Co­mo mi­rar un cua­dro.

El lien­zo don­de Tie­po­lo in­ter­pre­ta de mo­do muy par­ti­cu­lar la muer­te de Ja­cin­to recupera su es­plen­dor en una nue­va res­tau­ra­ción.

La Voz de Galicia (A Coruña) - XL Semanal - - Sumario -

de Ja­cin­to, de G. Tie­po­lo.

1. Te­ma: Ovi­dio

La obra, ins­pi­ra­da en un epi­so­dio de Las Me­ta­mor­fo­sis, de Ovi­dio, re­pre­sen­ta la muer­te de Ja­cin­to, prín­ci­pe de Es­par­ta y aman­te del dios Apo­lo que per­dió la vi­da en un jue­go de lan­za­mien­to de dis­co. La es­ce­na es pre­sen­cia­da por un gru­po de per­so­nas, en­tre las que es­tán el rey Ami­clas, pa­dre de Ja­cin­to; miem­bros de su cor­te; se­res mi­to­ló­gi­cos, co­mo Pan y Cu­pi­do; y ani­ma­les, co­mo un co­lo­ri­do gua­ca­ma­yo.

2. Trans­for­ma­ción: ¿tenis?

Tie­po­lo ha ver­sio­na­do el re­la­to mi­to­ló­gi­co: en vez de un dis­co, lo que ha ma­ta­do a Ja­cin­to es el tenis. Hay dos pe­lo­tas en pri­mer tér­mino jun­to a una ra­que­ta; otra bo­la pa­re­ce ha­ber­se des­li­za­do des­de la mano de Ja­cin­to. Y de­trás del gru­po de es­pec­ta­do­res se ve par­te de una red de tenis, un jue­go lla­ma­do en­ton­ces 'pa­lla­cor­da' y que es­ta­ba de mo­da en­tre los no­bles. Tie­po­lo se guio por una tra­duc­ción del tex­to de Ovi­dio en la que se ha­bla­ba de tenis y no de dis­co.

3. Com­po­si­ción a su ma­ne­ra

Tam­bién Gio­van­ni Bat­tis­ta in­ter­pre­ta el mi­to a su ma­ne­ra en la com­po­si­ción. A Ja­cin­to lo re­pre­sen­ta se­mi­des­nu­do y con la ca­be­za trá­gi­ca­men­te gi­ra­da ha­cia Apo­lo; en su me­ji­lla se apre­cia la he­ri­da cau­sa­da por el gol­pe mor­tal. Los per­so­na­jes se com­por­tan de mo­do muy tea­tral. To­dos, los es­pec­ta­do­res, el cons­ter­na­do Apo­lo e in­clu­so la es­ta­tua del dios Pan, se gi­ran ha­cia el ros­tro del mo­ri­bun­do, eje de aten­ción de la obra.

4. Pre­pa­ra­ción: di­bu­jos

Nu­me­ro­sos bo­ce­tos pre­vios rea­li­za­dos tan­to por el ar­tis­ta co­mo por su hi­jo y ayudante Gio­van­ni Do­me­ni­co mues­tran las dis­tin­tas op­cio­nes que se ba­ra­ja­ron res­pec­to a la po­si­ción de Apo­lo y Ja­cin­to: hay di­bu­jos en los que Apo­yo es­tá más im­pli­ca­do en el so­co­rro del he­ri­do. Los tra­ba­jos de res­tau­ra­ción mues­tran que Tie­po­lo hi­zo mu­chas más co­rrec­cio­nes en la par­te iz­quier­da del cua­dro que en la de­re­cha.

5. El co­lor: con­tras­tes

En la re­cien­te res­tau­ra­ción se han re­cu­pe­ra­do los co­lo­res ori­gi­na­les, que han de­vuel­to el es­plen­dor y la pro­fun­di­dad a los vo­lú­me­nes crea­dos por Tie­po­lo. Co­lo­res in­ten­sos co­mo el del man­to de Apo­lo, pin­ta­do en un vi­bran­te la­pis­lá­zu­li, con­tras­tan con el na­ran­ja de la te­la so­bre la que ya­ce el pá­li­do cuer­po de Ja­cin­to. Tam­bién es muy vi­vo el con­tras­te en­tre el co­lo­ri­do plu­ma­je del gua­ca­ma­yo con el már­mol blanco y frío de la escultura de Pan.

6. Po­ses: dra­má­ti­cas

Las fi­gu­ras es­tán re­pre­sen­ta­das con vi­ve­za y rea­lis­mo, a pe­sar de la exa­ge­ra­da tea­tra­li­dad de las po­ses. Con un ges­to muy dra­má­ti­co, Apo­lo cu­bre su fren­te con una mano y ex­tien­de la otra. Se­gún la le­yen­da, Apo­lo –ro­to de do­lor por la pér­di­da de su ama­do– va­ti­ci­nó: «Y re­na­ce­rás co­mo una flor». In­me­dia­ta­men­te, de la san­gre del mo­ri­bun­do bro­tó la flor –el pri­mer ja­cin­to–, vi­si­ble en es­te cua­dro jun­to a la ra­que­ta en la es­qui­na in­fe­rior de­re­cha.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.