LA VEN­TA DE PI­SOS DE SE­GUN­DA MANO RE­LAN­ZA AL SEC­TOR

El sec­tor re­cu­pe­ra el pul­so gra­cias a los pi­sos de se­gun­da mano: so­lo dos de ca­da diez ven­di­dos en Ga­li­cia son obra nue­va An­tes de la cri­sis, la vi­vien­da de nue­va cons­truc­ción co­pa­ba el 56 % del mer­ca­do ga­lle­go; aho­ra so­lo el 19

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - PORTADA - Se­ra­fín Lo­ren­zo

Es tí­mi­do, pe­ro el mer­ca­do de la vi­vien­da co­mien­za a es­ta­bi­li­zar­se. Y son los pi­sos de se­gun­da mano las que más es­tán mo­vien­do es­te seg­men­to en Ga­li­cia. El año pa­sa­do, el 74 % de los 13.532 vi­vien­das li­bres que se ven­die­ron en la co­mu­ni­dad eran usa­das. Ello fa­vo­re­ce a la reha­bi­li­ta­ción.

El mer­ca­do de la vi­vien­da re­cu­pe­ra fue­lle. Aun­que na­da vol­ve­rá a ser co­mo an­tes del co­lap­so del la­dri­llo, la ven­ta de pi­sos vol­vió a re­pun­tar en el 2015 por se­gun­do año con­se­cu­ti­vo. Se tra­ta de avan­ces muy tí­mi­dos, con ci­fras muy in­fe­rio­res in­clu­so a las de los pri­me­ros ejer­ci­cios pos­te­rio­res a la cri­sis, pe­ro que re­fle­jan que el sec­tor co­mien­za a es­ta­bi­li­zar­se des­pués de to­car sue­lo en el 2013. Ese año, mar­ca­do por las de­ci­sio­nes del Go­bierno de Ra­joy de ele­var el IVA de la vi­vien­da del 4 al 10 % y por la su­pre­sión de la des­gra­va­ción fiscal, se co­mer­cia­li­za­ron en Ga­li­cia 11.877 pi­sos, 4.500 me­nos que en el bie­nio pre­ce­den­te (2011-2012) y 27.000 me­nos que en el 2007, cuan­do el mer­ca­do in­mo­bi­lia­rio ya de­ja­ba a la vis­ta las se­ña­les de un in­mi­nen­te es­ta­lli­do. Pe­ro, su­pe­ra­do ese ba­che del 2013, en los dos úl­ti­mos ejer­ci­cios, el sec­tor ha vuel­to a co­ger oxí­geno. Tras ex­pe­ri­men­tar un cre­ci­mien­to del 18,5 % en el 2014, con 14.037 vi­vien­das ven­di­das en las cua­tro pro­vin­cias, el año pa­sa­do al­can­zó las 14.619 transac­cio­nes, un 4,1 % más.

Es­ta evo­lu­ción lle­ga de la mano del re­fuer­zo en el cam­bio de tendencia que la de­man­da vie­ne ex­pe­ri­men­tan­do des­de el ini­cio de la cri­sis. Al con­tra­rio de lo que su­ce­día has­ta el crac del la­dri­llo, la vi­vien­da usa­da es aho­ra el mo­tor que mue­ve un mer­ca­do vol­ca­do tra­di­cio­nal­men­te ha­cia la obra nue­va. El seg­men­to de la se­gun­da mano no de­ja de cre­cer. En el 2014, el 74 % de las 13.532 vi­vien­das li­bres que se ven­die­ron en Ga­li­cia eran usa­das. El año pa­sa­do esa pro­por­ción lle­gó al 81 %, con un to­tal de 11.443 transac­cio­nes. Pe­ro la de­man­da de pi­sos de nue­va cons­truc­ción acen­tuó su caí­da. So­lo se ven­die­ron 2.651 en es­ta co­mu­ni­dad. Es la ci­fra más ba­ja des­de que es­ta­lló la cri­sis. Mien­tras, la de­man­da de vi­vien­da de se­gun­da mano se dis­pa­ra. Las ven­tas de pi­sos nue­vos ca­ye­ron un 24,1 %, y las de usa­dos au­men­ta­ron un 14. Es­tos in­di­ca­do­res des­pe­jan cual­quier du­da so­bre cuál es el ver­da­de­ro mo­tor de la reac­ti­va­ción del sec­tor in­mo­bi­lia­rio en Ga­li­cia, que se in­cor­po­ró con al­go de re­tra­so a una di­ná­mi­ca que ya ha­bía co­men­za­do a ob­ser­var­se al­gu­nos años an­tes en otras co­mu­ni­da­des y en las prin­ci­pa­les ciu­da­des es­pa­ño­las.

MA­YOR AL­CAN­CE EN EL SUR

El mer­ca­do de se­gun­da mano ya mue­ve más que en el 2008 (9.304 pi­sos ven­di­dos en Ga­li­cia), y si­gue apro­xi­mán­do­se a las ci­fras an­te­rio­res a la eclo­sión de la bur­bu­ja (14.950 ope­ra­cio­nes en el 2007). Si an­tes de la cri­sis, las transac­cio­nes de vi­vien­da nue­va li­bre re­pre­sen­ta­ban el 56,5 % de las ven­tas to­ta­les en es­ta co­mu­ni­dad, aho­ra ya su­po­nen úni­ca­men­te el 19. Y en el con­jun­to de España el avan­ce del mer­ca­do de se­gun­da mano es to­da­vía ma­yor. So­lo 41.938 de las 382.691 vi­vien­das que se ven­die­ron el año pa­sa­do en to­do el país eran de nue­va cons­truc­ción. En el 2007, co­pa­ban el 47,4 % de las ven­tas to­ta­les. Pe­ro en el 2015, su pe­so ha caí­do has­ta re­pre­sen­tar tan so­lo el 10,9 % del mer­ca­do. Por ca­da diez pi­sos que se ad­quie­ren aho­ra en España, so­lo uno per­mi­te a sus pro­pie­ta­rios el pri­vi­le­gio de es­tre­nar­lo.

Por lo que res­pec­ta a Ga­li­cia, la ex­pan­sión de la vi­vien­da de se­gun­da mano es un fe­nó­meno ge­ne­ra­li­za­do en las cua­tro pro­vin­cias, aun­que ad­quie­re una di­men­sión al­go ma­yor en las del sur. En Ou­ren­se, el 87,3 % de los pi­sos que se ven­die­ron el año pa­sa­do eran usa­dos, con 1.193 ope­ra­cio­nes de las 1.367 de vi­vien­das li­bre for­ma­li­za­das en esa pro­vin­cia. En Pon­te­ve­dra, esa pro­por­ción fue del 85 %, con 3.642 pi­sos ad­qui­ri­dos pro­ce­den­tes de un pro­pie­ta­rio an­te­rior so­bre un to­tal de 4.278 ven­di­dos. En A Co­ru­ña, ese seg­men­to del mer­ca­do in­mo­bi­lia­rio se si­tuó en la me­dia ga­lle­ga (81%), mien­tras que en Lugo mar­có el por­cen­ta­je más ba­jo. De ca­da diez pi­sos ven­di­dos en esa pro­vin­cia, sie­te eran usa­dos.

Es­te cam­bio de pa­ra­dig­ma en el com­por­ta­mien­to de los con­su­mi­do­res tie­ne in­ci­den­cia, co­mo es ló­gi­co, en la ra­len­ti­za­ción de la obra nue­va, pe­ro tam­bién sir­ve de es­tí­mu­lo pa­ra el desa­rro­llo del sec­tor de la cons­truc­ción en el ám­bi­to de la reha­bi­li­ta­ción, don­de los téc­ni­cos si­túan sus ma­yo­res po­ten­cia­li­da­des de ex­pan­sión. El des­plo­me de la edi­fi­ca­ción re­si­den­cial ha de­ja­do de ser no­ti­cia. Tan­to la caí­da a mí­ni­mos his­tó­ri­cos de los vi­sa­dos pa­ra nue­vas vi­vien­das co­mo la drás­ti­ca re­duc­ción de los in­gre­sos que ob­tie­nen los con­ce­llos a tra­vés del im­pues­to que gra­va las cons­truc­cio­nes (Icio). Los con­ce­llos que en el 2008 re­cau­da­ron 139,5 millones por esa vía ape­nas pre­su­pues­ta­ron el año pa­sa­do unos in­gre­sos de 49.

Ade­más de ese avan­ce im­pa­ra­ble de la de­man­da de vi­vien­das que sa­len al mer­ca­do des­pués de ser ocupadas an­tes por otros in­qui­li­nos, el otro ras­go que ca­rac­te­ri­za el com­por­ta­mien­to del sec­tor en Ga­li­cia en los úl­ti­mos años es la prác­ti­ca des­apa­ri­ción de los pi­sos su­je­tos a al­gún ré­gi­men de pro­tec­ción. Por al­go es­ta co­mu­ni­dad si­gue a la co­la de España en ven­ta de vi­vien­da pro­te­gi­da. En el 2007 se co­mer­cia­li­za­ron en las cua­tro pro­vin­cias 4.319 pi­sos de pre­cio ta­sa­do. El año pa­sa­do, so­lo 525. Y eso que se tra­ta del me­jor ba­lan­ce de los úl­ti­mos tres ejer­ci­cios. Ade­más de la es­ca­sez de la de­man­da, la otra ca­rac­te­rís­ti­ca es su con­cen­tra­ción en las prin­ci­pa­les ciu­da­des y los con­ce­llos de sus áreas de in­fluen­cia, es­pe­cial­men­te. Los téc­ni­cos ex­pli­can ese re­du­ci­do pe­so de la vi­vien­da pro­te­gi­da en el mer­ca­do in­mo­bi­lia­rio ga­lle­go en el he­cho de que la di­fe­ren­cia de pre­cio con la li­bre es aquí mu­cho me­nor que en otras co­mu­ni­da­des. Eso es cier­to. Pe­ro tam­bién lo es que en el Re­xis­tro de De­man­dan­tes crea­do por la Xun­ta es­tán ins­cri­tas más de 13.000 per­so­nas que es­pe­ran por piso. Ese cen­so per­mi­te a la Xun­ta cons­ta­tar que son las áreas me­tro­po­li­ta­nas las que pre­ci­san de una ma­yor ofer­ta de ese ti­po de vi­vien­da de ac­ce­so más ase­qui­ble.

An­te es­ta si­tua­ción, en el bo­rra­dor del de­cre­to por el que desa­rro­lla­rá la Lei de Vi­ven­da (8/2012), el Go­bierno au­tó­no­mo ha in­cor­po­ra­do me­di­das pa­ra in­cen­ti­var la de­ci­sión de los pro­mo­to­res de apos­tar por la vi­vien­da so­cial. Así, ese an­te­pro­yec­to, el mis­mo que obli­ga a los cons­truc­to­res a ins­cri­bir­se en un cen­so pa­ra po­der ejer­cer su ac­ti­vi­dad en Ga­li­cia, con­tem­pla, por ejem­plo, la fle­xi­bi­li­za­ción de la for­ma de pa­go del sue­lo pú­bli­co, la fa­ci­li­dad de ac­ce­so a ese te­rreno pa­ra vi­vien­das de in­ser­ción y la po­si­bi­li­dad de per­mu­ta.

| ÁN­GEL MAN­SO

El sec­tor de la cons­truc­ción tie­ne en la reha­bi­li­ta­ción una de sus ma­yo­res po­ten­cia­li­da­des de ex­pan­sión

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