La peor cri­sis des­de la de los mi­si­les de Cu­ba

La Voz de Galicia (Barbanza) - - Internacional - MER­CE­DES GA­LLE­GO

Las te­le­vi­sio­nes emi­ten des­de los cen­tros de emer­gen­cia de Ha­wái, adon­de una bom­ba nu­clear de Co­rea del Nor­te po­dría lle­gar en 20 mi­nu­tos. Las au­to­ri­da­des re­su­ci­tan los si­mu­la­cros pa­ra pro­bar las si­re­nas que no se han usa­do des­de la gue­rra fría. Los ba­ñis­tas en las pla­yas mi­ran el ho­ri­zon­te in­quie­tos. Con­gre­sis­tas co­mo el de­mó­cra­ta Bren­dan Boy­le, del Co­mi­té de Ex­te­rio­res, con­fir­man la opi­nión de los ex­per­tos: «Es­ta es la mayor cri­sis nu­clear que vi­vi­mos des­de oc­tu­bre de 1962», en los que John F. Ken­nedy lo­gró abor­tar la cri­sis de los mi­si­les en Cu­ba, des­oyen­do a los mi­li­ta­res.

En la Ca­sa Blan­ca de Trump la voz de los ge­ne­ra­les es mu­cho más po­de­ro­sa que en el reino de Ca­me­lot. In­clu­so el po­de­ro­so Ste­ve Ban­non y va­rios de sus aso­cia­dos han si­do des­pla­za­dos de las reunio­nes del Con­se­jo de Se­gu­ri­dad Na­cio­nal por el ge­ne­ral McMas­ter, que aguan­ta la fu­ria de sus se­gui­do­res en las re­des so­cia­les ba­jo la eti­que­ta #Fi­reM­cMas­ter gra­cias al fir­me apo­yo del co­man­dan­te en je­fe.

Jue­go de ro­les

Ban­non es par­ti­da­rio de la lí­nea du­ra con­tra Irán, pe­ro no con­tra Co­rea del Nor­te, que con­si­de­ra «un sub­con­jun­to de Chi­na». En el De­par­ta­men­to de Es­ta­do, Rex Ti­ller­son tam­bién bus­ca des­ac­ti­var la cri­sis. El re­sul­ta­do es una suer­te de jue­go de ro­les en el que Ti­ller­son es el po­li bueno» y Trump, el ma­lo. Se­gún el análisis de Eu­ra­sia Group, hay un 10 % de po­si­bi­li­da­des de que la ten­sión aca­be en ata­que mi­li­tar, mien­tras que las es­pe­ran­zas de una so­lu­ción di­plo­má­ti­ca lle­gan al 70 %.

El his­to­ria­dor Tho­mas Ricks re­co­men­dó al pre­si­den­te que si­ga el ejem­plo de Chur­chill: «Ha­bla con sua­vi­dad pe­ro lle­va con­ti­go un gran pa­lo». Con dos lo­cos al vo­lan­te, es di­fí­cil pre­de­cir el re­sul­ta­do. Trump es­tá acos­tum­bra­do a in­ti­mi­dar a sus ri­va­les y ac­túa con Kim Jong-un co­mo si es­tu­vie­ra en el ne­go­cio de los ca­si­nos. Ni si­quie­ra sus ase­so­res sa­bían lo que iba a sa­lir de su bo­ca. Tam­po­co avi­só pre­via­men­te de sus de­cla­ra­cio­nes a Seúl y Ja­pón co­mo es ha­bi­tual. Al me­nos uno de es­tos ge­ne­ra­les, John Kelly, re­cién nom­bra­do je­fe del Ga­bi­ne­te, que­dó ho­rro­ri­za­do, se­gún The New York Ti­mes.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.