La cons­pi­ra­ción ‘Zero Hour’

ABC es­tre­na una de las se­ries más arries­ga­das del año

La Vanguardia - Vivir TV - - NOTICIASTV -

En es­ta fic­ción hay na­zis, so­cie­da­des se­cre­tas, se­cues­tra­do­res, pe­rio­dis­tas y, so­bre to­do, re­lo­jes, mu­chos re­lo­jes. Ha­cen tic-tac to­dos al mis­mo tiem­po, con el ob­je­ti­vo de me­ter­se en la ca­be­za del es­pec­ta­dor, pues Zero Hour es una se­rie so­bre una cons­pi­ra­ción. Una par­ti­da de ajedrez cu­yas pie­zas em­pie­zan a mo­ver­se el pró­xi­mo jue­ves, fe­cha de es­treno de la se­rie, en Es­ta­dos Uni­dos. Es la gran apues­ta del ca­nal ABC pa­ra es­te ini­cio de 2013 y tam­bién una de las fic­cio­nes más am­bi­cio­sas que he­mos vis­to en mu­cho tiem­po. Pues la cons­pi­ra­ción de Zero Hour abar­ca va­rios si­glos y eta­pas his­tó­ri­cas, y lle­va­rá al es­pec­ta­dor por gue­rras, pac­tos y re­vo­lu­cio­nes se­pa­ra­dos en­tre ellos por cen­te­na­res de años. Se­rá la ver­sión te­le­vi­si­va de best se­llers co­mo El có­di­go Da Vin­ci o El ocho, un enor­me en­tra­ma­do de pis­tas y se­cre­tos cu­yas ra­mi­fi­ca­cio­nes no tie­nen lí­mi­te.

SAL­TOS EN EL TIEM­PO

La gran pregunta es si los es­pec­ta­do­res van a en­trar en el jue­go. Pues, si bien en el te­rreno li­te­ra­rio es­te ti­po de no­ve­las tie­nen un gran éxi­to, en el mun­do de la te­le­vi­sión to­da­vía es­tá por des­cu­brir. En los úl­ti­mos años, las fic­cio­nes que han in­ten­ta­do crear gran­des mis­te­rios se han vis­to su­pe­ra­das por sus pro­pias in­cóg­ni­tas y han aca­ba­do can­ce­la­das. Se­ries post- Lost co­mo The Event, Tra­ve­ler o Flash For­ward no han pa­sa­do de la pri­me­ra tem­po­ra­da. Así que ha­brá que ver si ocu­rre lo mis­mo con la his­to­ria de Hank (in­ter­pre­ta­do por Ant­hony Ed­wards), el edi­tor de una re­vis­ta so­bre cien­cias ocul­tas que se ve­rá in­vo­lu­cra­do en una enor­me cons­pi­ra­ción cuan­do su mu­jer sea se­cues­tra­da an­te sus ojos. In­ten­tan­do en­con­trar­la, des­cu­bri­rá que, re­cien­te­men­te, ella com­pró un re­loj ex­tra­ño, en cu­yo in­te­rior en­cuen­tra un dia­man­te...

Ese dia­man­te, y otros tan­tos que se en­cuen­tran en 11 re­lo­jes más, se­rán la cla­ve de la ma­qui­na­ria que Zero Hour pon­drá en mar­cha a par­tir de ese mo­men­to. El es­pec­ta­dor se ve­rá arras­tra­do por una su­ce­sión de sal­tos en el tiem­po y si­tua­cio­nes que lo lle­va­rán de un lu­gar a otro. Eso siem­pre y cuan­do se de­je arras­trar a es­ta es­pi­ral cons­pi­ra­to­ria. Co­mo los re­lo­jes que la pro­ta­go­ni­zan, los en­gra­na­jes de la fic­ción de­be­rán en­ca­jar a la per­fec­ción pa­ra que la com­bi­na­ción de ele­men­tos que pro­po­ne re­sul­te efec­ti­va. La se­rie quie­re emu­lar a los éxi­tos de ven­tas en las li­bre­rías, pe­ro la ex­pe­rien­cia di­ce que po­dría ir a pa­rar fá­cil­men­te a la pi­la de li­bros de oca­sión. En ABC ya cru­zan los de­dos pa­ra que es­ta am­bi­cio­sa se­rie fun­cio­ne. Tras las can­ce­la­cio­nes de es­tre­nos pro­me­te­do­res, co­mo 666 Park Ave­nue y Last Re­sort, un ter­cer pro­yec­to fa­lli­do se­ría de­mo­le­dor. To­ni de la To­rre

Los pro­ta­go­nis­tas de la fic­ción.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.