El re­torno de la in­fla­ción afec­ta a los de­pó­si­tos

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - EMPRESAS - Pe­dro Cal­vo

La in­fla­ción es­tá de vuel­ta en Es­pa­ña. Y su re­torno trae con­si­go una bue­na do­sis de efec­tos se­cun­da­rios. Co­mo el re­cru­de­ci­mien­to de la re­pre­sión fi­nan­cie­ra. O lo que es lo mis­mo, que los es­pa­ño­les per­da­mos di­ne­ro de ma­ne­ra real con los de­pó­si­tos ban­ca­rios.

Has­ta la fe­cha, que las ta­sas de in­fla­ción per­ma­ne­cie­ran en ne­ga­ti­vo per­mi­tía que los de­pó­si­tos aún fue­ran ren­ta­bles pa­ra el bol­si­llo de los ho­ga­res. Aun­que su ren­ta­bi­li­dad no­mi­nal fue­ra his­tó­ri­ca­men­te ba­ja y ca­da vez más pró­xi­ma al 0 %, co­mo con­se­cuen­cia de un con­tex­to en el que los ti­pos de in­te­rés ofi­cia­les tam­bién es­tán en el 0 %, lo cier­to es que el ren­di­mien­to real con­ti­nua­ba en po­si­ti­vo por­que el in­te­rés de los de­pó­si­tos su­pe­ra­ba a la ta­sa de in­fla­ción. Es­ta reali­dad pro­pi­cia­ba que su ren­ta­bi­li­dad real, que es la ver­da­de­ra­men­te im­por­tan­te pa­ra sa­ber si el ren­di­mien­to de un pro­duc­to per­mi­te ele­var el po­der ad­qui­si­ti­vo de una per­so­na, se man­tu­vie­ra en po­si­ti­vo. Es de­cir, los aho­rra­do­res aún ga­na­ban di­ne­ro con los de­pó­si­tos.

Aho­ra, sin em­bar­go, la si­tua­ción ha gi­ra­do por com­ple­to. Se­gún el da­to ade­lan­ta­do de in­fla­ción pu­bli­ca­do es­te jue­ves, la ta­sa de in­fla­ción ha cre­ci­do un 0,3 % en sep­tiem­bre con res­pec­to al mis­mo mes del 2015. Se tra­ta del ma­yor in­cre­men­to in­ter­anual des­de abril del 2014. Es­te vi­ra­je vie­ne con­di­cio­na­do por el pe­tró­leo, que ha de­ja­do atrás su in­fluen­cia des­in­fla­cio­nis­ta, de­ter­mi­na­da por­que sus pre­cios ve­nían sien­do in­fe­rio­res a los del mis­mo pe­río­do del año an­te­rior, pa­ra ejer­cer una pre­sión in­fla­cio­nis­ta, por­que los pre­cios ya son su­pe­rio­res a los de ha­ce un año.

Y mu­cho más que eso, pues­to que es­te da­to con­fir­ma un es­ce­na­rio aún más com­ple­jo pa­ra el aho­rro con­ser­va­dor. Se­gún los úl­ti­mos da­tos del Ban­co de Es­pa­ña (BdE), co­rres­pon­dien­tes al mes de ju­lio, el in­te­rés de los de­pó­si­tos a la vis­ta de los ho­ga­res se li­mi­ta al 0,08 % y el ren­di­mien­to me­dio de los nue­vos de­pó­si­tos a pla­zo se si­túa en el 0,19 %, con las im­po­si­cio­nes a un año en el 0,18 %, las com­pren­di­das en­tre uno y dos años en el 0,23 % y las que su­pe­ran los dos años en el 0,14 %.

To­das es­tas ci­fras se en­cuen­tran por de­ba­jo del da­to in­ter­anual de in­fla­ción co­no­ci­do es­te jue­ves. O lo que es lo mis­mo, co­mo la in­fla­ción es ma­yor, el ti­po de in­te­rés real pa­sa de ser po­si­ti­vo a ser ne­ga­ti­vo. Y eso im­pli­ca que aho­rran­do en de­pó­si­tos ya se pier­de di­ne­ro, por­que el in­te­rés que se co­bra con los pri­me­ros no da pa­ra cu­brir el en­ca­re­ci­mien­to que ya em­pie­za a re­gis­trar la ces­ta de la com­pra por el re­torno de la in­fla­ción. No ocu­rría al­go así des­de el 2013.

Sin que se es­pe­ren in­cre­men­tos en la ren­ta­bi­li­dad de los de­pó­si­tos (en to­do ca­so, ba­ja­rán más) y con to­das las pre­vi­sio­nes apun­tan­do a un pro­gre­si­vo re­pun­te de la in­fla­ción, to­do in­di­ca que es­ta si­tua­ción ha ve­ni­do pa­ra que­dar­se una tem­po­ra­da. De he­cho, las nue­vas pre­vi­sio­nes pre­sen­ta­das es­te jue­ves por el BdE re­fle­jan una in­fla­ción del 1,5 % en el 2017 y del 1,6 % en el 2018, unos re­gis­tros a los que pa­re­ce im­po­si­ble que lle­guen los de­pó­si­tos, pues­to que el mer­ca­do da por he­cho que el BCE no ele­va­rá los ti­pos al me­nos has­ta el 2018.

ARRIES­GAR­SE O PER­DER

La al­ter­na­ti­va pa­sa por asu­mir más ries­gos y ca­na­li­zar el di­ne­ro ha­cia deu­da pú­bli­ca a más lar­go pla­zo, ha­cia deu­da pri­va­da o ha­cia la bol­sa. Es de­cir, al­ter­na­ti­vas po­ten­cial­men­te más ren­ta­bles y, por tan­to, con más ries­go en su in­te­rior pa­ra el in­ver­sor.

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