EM­PA­PE­LA­DOS EN PA­NA­MÁ

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - LA SEMANA - Jür­gen Mos­sack y Ra­món Fon­se­ca

Po­co po­dían ima­gi­nar Jür­gen Mos­sack y Ra­món Fon­se­ca la que se les ve­nía en­ci­ma ha­ce ape­nas dos se­ma­nas. Ellos, que du­ran­te años ha­bían guardado ba­jo sie­te lla­ves los se­cre­tos mo­ne­ta­rios de cien­tos de acau­da­la­dos de to­do el mun­do, de re­pen­te, con­ver­ti­dos, muy a su pe­sar, en pro­ta­go­nis­tas de la ma­yor fil­tra­ción de da­tos fis­ca­les de la his­to­ria. Los ya fa­mo­sos pa­pe­les de Pa­na­má, que pue­blan des­de ha­ce días las por­ta­das de los dia­rios de medio pla­ne­ta. To­da una pe­sa­di­lla a la que los so­cios del bu­fe­te de abo­ga­dos más fa­mo­so del mun­do en es­tos mo­men­tos no con­si­guen adi­vi­nar­le el fi­nal.

Lle­van jun­tos ca­si cua­tro dé­ca­das. Em­pe­za­ron con una pe­que­ña ofi­ci­na en Pa­na­má. Y po­co a po­co orien­ta­ron el ne­go­cio ha­cia las cuen­tas opa­cas y el blan­queo de di­ne­ro. O eso por lo me­nos es lo que de­nun­cia el Con­sor­cio In­ter­na­cio­nal de Pe­rio­dis­tas de In­ves­ti­ga­ción (ICIJ). Las ci­fras apun­ta­lan su ver­sión. En 30 años, Mos­sack Fon­se­ca ha alum­bra­do más de 113.000 so­cie­da­des, la mi­tad de ellas ra­di­ca­das en las Is­las Vír­ge­nes bri­tá­ni­cas. Hoy, aque­lla pe­que­ña fir­ma del prin­ci­pio tie­ne más de 500 em­plea­dos y 40 ofi­ci­nas, in­clui­das 3 en Sui­za, 8 en Chi­na y una en Bra­sil, que se ha vis­to en­vuel­ta, có­mo no, en el es­cán­da­lo Pe­tro­bas.

De los dos, es Fon­se­ca el que más ba­lo­nes ha in­ten­ta­do des­pe­jar des­de que es­ta­lló la bom­ba. Y has­ta ha ca­li­fi­ca­do las re­ve­la­cio­nes del ICIJ como un «cri­men» y un «ata­que» a Pa­na­má. Abo­ga­do y eco­no­mis­ta, na­ció en Pa­na­má ha­ce 63 años. Se for­mó en la pres­ti­gio­sa Lon­don School of Eco­no­mics. En sus tiem­pos mo­zos qui­so sal­var el mun­do. Pri­me­ro como sa­cer­do­te, aun­que no lle­gó a or­de­nar­se. Y, más tar­de, tra­ba­jan­do pa­ra las Na­cio­nes Uni­das. No se sa­be en qué mo­men­to de­ci­dió de­jar a un la­do tan no­ble pro­pó­si­to pa­ra de­di­car­se de lleno al de ama­sar di­ne­ro ayu­dan­do a otros a es­con­der el su­yo. «Cuan­do te vas ha­cien­do ma­yor te vuel­ves más ma­te­ria­lis­ta» fue la ex­pli­ca­ción que dio en una en­tre­vis­ta a ese ra­di­cal cam­bio de rum­bo en su vi­da.

Mu­cho me­nos di­cha­ra­che­ro que su so­cio re­sul­ta Jür­gen Mos­sack, que prác­ti­ca­men­te no ha di­cho ni mu des­de que es­ta­lló la bom­ba. No es de ex­tra­ñar. Di­cen de él que de­tes­ta ha­blar en pú­bli­co. Y aho­ra, más. Na­ci­do en Ale­ma­nia en 1948, cer­ca de Núremberg (Ale­ma­nia), lle­gó a Pa­na­má con su fa­mi­lia a prin­ci­pios de los se­sen­ta. Su pa­dre era un na­zi que mi­li­tó en las fi­las de las Waf­fen-SS, los más san­gui­na­rios den­tro de las SS —que ya es de­cir— y que se ofre­ció a la CIA pa­ra tra­ba­jar como es­pía en la Cu­ba.

Fon­se­ca ga­nó en 1994 el Pre­mio Na­cio­nal de Literatura Ricardo Mi­ró con

La dan­za de las ma­ri­po­sas, una no­ve­la que «plan­tea la es­tre­cha re­la­ción en­tre el po­der y la mo­ral» en la Pa­na­má ac­tual. Qué ca­sua­li­dad. Aho­ra ya tie­ne ma­te­rial pa­ra es­cri­bir otro.

ABRALDES | http://abral­de­sar­ts­tu­dios.jim­do.com

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.