Na­cen los res­tau­ran­tes sin ca­ma­re­ros

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - FINANZAS - Sa­ra R. Estella

El éxi­to del pa­go a tra­vés del móvil en el gi­gan­te asiá­ti­co pro­pi­cia la apa­ri­ción de ne­go­cios fu­tu­ris­tas Lo úl­ti­mo, lo­ca­les sin ser­vi­cio en los que el clien­te pide el me­nú en su ter­mi­nal

Lo pri­me­ro que lla­ma la aten­ción al en­trar en el res­tau­ran­te Ren­ren­xiang de Pe­kín es que no hay ca­ma­re­ros. Si­tua­do en pleno dis­tri­to fi­nan­cie­ro, lo vi­si­ta­mos a las do­ce del me­dio­día, ple­na ho­ra de co­mer, y no hay ni una me­sa li­bre. De­ce­nas de ofi­ci­nis­tas y eje­cu­ti­vos sin le­van­tar la ca­be­za de sus te­lé­fo­nos mó­vi­les es­pe­ran a am­bos la­dos de la cin­ta trans­por­ta­do­ra que re­co­rre el cen­tro del lo­cal y que tras­la­da las ban­de­jas con los pla­tos des­de la co­ci­na.

Los co­men­sa­les eli­gen su co­mi­da en una car­ta vir­tual que con­sul­tan en sus te­lé­fo­nos mó­vi­les. Pa­ra ac­ce­der a ese me­nú hay dos for­mas: a tra­vés de la apli­ca­ción que el pro­pio res­tau­ran­te ha desa­rro­lla­do o es­ca­nean­do el có­di­go QR que hay en ca­da una de las me­sas. «Cues­ta un mi­nu­to o me­nos pe­dir la co­mi­da, no ten­go que es­pe­rar a que el camarero ter­mi­ne de aten­der otras me­sas y me atien­da a mí. Es tan cu­rio­so co­mo prác­ti­co», cuen­ta a La Voz Liu Chen, un jo­ven ad­mi­nis­tra­ti­vo que tra­ba­ja en la zo­na.

Mien­tras ha­bla con es­te pe­rió­di­co, la pan­ta­lla del móvil de Liu Chen se ilu­mi­na y mues­tra un nú­me­ro. Se acer­ca a la cin­ta trans­por­ta­do­ra y bus­ca la ban­de­ja que le co­rres­pon­de. La iden­ti­fi­ca por­que lle­va una eti­que­ta con el mis­mo nú­me­ro que le mues­tra su móvil. «Ha­ce diez mi­nu­tos que la he pe­di­do y ya es­toy ser­vi­do. Cuan­do ten­go pri­sa, pi­do el me­nú des­de la ofi­ci­na pa­ra que lo pre­pa­ren mien­tras ven­go aquí, así no pier­do el tiem­po», aña­de.

Ren­ren­xiang es el se­gun­do res­tau­ran­te que abrie­ron dos em­pren­de­do­res chi­nos en Pe­kín. Ac­tual­men­te ya tie­nen cua­tro co­mo es­te en la ciu­dad y pron­to inau­gu­ra­rán otros dos. Su éxi­to es enor­me e in­clu­so han tra­mi­ta­do ya los per­mi­sos pa­ra abrir más lo­ca­les en la ciu­dad su­re­ña de Shenz­hen, uno de los mo­to­res eco­nó­mi­cos del país ya que al­ber­ga las prin­ci­pa­les em­pre­sas de al­ta tec­no­lo­gía. «Po­de­mos ofre­cer pre­cios com­pe­ti­ti­vos por­que nos aho­rra­mos mu­cho dinero en per­so­nal (el me­nú no lle­ga a 4 eu­ros). No ne­ce­si­ta­mos ca­ma­re­ros ni tam­po­co un chef que cal­cu­le y com­pre los ali­men­tos que se con­su­men por­que al es­tar to­do in­for­ma­ti­za­do, el cálcu­lo lo ha­cen las má­qui­nas», ex­pli­ca Ja­mes Mu, ge­ren­te de es­tos res­tau­ran­tes fu­tu­ris­tas. «La cla­ve es sa­ber apro­ve­char la bue­na acogida de las nue­vas tec­no­lo­gías en la so­cie­dad chi­na», con­fie­sa.

De los más de 650 mi­llo­nes de in­ter­nau­tas que hay en Chi­na, la mi­tad uti­li­zan en es­tos mo­men­tos al­gún ti­po de pa­go on­li­ne y va­rios es­tu­dios apun­tan a que más del 50 % de la po­bla­ción uti­li­za el móvil pa­ra pa­gar, un fe­nó­meno úni­co en el mun­do. Eso ex­pli­ca por qué es­te ti­po de ne­go­cios fu­tu­ris­tas son ya par­te del pre­sen­te en el gi­gan­te asiá­ti­co.

La fie­bre por las nue­vas tec­no­lo­gías ha lle­va­do al gi­gan­te tec­no­ló­gi­co chino Bai­du, el equi­va­len­te a Goo­gle, a desa­rro­llar una má­qui­na que eli­ge el me­nú de los clien­tes se­gún los ras­gos de su ca­ra. De momento es­tá en fa­se de prue­bas en un res­tau­ran­te de la ca­de­na de co­mi­da rá­pi­da KFC en una zo­na co­mer­cial de Pe­kín.

LAS PRO­PUES­TAS

Atraí­da por la cu­rio­si­dad, una pa­re­ja ha­ce la prue­ba. Pri­me­ro se lan­za ella y cuan­do la má­qui­na la de­tec­ta, en la pan­ta­lla se lee: mu­jer, 30 años, son­rien­te, y le re­co­mien­da una ham­bur­gue­sa con pa­ta­tas fri­tas, jus­to lo que ella que­ría. Es el turno de su no­vio: hom­bre, 30 años, con­ten­to. Pa­ra él, una sopa de ver­du­ras y un re­fres­co. «No es el me­nú que que­ría», con­fie­sa.

| S R. E.

ME­NÚS BA­RA­TOS. El éxi­to de es­ta ca­de­na

de res­tau­ran­tes, que es­tá en ple­na ex­pan­sión por el gi­gan­te asiá­ti­co, guar­da re­la­ción con el ase­qui­ble pre­cio de sus me­nús, al­go que es­tá vin­cu­la­do

con la fal­ta de per­so­nal de ser­vi­cio, lo que aba­ra­ta los gas­tos bá­si­cos del

ne­go­cio.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.