CON­SO­LI­DAR O CAER

La Vanguardia - Dinero - - IBEX 35 -

Eco­no­mis­ta res­pon­sa­ble de es­tra­te­gia de los di­fe­ren­tes ne­go­cios de Ci­ti­group en España

Afi­na­les del 2011, pen­sa­ba que es­te año se­ría po­si­ti­vo pa­ra las bol­sas. Mi du­da era si las subidas co­men­za­rían en el se­gun­do tri­mes­tre o en la se­gun­da mi­tad del año. Gra­ve error: si todos pen­sa­mos lo mis­mo, las subidas fi­nal­men­te se pro­du­ci­rán antes. Es­to es lo que ha ocu­rri­do has­ta el mo­men­to. Tan ne­ga­ti­vos éra­mos todos a fi­na­les del año pa­sa­do pa­ra el inicio de es­te ejer­ci­cio que, al fi­nal, todos es­tá­ba­mos ven­di­dos. Só­lo hi­zo fal­ta que los da­tos eco­nó­mi­cos ini­cia­les en Es­ta­dos Uni­dos no fue­ran tan ma­los o que el Ban­co Cen­tral Eu­ro­peo se mos­tra­ra ge­ne­ro­so con la li­qui­dez ad­ju­di­ca­da a la ban­ca pa­ra que las bol­sas lo va­lo­ra­ran con re­va­lo­ri­za­cio­nes. Y va­ya si las subidas han si­do im­por­tan­tes.

Real­men­te, no re­cuer­do un inicio de ejer­ci­cio tan po­si­ti­vo co­mo el ac­tual en el mer­ca­do bur­sá­til. Se han re­gis­tra­do subidas del 14% pa­ra las bol­sas de los paí­ses emer­gen­tes y cer­ca­nas al 7% pa­ra el con­jun­to de las bol­sas mun­dia­les. Se tra­ta de una re­cu­pe­ra­ción que no pa­re­ce tan di­fe­ren­te a la ini­cia­da en mar­zo del año 2009 (80%) o a la de agos­to del 2010 (35%). ¿Les en­tran ga­nas de com­prar le­yen­do es­to úl­ti­mo? Pues no de­be­rían caer en la ten­ta­ción.

Re­co­noz­co que hay fac­to­res que obli­gan a con­si­de­rar de for­ma op­ti­mis­ta la con­ti­nui­dad de la subida. El pri­me­ro, que el di­ne­ro lla­ma al di­ne­ro. Y real­men­te em­pe­za­mos a ver có­mo el di­ne­ro vuel­ve al mer­ca­do. Más del 60% de la sa­li­das de di­ne­ro re­gis­tra­das en la se­gun­da mi­tad del año pa­sa­do en los fon­dos que in­vier­ten en bol­sas de paí­ses emer­gen­tes ha vuel­to. Pe­ro ape­nas un 5% en el ca­so de los fon­dos que in­vier­ten en bol­sas de paí­ses desa­rro­lla­dos.

No es mu­cho, es cier­to. Pe­ro es un in­di­cio del ele­va­do vo­lu­men de li­qui­dez que hay en los mer­ca­dos, con al­ter­na­ti­vas de de­pó­si­tos a ti­pos ba­jos o ren­ta­bi­li­da­des de la deu­da en mí­ni­mos his­tó­ri­cos. Pre­ci­sa­men­te es­to úl­ti­mo es tam­bién un fac­tor po­si­ti­vo pa­ra las bol­sas a cor­to pla­zo: no es­ta­mos vien­do subidas de ti­pos que nos an­ti­ci­pen un cam­bio de ses­go en la po­lí­ti­ca mo­ne­ta­ria. Y créan­me que la po­lí­ti­ca mo­ne­ta­ria ex­pan­si­va, es­pe­cial­men­te a tra­vés de la com­pra de ac­ti­vos (o re­pos a me­dio y lar­go pla­zo) ha si­do cla­ve pa­ra man­te­ner el re­cien­te buen tono de las bol­sas mun­dia­les. El “tsu­na­mi de li­qui­dez” lo ha de­no­mi­na­do la pre­si­den­ta de Bra­sil, Dil­ma Rous­seff. Aun­que tam­bién lo ha con­si­de­ra­do una irres­pon­sa­bi­li­dad.

Fren­te a los dos ar­gu­men­tos an­te­rio­res, hay otros mu­chos que obli­gan a ser es­pe­cial­men­te pru­den­tes a cor­to pla­zo. Qui­zás el más im­por­tan­te es la pro­pia cau­te­la de los ban­cos cen­tra­les. Ya la es­ta­mos ob­ser­van­do: es­pe­rar y ver el im­pac­to de las me­di­das ex­pan­si­vas apli­ca­das has­ta el mo­men­to. Qui­zás tam­bién va­lo­ran­do los ries­gos a los que han in­cu­rri­do con la in­yec­ción ma­si­va de fon­dos. Es com­pli­ca­do en es­te es­ce­na­rio, sal­vo por una si­tua­ción ex­tre­ma, que los ban­cos cen­tra­les re­to­men a cor­to pla­zo las me­di­das ex­pan­si­vas.

En lo po­co que va de año, las bol­sas ya po­drían ha­ber re­co­rri­do más de la mi­tad de las subidas del 2012

En el ca­so del Ban­co Cen­tral Eu­ro­peo, la can­ci­ller An­ge­la Mer­kel lo ha re­cha­za­do de plano. Es­to apun­ta a una con­so­li­da­ción de los mer­ca­dos. Pe­ro hay otros fac­to­res de ries­go que in­cli­nan la ba­lan­za ha­cia las caí­das. Uno de ellos es la pro­pia di­ná­mi­ca del mer­ca­do, em­pe­zan­do por la subida de los pre­cios del cru­do y la re­cien­te caí­da del euro. In­clu­so la co­rrec­ción que he­mos vis­to en los pre­cios del oro.

Con po­cos in­ver­so­res fi­na­les por el mo­men­to, mu­cho in­ver­sor pro­fe­sio­nal com­pra­do o muy com­pra­do, exis­te la po­si­bi­li­dad de que la to­ma de be­ne­fi­cios lle­ve a des­an­dar par­te de las subidas re­cien­tes. ¿Por qué no? Si

Des­de enero, las bol­sas de los emer­gen­tes han subido un 14% y las del con­jun­to del mun­do, un 7%

quie­ren ex­cu­sas pue­den alu­dir al de­te­rio­ro del es­ce­na­rio ma­cro mun­dial, al de­te­rio­ro de los re­sul­ta­dos y a las ten­sio­nes geo­po­lí­ti­cas. Por no re­pe­tir que la cri­sis eu­ro­pea no se re­suel­ve con di­ne­ro, sino con cre­ci­mien­to y de­ci­sio­nes po­lí­ti­cas. Hoy por hoy, am­bos fac­to­res se man­tie­nen en el ai­re.

En los dos pri­me­ros me­ses del año, las bol­sas ya po­drían ha­ber re­co­rri­do más de la mi­tad de las subidas (es­pe­ra­das, pro­ba­bles y po­si­bles) del 2012. Es mu­cha subida pa­ra un pe­rio­do tan cor­to de tiem­po. Y más aún con­si­de­ran­do que es­te año pro­me­te ser es­pe­cial­men­te lar­go pa­ra todos. No ten­gan tan­ta pri­sa.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.