De la Fed a Trump: así ha vo­la­do el Dow Jo­nes

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - EMPRESAS - Pe­dro Cal­vo

¡His­tó­ri­co! Por pri­me­ra vez en su cen­te­na­ria tra­yec­to­ria, el Dow Jo­nes, po­si­ble­men­te el ín­di­ce bur­sá­til más fa­mo­so del mun­do, ha su­pe­ra­do la ba­rre­ra de los 20.000 pun­tos. Lle­va­ba dos me­ses ace­chán­do­la, y por fin se de­ci­dió es­te pa­sa­do miér­co­les, un hi­to con el que, ade­más, dio la bien­ve­ni­da al pre­si­den­te elec­to de EE. UU., Do­nald Trump.

Des­de el igual­men­te his­tó­ri­co triun­fo del re­pu­bli­cano, el se­lec­ti­vo se ha me­ti­do en­tre pe­cho y es­pal­da una re­va­lo­ri­za­ción del 10 %, aden­trán­do­se en un ni­vel que no ha­bía to­ca­do nun­ca des­de su na­ci­mien­to en ma­yo de 1896. El Dow, por tan­to, es­tá más jo­ven que nun­ca a sus 120 años. Y aún hay otro da­to que po­ne de re­lie­ve has­ta qué pun­to ha co­rri­do en los úl­ti­mos tiem­pos: le cos­tó ca­si 103 años con­quis­tar sus 10.000 pri­me­ros pun­tos. Tu­vo que es­pe­rar has­ta comienzos de 1999 pa­ra al­can­zar los cin­co dí­gi­tos en su mar­ca­dor. Des­de en­ton­ces, so­lo le ha cos­ta­do cer­ca de 18 años con­quis­tar los 10.000 pun­tos si­guien­tes.

Aque­lla con­quis­ta del 10.000 se pro­du­jo en la rec­ta fi­nal de la pos­te­rior­men­te de­no­mi­na­da bur­bu­ja pun­to­com. La irrup­ción de In­ter­net en la se­gun­da mi­tad de los 90 desató un au­tén­ti­co fre­ne­sí en torno a las em­pre­sas que se ape­lli­da­ban .com que se con­ta­gió al con­jun­to del mer­ca­do. No im­por­ta­ban los múl­ti­plos de va­lo­ra­ción de cos­tum­bre ni las rea­li­da­des. Man­da­ba lo dis­rup­ti­vo. Y las ex­pec­ta­ti­vas. El mun­do es­ta­ba asis­tien­do al alum­bra­mien­to de una nue­va eco­no­mía, y ha­bía que su­bir­se a esa ola an­tes de que fue­ra tar­de. Co­mo mu­cho, se co­ló al­gún avi­so so­bre los ex­ce­sos en los que es­ta­ban in­cu­rrien­do los in­ver­so­res. O, al me­nos, al­gún ama­go de ad­ver­ten­cia. Has­ta que el vien­to cam­bió a par­tir de mar­zo del 2000. Fue en­ton­ces cuan­do los pre­cios co­men­za­ron a des­in­flar­se. De as­pi­rar a con­quis­tar el 12.000 a comienzos de ese año, el Dow tu­vo bas­tan­te con de­fen­der los 7.500 pun­tos a fi­na­les del 2002.

De­fen­di­da esa co­ta, des­de ese mo­men­to se aden­tró en otra fa­se al­cis­ta que lo em­pu­jó a su­pe­rar los 14.000 pun­tos jus­to cin­co años des­pués, a fi­na­les del 2007. De nue­vo, fue­ron los úl­ti­mos co­le­ta­zos de ese ci­clo al­cis­ta. Y los pri­me­ros de la cri­sis fi­nan­cie­ra, que ya ha­bía aso­ma­do su fi­gu­ra du­ran­te ese año, a la es­pe­ra de la ex­plo­sión de­fi­ni­ti­va que si­guió a la quie­bra de Leh­man Brot­hers en sep­tiem­bre del 2008.

EL COR­TO­CIR­CUI­TO

Su caí­da pro­vo­có un cor­to­cir­cui­to to­tal en el sis­te­ma fi­nan­cie­ro mun­dial. Y el Dow tam­bién lo sin­tió. En mar­zo del 2009, se hun­dió por de­ba­jo de los 7.000 pun­tos, el ni­vel más ba­jo des­de me­dia­dos de los años 90. Pe­ro jus­to en­ton­ces, jus­to cuan­do pa­re­cía que no ha­bía sue­lo, emer­gió la Re­ser­va Fe­de­ral. Con Ben Ber­nan­ke ya al fren­te, los ti­pos de in­te­rés al 0-0,25 % des­de fi­na­les del 2008 y, so­bre to­do, los su­ce­si­vos pro­gra­mas de com­pras de ac­ti­vos se desató la reac­ción de las co­ti­za­cio­nes.

Y así, con el pa­tro­ci­nio de la Fed, el Dow se re­cu­pe­ró de las he­ri­das de la Gran Re­ce­sión en un tiem­po ré­cord. Pa­ra mar­zo del 2013 ya ha­bía su­pe­ra­do con fuer­za los 14.000 pun­tos mar­ca­dos en 2007. Y no se de­tu­vo ahí. Des­de en­ton­ces, ha vi­vi­do tres años mar­ca­dos por la su­pera­ción con­ti­nua de sus plus­mar­cas.

Aun­que ha de­ja­do la con­quis­ta de un nú­me­ro tan re­don­do co­mo el 20.000 pa­ra otro mo­men­to his­tó­ri­co: el triun­fo de Trump. Pese a los te­mo­res con los que se es­pe­ra­ba su hi­po­té­ti­ca vic­to­ria, lo cier­to es que ha ge­ne­ra­do un au­tén­ti­co vol­cán de ex­pec­ta­ti­vas que se ha sal­da­do con un ré­cord tras otro, y prác­ti­ca­men­te des­de el pri­mer día.

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