Vi­da vir­tual y vi­da laboral

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - ACTUALIDAD - Juan Carlos Mar­tí­nez

No te­ne­mos sie­te vi­das co­mo los ga­tos, pe­ro sí que te­ne­mos va­rias vi­das si­mul­tá­neas y a ve­ces con­tra­dic­to­rias. Una es la vi­da ci­vil y otra es la vi­da laboral. Si hay ini­cia­ti­vas pa­ra lo­grar la con­ci­lia­ción en­tre am­bas, eso sig­ni­fi­ca que no es­tán con­ci­lia­das, que en oca­sio­nes son di­ver­gen­tes y has­ta se dan de pa­ta­das. Aho­ra hay una ter­ce­ra vi­da, tam­bién si­mul­tá­nea a las otras, y es la vi­da vir­tual, en las re­des o en la nu­be (que no es lo mis­mo que vi­vir en las nu­bes).

La vi­da en la nu­be, co­mo su mis­mo nom­bre in­di­ca, es li­ge­ra y ca­ren­te de gra­ve­dad. O al me­nos eso creía­mos. Co­mo mues­tra el re­por­ta­je que se pu­bli­ca en es­te mis­mo su­ple­men­to, la ac­ti­vi­dad de los ciu­da­da­nos en las re­des se ob­ser­va con cui­da­do por los de­par­ta­men­tos de re­cur­sos hu­ma­nos de las em­pre­sas, pa­ra re­clu­tar em­plea­dos o pa­ra con­tro­lar a los ya re­clu­ta­dos.

Ve­mos a dia­rio ca­sos de có­mo la le­ve­dad de la con­duc­ta en las re­des ad­quie­re gra­ve­dad en la vi­da laboral. Ha­ce muy po­co, el Tri­bu­nal Su­pe­rior de Jus­ti­cia de Ga­li­cia con­fir­mó el des­pi­do de un tra­ba­ja­dor de ba­ja por en­fer­me­dad que, en ese mis­mo pe­río­do, col­ga­ba en las re­des fotos su­yas en di­ver­sas fies­tas bien mo­vi­das. Otro tan­to hi­zo el Su­pe­rior de As­tu­rias con una tra­ba­ja­do­ra aque­ja­da de las cer­vi­ca­les que, sin em­bar­go, se de­ja­ba ver en Fa­ce­book agi­tán­do­se en una des­pe­di­da de sol­te­ra y en un par­que te­má­ti­co. Con el re­clu­ta­mien­to ocu­rre lo mis­mo: esas fotos ti­ra­dos en una col­cho­ne­ta, ha­cien­do los cuer­nos con las dos ma­nos, con la ca­mi­se­ta mo­ja­da y en la ca­be­za un cas­co de obra con dos bo­tes de cer­ve­za su­je­tos con cin­ta ais­lan­te pue­den hun­dir una en­tre­vis­ta de tra­ba­jo en la que uno ar­gu­men­te fer­vien­te­men­te acer­ca de la pro­pia se­rie­dad. Es ver­dad que des­po­tri­car sobre los je­fes lo li­be­ra a uno del es­trés; pe­ro pa­ra un nue­vo em­plea­dor, leer men­sa­jes de ese ti­po en bo­ca de un as­pi­ran­te pue­de ser una se­ñal de alar­ma. Hay que ser cui­da­do­sos y cul­ti­var el res­pe­to. Es­ta­mos ex­pues­tos a mi­les de ojos di­gi­ta­les. No per­mi­ta­mos que el mu­ro de Fa­ce­book se con­vier­ta en pa­re­dón de fu­si­la­mien­to.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.