ve­rano azo­ta­do por gran­des fie­bres, pér­di­da de ape­ti­to y can­san­cio ex­tre­mo has­ta su muer­te el 21 de sep­tiem­bre de 1558 a los 58 años.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.