ES­CUE­LAS AL AI­RE LI­BRE

AQUÍ SE APREN­DE SIN PAREDES Y PE­GA­DOS A LOS ÁR­BO­LES

La Voz de Galicia (A Coruña) - Yes - - PORTADA - TEX­TOS: ANA ABE­LEN­DA

Apren­de­ral ai­re li­bre em­pie­za a re­fres­car el sis­te­ma. Hoy exis­ten has­ta pla­ya-es­cue­las (El Mé­dano, en Te­ne­ri­fe). Si en Ga­li­cia aún no se apren­den ma­tes so­bre la are­na, sí han bro­ta­do otras for­mas de apren­der de ma­ne­ra na­tu­ral. En­tre car­ba­llei­ras y re­ga­tos, en una re­ser­va de la bios­fe­ra, apren­den los ni­ños de la que fue una es­cue­la uni­ta­ria y se ha reha­bi­li­ta­do de la mano de Nenea, es­cue­la pa­ra ni­ños de 3 a 6 años. «Es un es­pa­cio que nos ce­dió el Ayun­ta­mien­to y que com­par­ti­mos con los ve­ci­nos», di­cen las fun­da­do­ras de es­ta ini­cia­ti­va que na­ció ha­ce tres años en Lu­go y es hi­ja de la vo­ca­ción de la pe­da­go­ga Bi­bia­na Mar­ful, y So­fía Ote­ro, más­ter en In­ves­ti­ga­ción e In­no­va­ción en Edu­ca­ción. Las dos tie­nen unos 15 años de ex­pe­rien­cia pre­via a Nenea en cen­tros con­ven­cio­na­les. «Con­ven­cio­na­les en cuan­to a apren­der en­tre cua­tro paredes —ma­ti­za Bi­bia­na—. Lle­ga un pun­to en el que me plan­teo que, si de­ci­do se­guir de­di­cán­do­me a en­se­ñar, de­bo apos­tar por lo que me gus­ta, por otra for­ma de ha­cer las co­sas. Con So­fía, des­de Ber­lín, em­pe­za­mos a dar­le

NENEA

LU­GO Un bos­que es su­til en los es­tí­mu­los, produce el efec­to con­tra­rio a una pis­ci­na de bo­las”

for­ma a Nenea. «En­tra­mos en con­tac­to con la pri­me­ra es­cue­la bos­que de España, Sal­ta­mon­tes. Su crea­do­ra, Ka­tia Hue­so, nos con­tó có­mo ha­bían he­cho... y se­gui­mos sus pa­sos».

Nenea tie­ne una ra­tio de ocho ni­ños por ca­da pro­fe­sor y pe­lea des­de ED­NA, la Aso­cia­ción Na­cio­nal de Edu­ca­ción en la Na­tu­ra­le­za, por la ho­mo­lo­ga­ción de es­te mo­de­lo (el 27 de oc­tu­bre ce­le­bran unas jor­na­das so­bre apren­di­za­je al ai­re li­bre en la Uni­ver­si­dad de Bar­ce­lo­na). «Be­be­mos de fuen­tes co­mo Wal­dorf o Mon­tes­so­ri. La na­tu­ra­le­za y el ar­te son los dos pi­la­res. Y el ar­te es un len­gua­je que se aca­lla pron­to en los ni­ños. Al­go fa­lla en el sis­te­ma cuan­do nos pa­sa­mos la vi­da di­bu­jan­do y na­die sa­be có­mo di­bu­jar, ¿no?», plan­tea.

La jor­na­da abar­ca de 9 a 15.00 ho­ras, se pa­sa la pri­me­ra ho­ra y me­dia en el cen­tro y a par­tir de las diez y me­dia es­tán fue­ra. En el mun­do de ver­dad. «Se ce­le­bra la asam­blea de bien­ve­ni­da en­tre ár­bo­les. Nos mi­ra­mos, ve­mos quién fal­ta y ha­ce­mos en­tre to­dos el plan del día», cuen­ta la pe­da­go­ga. Los ni­ños lle­van la co­mi­da de ca­sa y la cuo­ta men­sual es de 250 eu­ros.

¿Qué ne­ce­si­tan los ni­ños de hoy? «So­bre todo, tiem­po pa­ra ser ni­ños. Ne­ce­si­tan tiem­po, jue­go li­bre, tiem­po pa­ra abu­rrir­se. El abu­rri­mien­to es la perla de la os­tra, di­jo Jo­sé Ber­ga­mín; es lo que ha­ce que todo lo de­más sur­ja. Los ni­ños ne­ce­si­tan tiem­po, cal­ma, es­cu­cha y su es­pa­cio», ex­pli­ca Bi­bia­na. Y la na­tu­ra­le­za lo pro­pi­cia, sos­tie­ne: «Un bos­que es su­til en es­tí­mu­los, no es hi­per­es­ti­mu­lan­te. Es lo con­tra­rio en efec­tos a una pis­ci­na de bo­las. No elec­tri­za, re­la­ja».

El res­pe­to por la au­to­no­mía del ni­ño es la cla­ve. «Ellos son muy ca­pa­ces, y hay que va­lo­rar­lo, res­pe­tar sus rit­mos. La in­fan­cia pa­sa pron­to, se aca­ba cuan­do un char­co de­ja de ser una opor­tu­ni­dad pa­ra con­ver­tir­se en un obs­tácu­lo. A los ni­ños hay que dar­les to­dos los char­cos del mun­do».

FO­TO: CAR­LOS CAS­TRO

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.