De­fen­sa no se ex­pli­ca el ac­ci­den­te en el que mu­rió uno de los pi­lo­tos del des­fi­le

Se cree que sa­cri­fi­có su vi­da al ver que su Eu­ro­figh­ter po­día es­tre­llar­se contra ca­sas

La Voz de Galicia (Arousa) - - A Fondo - M. SÁIZ-PARDO / J. V. MU­ÑOZ MA­DRID / COLPISA

«In­com­pren­si­ble». En la al­ba­ce­te­ña ba­se de Los Lla­nos na­die en­cuen­tra ex­pli­ca­ción al ac­ci­den­te del Eu­ro­figh­ter y, me­nos aún, al he­cho de que el ex­pe­ri­men­ta­do pi­lo­to del apa­ra­to, Bor­ja Ay­bar, ca­pi­tán de la 61ª pro­mo­ción del Ejér­ci­to del Ai­re, no se eyec­ta­ra del ca­za an­tes de que el apa­ra­to se pre­ci­pi­ta­ra contra el suelo.

Ay­bar fue a es­tre­llar­se a las 12.09 ho­ras contra un sem­bra­do a so­lo 900 me­tros de la pis­ta de ate­rri­za­je y cuan­do ya ha ha­bía ini­cia­do las ma­nio­bras pa­ra to­mar tie­rra, acom­pa­ña­do de los otros tres Eu­ro­figh­ter del Ala 14 del Ejér­ci­to del Ai­re con ba­se en Los Lla­nos. So­lo 50 mi­nu­tos an­tes ha­bían des­fi­la­do en for­ma­ción, jun­to a otras 74 ae­ro­na­ves, so­bre el pa­seo de la Cas­te­lla­na de Ma­drid sin nin­gún in­ci­den­te. Se­gún fuentes militares, tam­po­co du­ran­te su re­gre­so a Al­ba­ce­te, Ay­bar re­por­tó a sus com­pa­ñe­ros pro­ble­mas con el ca­za.

Sin em­bar­go, el ca­pi­tán, de 34 años y con 1.189 ho­ras de vue­lo en ca­zas de com­ba­te y otras 681 en otras ae­ro­na­ves, per­dió el con­trol en cues­tión de se­gun­dos cuan­do la es­cua­dri­lla ya ha­bía ob­te­ni­do el per­mi­so pa­ra ate­rri­zar, una ma­nio­bra —ex­pli­can fuentes de la in­ves­ti­ga­ción— muy sen­ci­lla, y más ayer con una me­teo­ro­lo­gía óp­ti­ma, con cie­lo des­pe­ja­do y ape­nas vien­to.

Res­pon­sa­bles de De­fen­sa lla­ma­ron a no es­pe­cu­lar. «El pi­lo­to no usó el sis­te­ma de es­ca­pe del avión. Eso ha­ce im­po­si­ble de­ter­mi­nar las cau­sas con­cre­tas del si­nies­tro has­ta que la CITAAM (Co­mi­sión pa­ra la in­ves­ti­ga­ción téc­ni­ca de ac­ci­den­tes de ae­ro­na­ves militares) com­ple­te una in­ves­ti­ga­ción en pro­fun­di­dad», apun­ta­ron por­ta­vo­ces del de­par­ta­men­to que di­ri­ge Ma­ría Do­lo­res de Cos­pe­dal, que anun­cia­ron que so­lo mi­nu­tos des­pués de la tra­ge­dia un equi­po de es­ta co­mi­sión se des­pla­zó a Los Lla­nos.

Tres hi­pó­te­sis

A fal­ta de esa in­ves­ti­ga­ción so­bre el mo­ti­vo por el que Ay­bar per­dió el con­trol de la ae­ro­na­ve, ex­per­tos ae­ro­náu­ti­cos sí que avan­za­ron que so­lo exis­ten tres op­cio­nes pa­ra que el ca­pi­tán no sal­ta­ra una vez en­tró en pér­di­da: o que per­die­ra el co­no­ci­mien­to, o que fa­lla­ra el sis­te­ma de eyec­ción (al­go po­co pro­ba­ble) o, y es­ta es la te­sis que con más fuer­za ba­ra­jan en De­fen­sa, que el pi­lo­to in­ten­ta­ra se­guir al man­do del apa­ra­to pa­ra que es­te no se di­ri­gie­ra ha­cia un nú­cleo po­bla­do.

La ba­se de Los Lla­nos se en­cuen­tra a so­lo cua­tro ki­ló­me­tros al sur de Al­ba­ce­te y el Eu­ro­figh­ter fue a caer en­tre la pis­ta de ate­rri­za­je y la ciu­dad, a es­ca­sos me­tros del parque de La Pul­go­sa, un pa­ra­je muy vi­si­ta­do por los al­ba­ce­te­ños, so­bre to­do en días de fies­ta co­mo el de ayer. Sin em­bar­go, el apa­ra­to fue a es­tre­llar­se jus­to en el úni­co pá­ra­mo de la zo­na que no es­tá ha­bi­li­ta­do co­mo parque por lo que no hu­bo que la­men­tar víc­ti­mas mor­ta­les, sal­vo el pi­lo­to mi­li­tar. El pre­si­den­te del Go­bierno, Ma­riano Ra­joy, y la mi­nis­tra de De­fen­sa aban­do­na­ron apre­su­ra­da­men­te la re­cep­ción en el Pa­la­cio Real con mo­ti­vo del 12-O pa­ra des­pla­zar­se has­ta Los Lla­nos pa­ra dar el pé­sa­me a la mu­jer del ca­pi­tán que, jun­to a su hi­jo de cor­ta edad, se en­con­tra­ba pre­ci­sa­men­te en la ba­se aguar­dan­do el re­gre­so de Bor­ja Ay­bar cuan­do se pro­du­jo el ac­ci­den­te.

Lu­gar mal­di­to

El de ayer no fue el pri­mer ac­ci­den­te en Los Lla­nos. En el año 2015, en uno de los peo­res ac­ci­den­tes de avio­nes militares en Es­pa­ña, un F-16 grie­go cau­só diez muer­tos al es­tre­llar­se contra un gru­po de militares (ocho fran­ce­ses y dos grie­gos) que des­de tie­rra con­tem­pla­ban unos ejer­ci­cios de la OTAN en Al­ba­ce­te.

El ca­za de pi­lo­ta­ba Ay­bar es el ter­cer Eu­ro­figh­ter que cae en suelo es­pa­ñol en otros tan­tos ac­ci­den­tes. El pri­me­ro fue en el año 2002, cuan­do un pro­to­ti­po de es­te avión, que to­da­vía no per­te­ne- cía a la Fuer­za Aé­rea es­pa­ño­la, se es­tre­lló en un vue­lo de prue­ba en Bel­vis de la Ja­ra (Toledo). Sus dos ocu­pan­tes lo­gra­ron eyec­tar­se an­tes del im­pac­to. En el 2010, un ofi­cial de Ara­bia Sau­dí se es­tre­lló en un vue­lo de ins­truc­ción con un apa­ra­to es­pa­ñol po­co des­pués de des­pe­gar de la ba­se aé­rea se­vi­lla­na de Mo­rón. En ju­nio del 2014, ca­yó tam­bién cer­ca de Mo­rón otro eu­ro­ca­za, fa­lle­cien­do su pi­lo­to, el ca­pi­tán Fer­nan­do Llu­na Ca­rras­co­sa.

EFE

Bor­ja Ay­bar, en una ima­gen de ar­chi­vo fa­ci­li­ta­da por el Mi­nis­te­rio de De­fen­sa.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.