Preo­cu­pa­ción en la City

En Lon­dres se da por he­cho que España va a ne­ce­si­tar un res­ca­te antes de fin de año

La Vanguardia - Dinero - - EN PORTADA - Rafael Ra­mos

La City de Lon­dres es, en reali­dad, una gran ca­sa de apues­tas. Só­lo que en vez de apos­tar a los re­sul­ta­dos de los par­ti­dos de fút­bol o ca­rre­ras de ca­ba­llos, jue­ga con el di­ne­ro de los in­ver­so­res, los pen­sio­nis­tas e in­clu­so los es­ta­dos. Es el ma­yor ca­sino del mun­do. Y aho­ra mis­mo co­lo­ca sus fi­chas en la ca­si­lla que di­ce que las me­di­das de aus­te­ri­dad del Go­bierno de Ma­riano Ra­joy no van a fun­cio­nar y España va a ne­ce­si­tar un res­ca­te in­ter­na­cio­nal antes de fin de año (o prin­ci­pios del que vie­ne), pe­ro Ale­ma­nia no va a per­mi­tir que se va­ya a pi­que.

El gri­to de gue­rra en las trin­che­ras ca­da vez más san­grien­tas de la City (la san­gre de los tra­ba­ja­do­res ir­lan­de­ses, por­tu­gue­ses, grie­gos o es­pa­ño­les que ven de­te­rio­ra­do su ni­vel de vi­da por cul­pa de la es­pe­cu­la­ción sin es­crú­pu­los) es “com­prar, com­prar y com­prar” to­do lo que sea es­pa­ñol, ya sean bo­nos del Es­ta­do o de una co­mu­ni­dad au­tó­no­ma, pro­pie­da­des in­mo­bi­lia­rias a pre­cio de gan­ga, ac­cio­nes de­va­lua­das de em­pre­sas con fu­tu­ro… Y la ex­pli­ca­ción no es una con­fian­za cie­ga en la ca­pa­ci­dad de España pa­ra rein­ven­tar su economía, sino la apues­ta de que el país es una pie­za de­ma­sia­do gran­de de la va­ji­lla de la Unión Eu­ro­pea co­mo pa­ra de­jar que se rom­pa, al me­nos a cor­to pla­zo.

“El consejo a mis clien­tes es que com­pren pro­duc­tos fi­nan­cie­ros es­pa­ño­les, por­que es­tán a muy buen pre­cio, el mar­gen po­ten­cial de ga­nan­cia es muy gran­de, en dos o tres años no va a pa­sar na­da, y des­pués ya se ve­rá”, di­ce Da­niel Mü­ller, que tra­ba­ja pa­ra un ban­co nor­te­ame­ri­cano y en cu­ya car­te­ra de clien­tes fi­gu­ran, so­bre to­do, fon­dos de pen­sio­nes ale­ma­nes. Es ger­mano, y a lo me­jor tie­ne al­gún ti­po de per­cep­ción es­pe­cial so­bre los pla­nes de la can­ci­ller An­ge­la Mer­kel.

Las pro­yec­cio­nes de los gru­pos ban­ca­rios HSBC y Ci­ti­group so­bre España, re­cién pu­bli­ca­das, son bas­tan­te más pe­si­mis­tas que las ofi­cia­les de la Co­mi­sión Eu­ro­pea y el Go­bierno es­pa­ñol. El pri­me­ro de ellos pro­nos­ti­ca pa­ra el año en cur­so una con­trac­ción del pro­duc­to in­terno bru­to del 2,1%, y del 0,6% el que vie­ne, lo que en tér­mi­nos prác­ti­cos se tra­du­ce en un es­ta­do in­de­fi­ni­do de re­ce­sión por lo me­nos has­ta el año 2014, y ni si­quie­ra ve cla­ro que en­ton­ces va­ya a sa­lir del agu­je­ro a pe­sar de los ra­di­ca­les e im­po­pu­la­res re­cor­tes de­cre­ta­dos por el pre­si­den­te Ma­riano Ra­joy. La se­gun­da pro­yec­ción es to­da­vía más ne­ga­ti­va, y es­ti­ma que la economía per­de­rá un 2,7% de vo­lu­men en el 2012, y un 1,2% en el 2013.

En sus aná­li­sis, am­bos gru­pos ban­ca­rios lle­gan a la con­clu­sión que la re­for­ma la­bo­ral –que con­si­de­ran en cual­quier ca­so ne­ce­sa­ria– no va a fun­cio­nar, al me­nos a cor­to pla­zo, por la mons­truo­si­dad de los pro­ble­mas es­truc­tu­ra­les. Por otro la­do, tam­bién con­clu­yen que el des­em­pleo va a se­guir au­men­tan­do has­ta un 24,9% pa­ra la Na­vi­dad del año pró­xi­mo. En cuan­to al dé­fi­cit pre­su­pues­ta­rio, que es la ma­dre del cor­de­ro y el ba­re­mo por el que la Unión Eu­ro­pea va a juz­gar a los es­ta­dos miem­bros con la va­ra del cas­ti­go del nue­vo pac­to fis­cal, España tie- ne cual­quier po­si­bi­li­dad de cre­ci­mien­to blo­quea­da en ori­gen por una aus­te­ri­dad dra­co­nia­na que es enemi­ga a muer­te del con­su­mo. El in­for­me de HSBC pre­vé que tan só­lo va a con­se­guir re­du- cir­lo a un 6,3% del PIB en el 2012, y a un 5% pe­la­do el cur­so que vie­ne, bas­tan­te por de­ba­jo de lo que An­ge­la Mer­kel con­si­de­ra un apro­ba­do. Lo que fal­ta por es­ta­ble­cer es cuál se­rá el cas­ti­go.

“El ries­go de una re­es­truc­tu­ra­ción de la deu­da so­be­ra­na es­pa­ño­la es, aho­ra mis­mo, ma­yor que en cual­quier otro mo­men­to des­de que co­men­zó la cri­sis”, se­ña­la la úl­ti­ma eva­lua­ción de Ci­ti­group, que, sin em­bar­go, no cree que el país va­ya a ir a la ban­ca­rro­ta (la opi­nión de la City es que Gre­cia ya lo es­tá, tec­ni­cis­mos al mar­gen, y no ten­drá más re­me-

Los es­pe­cu­la­do­res com­pran to­do aque­llo que sea es­pa­ñol por­que con­fían en que Eu­ro­pa no de­ja­rá caer al país

dio que sa­lir vo­lun­ta­ria­men­te de la zo­na euro pa­ra de­va­luar la mo­ne­da y em­pe­zar la re­cu­pe­ra­ción a ba­se de ex­por­ta­cio­nes e in­gre­sos por tu­ris­mo).

El ana­lis­ta eco­nó­mi­co Ha­mish Mcrae pien­sa que “España va a ne­ce­si­tar un res­ca­te, y la di­ná­mi­ca es exac­ta­men­te la mis­ma que en los ca­sos de Gre­cia, Por­tu­gal e Ir­lan­da: pri­me­ro la ne­ga­ción del pro­ble­ma, lue­go los ar­gu­men­tos pa­ra con­ven­cer a los mer­ca­dos de que la si­tua­ción es di­fe­ren­te a la de otros paí­ses deu­do­res, más tar­de la apli­ca­ción de un se­ve­ro plan de aus­te­ri­dad, fi­nal­men­te los ru­mo­res de que el plan de sal­va­men­to se es­tá ela­bo­ran­do en Bru­se­las… Esa es la fase en la que es­ta­mos aho­ra”.

CH­RIS RATCLIFFE / BLOOM­BERG

Ras­ca­cie­los en el dis­tri­to fi­nan­cie­ro de Lon­dres, Ca­nary Wharf

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