AMUND­SEN Y SCOTT

(XIX-XX)

La Vanguardia - ES - - PORTADA -

La ma­ña­na del 16 de enero de 1912 al ca­pi­tán de la marina británica Ro­bert Fal­con Scott le que­da­ba muy po­co pa­ra al­can­zar su sue­ño: ser el pri­mer hom­bre en lle­gar al po­lo Sur. A 54 ba­jo ce­ro, Scott y sus cua­tro com­pa­ñe­ros de ex­pe­di­ción arras­tra­ban el can­san­cio tras 1.400 ki­ló­me­tros re­co­rri­dos. Pe­ro los áni­mos es­ta­ban más al­tos que nun­ca. De pron­to, vie­ron un pe­que­ño pun­to en me­dio de la in­men­si­dad de nie­ve: era la ban­de­ra de No­rue­ga. El ex­plo­ra­dor Roald Amund­sen les sa­có un mes de ven­ta­ja. “¡Dios mío! Qué lu­gar tan es­pan­to­so...”, es­cri­bió Scott en su dia­rio. La ex­pe­di­ción in­gle­sa in­mor­ta­li­zó el mo­men­to con una fo­to en el que to­dos los ros­tros re­fle­jan ra­bia, ago­ta­mien­to y frus­tra­ción. Ni una so­la son­ri­sa. La ca­rre­ra al po­lo Sur no ha­bía si­do jus­ta. Los bri­tá­ni­cos ha­bían creí­do que su úni­co ri­val era el cli­ma, pues no te­nían no­ti­cia de los pla­nes de Amund­sen. Sin ape­nas tiem­po pa­ra di­ge­rir la de­rro­ta, los hom­bres de Scott em­pren­die­ron el re­torno. “Me es­pan­ta el re­gre­so”, es­cri­bió el ca­pi­tán en su dia­rio. Es­ta vez sí que fue el cli­ma su úni­co y peor enemi­go. Uno a uno, to­dos fue­ron fa­lle­cien­do. Les ma­tó el frío. El úl­ti­mo en mo­rir fue Scott, a só­lo 18 km del si­guien­te de­pó­si­to de ali­men­tos. Ocho me­ses más tar­de, un equi­po de res­ca­te ha­lló la tien­da del ca­pi­tán, los dia­rios y los va­lio­sos aná­li­sis cien­tí­fi­cos de Scott jun­to con su cuer­po. “La de­rro­ta y la muer­te die­ron a Scott más fa­ma in­clu­so que a Amund­sen su vic­to­ria”, ase­ve­ra Je­sús Tor­ba­do en el li­bro Viajeros in­tré­pi­dos (Pla­ne­ta). Ni el fra­ca­so ni el triun­fo fue­ron ro­tun­dos, tal co­mo Amund­sen con­fe­só años des­pués. “He de acep­tar con sen­ci­llez que no he co­no­ci­do hom­bre al­guno que se en­con­tra­ra en un lu­gar tan dia­me­tral­men­te opues­to a sus de­seos co­mo yo en aquel mo­men­to”. El ver­da­de­ro sue­ño del no­rue­go ha­bía si­do ser el pri­me­ro en lle­gar al po­lo Nor­te, pe­ro el ame­ri­cano Ro­bert Peary se lo arre­ba­tó en 1909.

Des­de arri­ba y en el sen­ti­do de las agu­jas del re­loj, Amund­sen; un di­ri­gi­ble; un men­sa­je ci­fra­do; Scott, y el equi­po no­rue­go

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.