La Vanguardia (1ª edición)

El juez bus­ca, él co­rre

In­ves­ti­ga­do por la IAAF y la AMA, Adel Me­chaal se ve apea­do del 1.500

- SER­GIO HEREDIA Río. Enviado es­pe­cial

Adel Me­chaal (25) lle­ga pen­sa­ti­vo a la zo­na mix­ta.

Des­de lue­go, no es fe­liz. Es­tá fue­ra. Su se­rie de los 1.500 m ha ido muy len­ta. Co­mo se ha em­ba­ru­lla­do y se ha en­su­cia­do, se le ha es­ca­pa­do una opor­tu­ni­dad. Ha si­do no­veno, en 3m48s41, una mar­ca de pan­de­re­ta pa­ra él (el otro es­pa­ñol, Da­vid Bus­tos, sí pa­sa ron­da, por tiem­pos: sép­ti­mo, en 3m39s73). No, Me­chaal no es fe­liz. No lo es des­de ha­ce días. Des­de ha­ce un par de se­ma­nas.

El día que de­bía vo­lar a Río, le lla­mó Jo­sé Luis de Carlos, director ge­ne­ral de la Fe­de­ra­ción Es­pa­ño­la de Atle­tis­mo. Le di­jo:

–Da­te media vuel­ta y vuel­ve a ca­sa. Por aho­ra, no pue­des ve­nir a Río. La IAAF y la Agen­cia Mundial An­ti­do­pa­je (AMA) nos han co­mu­ni­ca­do que te has sal­ta­do tres con­tro­les an­ti­do­pa­je en es­te año.

Eso le di­jo De Carlos a Me­chaal. En con­ver­sa­ción con es­te dia­rio, De Carlos di­jo que el pro­ble­ma de Me­chaal ha­bía si­do pu­ra­men­te ad­mi­nis­tra­ti­vo. Na­da más que eso.

–Hay un pro­ble­ma bu­ro­crá­ti­co con la acre­di­ta­ción. Y eso no se pue­de so­lu­cio­nar al mo­men­to. Hay que re­sol­ver­lo. Cuan­do lo ha­ya he­cho, Me­chaal po­drá via­jar a Río –di­jo De Carlos a La Van­guar­dia.

A esas al­tu­ras, Me­chaal ya ha­bía sa­li­do de su ca­sa en Pa­la­mós.

–Sí sí, ya iba ca­mino del ae­ro­puer­to –di­ce Me­chaal en las en­tra­ñas del Es­ta­dio Olím­pi­co–. Ima­gí­ne­se el dis­gus­to. Me di­je­ron que no po­día su­bir al avión. Y mis com­pa­ñe­ros se en­te­ra­ron. De ahí que to­da es­ta his­to­ria se fil­tra­ra. Lo que se fil­tró fue un buen show. La IAAF y la AMA ha­bían co­mu­ni­ca­do al Co­mi­té Olím­pi­co Es­pa­ñol (COE) que Me­chaal, do­ble me­da­llis­ta en los Eu­ro­peos de ju­nio, se ha­bía sal­ta­do va­rios con­tro­les an­ti­do­pa­je en es­te año. Tres con­tro­les. El equi­va­len­te a un po­si­ti­vo. El equi­va­len­te a dos años sus­pen­di­do.

El COE lla­mó a la Fe­de­ra­ción Es­pa­ño­la y es­ta lla­mó a Me­chaal.

Di­ver­sos re­la­tos des­cri­ben a un Me­chaal llo­ro­so, ase­gu­ran­do de mil ma­ne­ras que él nun­ca se ha sal­ta­do na­da. Si aca­so, ha ha­bi­do al­gu­nos des­pis­tes.

–La ver­dad es que mu­chos atle­tas son un desas­tre ad­mi­nis­tra­ti­va­men­te –di­jo De Carlos.

–Creen que soy un des­pis­ta­do to­tal –di­ce Me­chaal a es­te dia­rio.

Es­ta­mos de nue­vo en la zo­na mix­ta del Es­ta­dio Olím­pi­co. Me­chaal ha po­di­do lle­gar a Río por­que el asun­to se ha pues­to en stand by. El juez es­tu­dia.

Por aho­ra, la acre­di­ta­ción de Me­chaal es­tá en re­gla. Pue­de en­trar y sa­lir de la Vi­lla Olím­pi­ca, en­tre­nar­se con los otros, vi­vir los Jue­gos.

–Si hu­bie­ra ve­ni­do sin la acre­di­ta­ción, no ha­bría­mos po­di­do ga­ran­ti­zar su en­tra­da en la vi­lla. Me­chaal se ha­bría que­da­do ti­ra­do en un ho­tel, le­jos de to­do. Sin fi­sio­te­ra­peu­tas ni mé­di­cos. Sin ac­ce­so a las pis­tas de en­tre­na­mien­to. Un lío. ¡Aquí las dis­tan­cias son enor­mes! –di­ce De Carlos.

Me­chaal tie­ne a un abo­ga­do tra­ba­jan­do en el asun­to mien­tras él co­rre. Ayer fue la se­rie de 1.500. Esa que le sa­lió fa­tal. Y es­ta tar­de, a par­tir de las 15 h, las se­mi­fi­na­les del 5.000.

Es­te es el se­gun­do via­je de Mo Fa­rah, el hom­bre que per­si­gue unir el tí­tu­lo de es­ta dis­tan­cia al 10.000 que ha­bía ga­na­do el sá­ba­do. Se­ría la se­gun­da vez que lo con­si­gue.

–Yo he de­ja­do to­do en ma­nos del abo­ga­do –di­ce Me­chaal–. Nos co­mu­ni­ca­mos por e-mail. Yo mi­ro el co­rreo dos ve­ces al día. Si me pi­de in­for­ma­ción, se la man­do. Pe­ro he ve­ni­do aquí a co­rrer, no a es­tar por esas co­sas.

Tam­bién di­ce que to­do eso de las des­apa­ri­cio­nes no es cier­to.

–Yo re­si­do en Font Ro­meu. Allí me pa­so to­do el tiem­po. Pe­ro mi do­mi­ci­lio le­gal es­tá en Pa­la­mós. En uno de los con­tro­les, la IAAF me en­vió un e-mail y yo se lo con­tes­té. En los otros dos ca­sos, la Agen­cia An­ti­do­pa­je me en­vió una car­ta a mi ca­sa en Pa­la­mós. No es­ta­ba allí. No pu­de cer­ti­fi­car­la. ¿Có­mo la iba a fir­mar? ¡No es­ta­ba allí!

Tie­ne un pro­ble­ma. Uno que due­le: le han man­cha­do el nom­bre.

–Y esa mancha cos­ta­rá qui­tar­la. Pe­ro de­ben te­ner es­to cla­ro. No he da­do po­si­ti­vo, na­die me ha san­cio­na­do.

Se va ago­bia­do. Por el pro­ble­ma bu­ro­crá­ti­co y por el com­pro­mi­so que le es­pe­ra. Un 5.000 con Mo Fa­rah.

Me­nu­da fae­na.

 ?? MAR­CE­LO SAYÃO / EFE ?? Adel Me­chaal, du­ran­te su se­rie de los 1.500 m, ayer en Río
MAR­CE­LO SAYÃO / EFE Adel Me­chaal, du­ran­te su se­rie de los 1.500 m, ayer en Río

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain