El trá­fi­co se cor­tó en Ribeira pa­ra de­jar si­tio a las te­rra­zas

La Voz de Galicia (Barbanza) - - Barbanza-muros-noia -

Hoy pue­de de­cir­se que las te­rra­zas le han ga­na­do en Bar­ban­za la par­ti­da al trá­fi­co y ca­si a los pea­to­nes, pues­to que por al­gu­nas pla­zas y ca­lles se ha­ce com­pli­ca­do pa­sar a de­ter­mi­na­das ho­ras de las jor­na­das es­ti­va­les. Pe­ro, en el pa­sa­do, el Con­ce­llo de Ribeira lle­gó a adop­tar me­di­das ex­cep­cio­na­les pa­ra que los lo­ca­les hos­te­le­ros pu­die­ran ins­ta­lar las me­sas y las si­llas en el es­pa­cio pú­bli­co. A es­tas al­tu­ras de 1991, el eje­cu­ti­vo anun­cia­ba que cor­tes de trá­fi­co en las ca­lles más cén­tri­cas de la ciu­dad du­ran­te to­dos los días de ve­rano. Ar­gu­men­ta­ba que los ob­je­ti­vos eran po­ten­ciar el tu­ris­mo y ofre­cer un ser­vi­cio de­man­da­do a los re­si­den­tes.

Ca­be des­ta­car que por aquel en­ton­ces no ha­bía ca­lles pea­to­na­les, ni en Ribeira ni en el res­to de nú­cleos de po­bla­ción de Bar­ban­za, por lo que la ins­ta­la­ción de gran­des te­rra­zas se pre­sen­ta­ba com­pli­ca­da. No fue has­ta una dé­ca­da des­pués cuan­do co­men­zó la hu­ma­ni­za­ción de ca­lles y la res­tric­ción del trá­fi­co ro­da­do.

Así es­ta­ba el Ma­le­cón de la ciu­dad en el 2001.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.