«Los ci­ber­cri­mi­na­les so­lo han en­se­ña­do la pa­ti­ta»

Pro­te­ger or­de­na­do­res y mó­vi­les de vi­rus y ata­ques for­ma par­te del día a día de es­ta fir­ma es­pa­ño­la de ci­ber­se­gu­ri­dad, que ha lo­gra­do ha­cer­se un hue­co en el mun­do di­gi­tal y co­brar fuer­za: cuen­ta con más de 450 em­plea­dos so­lo en el te­rri­to­rio na­cio­nal y tie

La Voz de Galicia (Barbanza) - - Empresas - } L. Mí­guez

Aun­que en oca­sio­nes sus pa­la­bras sue­nan a pe­lí­cu­la ame­ri­ca­na en la que el mun­do es­tá al bor­de del abis­mo, Mercedes Gó­mez (Fe­rrol, 1975) sa­be bien de qué ha­bla cuan­do ex­pli­ca la ba­ta­lla dia­ria de la ci­ber­se­gu­ri­dad pa­ra evi­tar los ata­ques. Ella for­ma par­te de esa pe­lea co­mo in­te­gran­te del equi­po de Pan­da Security Es­pa­ña, com­pa­ñía de re­fe­ren­cia en el sec­tor que tie­ne su ba­se en el País Vas­co.

—Aun­que tra­ba­ja en la tec­no­lo­gía, su for­ma­ción es­ta­ba le­jos.

—En reali­dad es­tu­dié Tra­duc­ción e In­ter­pre­ta­ción en Vi­go, pe­ro lle­gué a Ma­drid y el pri­mer tra­ba­jo que sur­gió fue en una agen­cia de pu­bli­ci­dad. Co­mo me gus­tó, de­ci­dí for­mar­me e hi­ce va­rios más­ter en már­ke­ting. La vi­da me fue lle­van­do por es­te ca­mino, pa­sé a otra agen­cia más im­por­tan­te y de ahí me cap­tó uno de mis prin­ci­pa­les clien­tes. Es­tu­ve en di­fe­ren­tes sec­to­res y la ver­dad es que lle­vo ya 20 años de pro­fe­sión.

—En el ca­so de Pan­da Security lle­va des­de el 2016.

—En­tré co­mo di­rec­to­ra de már­ke­ting y cuen­to con un equi­po de cin­co per­so­nas. Co­mo no po­día ser de otro mo­do la cri­sis nos ha afec­ta­do al per­so­nal que tenemos, tal vez en las em­pre­sas es­te de­par­ta­men­to ha­ya su­fri­do más que otros en ge­ne­ral por­que no he­mos sa­bi­do de­fen­der la im­por­tan­cia que tie­ne. Nues­tro ob­je­ti­vo es im­pul­sar las ven­tas pa­ra la em­pre­sa y el sec­tor re­tail con ac­cio­nes di­fe­ren­tes.

—¿Cuán­tos em­plea­dos tie­nen la em­pre­sa en Es­pa­ña?

—En to­tal, so­mos 450 per­so­nas. Pan­da es una em­pre­sa de Es­pa­ña, con se­de en Bil­bao, que tie­ne 27 años y cuen­ta ade­más con 16 fir­mas sub­si­dia­rias, que son co­mo fi­lia­les, ade­más de 37 fran­qui­cias. Tenemos pre­sen­cia en 180 paí­ses. Pa­ra en­ten­der la di­men­sión de la em­pre­sa, hay que de­cir que ha­bla­mos en 23 idio­mas di­fe­ren­tes.

—¿Qué ser­vi­cios ofre­cen en la ac­tua­li­dad?

—Es­ta­mos cen­tra­dos en ci­ber­se­gu­ri­dad, sa­be­mos que de­trás del

Wan­nacry hay mu­chos intereses y los ci­be­ra­ta­ques es­tán en el día a día y con­tra ello hay que lu­char. Ayu­da­mos tan­to a pymes co­mo a gran­des cor­po­ra­cio­nes. Nues­tros sis­te­mas per­mi­tie­ron fre­nar es­te

soft­wa­re ma­li­cio­so y nin­guno de nues­tros clien­tes re­sul­tó afec­ta­do, lo cual es un or­gu­llo.

—¿Ha­cia dón­de va el fu­tu­ro de la ci­ber­se­gu­ri­dad?

—Los ci­ber­cri­mi­na­les so­lo han en­se­ña­do la pa­ti­ta has­ta aho­ra, se­gún plan­tean re­tos to­ca se­guir tra­ba­jan­do. Has­ta aho­ra han ata­ca­do a usua­rios y em­pre­sas, pe­ro la fi­gu­ra crí­ti­ca tam­bién lle­ga­rá: los ae­ro­puer­tos, las cen­tra­les eléc­tri­cas, las nu­clea­res... Sa­be­mos que son el si­guien­te ob­je­ti­vo. Si pa­sa en una fir­ma pri­va­da es una cues­tión pri­va­da y es­tá en su mano te­ner me­di­das de se­gu­ri­dad, pe­ro el pro­ble­ma ven­drá cuan­do pa­ren ciu­da­des en­te­ras. La ci­ber­de­lin­cuen­cia es­tá ju­gan­do una ba­za in­dis­pen­sa­ble ya en las elec­cio­nes en el mun­do, ya no es el ma­ña­na, es el hoy. Y ade­más es muy ba­ra­ta de desa­rro­llar y mue­ve mu­cho di­ne­ro. Se es­ti­ma que mue­ve el tri­ple que el mer­ca­do de la ci­ber­se­gu­ri­dad. Fal­ta una gran con­cien­cia­ción por­que mu­cha gen­te no tie­ne ni un an­ti­vi­rus en su or­de­na­dor. La vi­da ca­da día es más di­gi­tal y ca­da vez so­mos más vul­ne­ra­bles. Es cu­rio­so co­mo tenemos se­gu­ro y alar­ma en ca­sa y lue­go no pro­te­ge­mos nues­tro mó­vil.

«Pro­te­ge­mos más de 10,5 mi­llo­nes de dis­po­si­ti­vos, unos 7,5 mi­llo­nes de usua­rios»

Ha­cer equi­li­brios en­tre su tra­ba­jo en Pan­da, su la­bor do­cen­te y sus me­lli­zos com­pli­ca el día a día de es­ta di­rec­ti­va, que ase­gu­ra que de mo­men­to, la cla­ve que le fun­cio­na es «ol­vi­dar­me de mi mis­ma. Por lo me­nos de mo­men­to, mien­tras los ni­ños tie­nen dos años y me­dio. Cre­ce­rán y ahí po­dré vol­ver a te­ner tiem­po pa­ra mi».

—¿Cuán­tos clien­tes tie­nen?

—En da­tos glo­ba­les po­de­mos de­cir que pro­te­ge­mos más de 10,5 mi­llo­nes de dis­po­si­ti­vos de nivel mun­dial, unos 7,5 mi­llo­nes de usua­rios. Tenemos clien­tes de to­dos los sec­to­res, des­de Ren­fe a Oran­ge. Pan­da no es muy co­no­ci­da, pe­ro tie­ne to­do su I+D+i en Bil­bao y ha­ce un par de años dio una vuel­ta al con­cep­to de pro­tec­ción y de an­ti­vi­rus con­ven­cio­nal que de­tec­ta los vi­rus que ya co­no­ce y que no fun­cio­na con los nue­vos ata­ques. Nues­tros sis­te­mas lo pa­ran to­do por­que de­tec­tan to­do lo que no co­no­cen. Así es el pro­duc­to Adap­ti­ve De­fen­se.

—¿Cuá­les son los ob­je­ti­vos a me­dio pla­zo?

—Se­guir me­jo­ran­do el pro­duc­to pa­ra la se­gun­da par­te del lan­za­mien­to, pa­ra cum­plir con la ley de pro­tec­ción de da­tos de la UE. La ver­dad es que es­ta­mos muy vol­ca­dos con Adap­ti­ve De­fen­se, que nos es­tá tra­yen­do mu­chas ale­grías. Los pro­pios clien­tes se es­tán con­vir­tien­do en los pri­me­ros de­fen­so­res. Con el Wan­nacry se hi­zo un ga­bi­ne­te de cri­sis e in­clu­so fui­mos a tra­ba­jar en fin de se­ma­na. El lu­nes re­ci­bi­mos lla­ma­das de gen­te que que­ría com­prar­lo por su bue­na res­pues­ta ante el ata­que.

—El pa­pel de la mu­jer en la tec­no­lo­gía aún es po­co vi­si­ble.

—He es­ta­do en mu­chos sec­to­res, des­de el del pe­tró­leo has­ta las nue­vas tec­no­lo­gías y hay que de­cir que hay pe­ne­tra­ción de mu­je­res pe­ro no en pues­tos téc­ni­cos. En Pan­da Es­pa­ña tenemos una di­rec­to­ra mu­jer, Ro­sa Díaz, pe­ro no es lo ha­bi­tual. Ella es la úni­ca di­rec­to­ra ge­ne­ral que hay en ci­ber­se­gu­ri­dad en­tre las em­pre­sas del sec­tor en Es­pa­ña.

—Com­pa­gi­na su tra­ba­jo con la do­cen­cia en va­rios más­te­res.

—Des­de el 2012 soy do­cen­te y aho­ra, tras cin­co años de cla­ses, soy coor­di­na­do­ra de dos más­te­res que lan­za­mos en el 2016. Es com­pli­ca­do, por­que con el tra­ba­jo y con mis me­lli­zos que son pe­que­ños... Pe­ro me gus­ta mu­cho com­par­tir con las nue­vas ge­ne­ra­cio­nes.

Mercedes ejer­ce co­mo do­cen­te en va­rios más­te­res, ade­más de afron­tar su tra­ba­jo en Pan­da Es­pa­ña.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.