«NO HAY UNA EDAD EXAC­TA PA­RA LA IN­DE­PEN­DEN­CIA»

La Voz de Galicia (A Coruña) - ExtraVoz - - EN PORTADA -

Es­te ex­per­to en con­duc­ta hu­ma­na, que abor­dó es­te te­ma en «Hi­jos que no se van» y «Over­boo­king en el ni­do», ad­mi­te que no po­dría dar una edad ideal pa­ra aban­do­nar la ca­sa fa­mi­liar, pe­ro cree que no se pue­de es­pe­rar a te­ner­lo to­do so­lu­cio­na­do (pa­re­ja, tra­ba­jo es­ta­ble y vi­vien­da en pro­pie­dad), sino que hay que co­ger las opor­tu­ni­da­des que pro­pi­cien el cam­bio, como un tra­ba­jo o in­clu­so una pe­que­ña ayu­da eco­nó­mi­ca pa­ren­tal pa­ra to­mar esa de­ci­sión.

de la ca­sa de los pa­dres, le va mal y aca­ba vol­vien­do. He en­con­tra­do una re­la­ción en­tre los fra­ca­sos en la eman­ci­pa­ción de los jó­ve­nes y el ti­po de re­la­ción que tie­nen con sus pa­dres, que ha­cen di­fí­cil esa sa­li­da de su ór­bi­ta. —¿Es más atri­bui­ble a una ma­yor red fa­mi­liar o a la fal­ta de ca­pa­ci­dad de reac­ción de los jó­ve­nes? —Pue­de ha­ber de las dos co­sas, pue­de ha­ber pa­dres que por los pro­ble­mas que pue­dan te­ner en su pro­pia re­la­ción sa­ben que es una ame­na­za que los hi­jos aban­do­nen el ni­do por­que les en­fren­ta a es­tar so­los en la re­la­ción sin el rol de pa­dres cui­da­do­res, por lo que las di­fi­cul­ta­des que trans­mi­ten al hi­jo ha­cen que se que­de más en ca­sa como col­chón o freno. Tam­bién pue­de

ha­ber pa­dres ma­yo­res, con en­fer­me­da­des o con di­fi­cul­ta­des a ni­vel per­so­na­les que no po­drían es­tar sin la pre­sen­cia del hi­jo, lo que lo con­vier­te en ca­be­za de fa­mi­lia y re­tra­sa­rá su sa­li­da. Tam­bién pue­de ha­ber pro­ble­mas del jo­ven pa­ra asu­mir un rol adul­to pa­ra to­mar esas de­ci­sio­nes va­lien­tes so­bre su vi­da y a ve­ces aquí se dan ca­sos de pa­dres su­per­pro­tec­to­res que no han fa­ci­li­tan­do el desa­rro­llo del hi­jo de com­pe­ten­cias como sa­ber es­tar so­lo o ha­bi­li­da­des do­més­ti­cas. —¿Có­mo se lo­gra el cam­bio de men­ta­li­dad? —Lo que ha­bría que pen­sar es que aunque los jó­ve­nes pue­dan sen­tir­se muy có­mo­dos y cui­da­dos en la ca­sa de los pa­dres no es­tá mal trans­mi­tir­les que dar ese pa­so va a ser po­si­ti­vo pa­ra

su vi­da, que les va a ayu­dar a to­mar otro ti­po de de­ci­sio­nes en su fu­tu­ro. Lo pri­me­ro que ha­ría es de­cir­le a los jó­ve­nes que ha­cen bien en intentar eman­ci­par­se, que es una co­sa bue­na. Por par­te de los pa­dres, tam­bién de­ben mo­ti­var esa sa­li­da por­que uno de los pa­pe­les más im­por­tan­tes de los pa­dres es que sus hi­jos se las arre­glen so­los y cuan­to an­tes co­mien­cen a prac­ti­car eso, me­jor, más tran­qui­li­dad a la lar­ga. Los pa­dres de­be­rían fa­ci­li­tar que va­yan a ex­cur­sio­nes o via­jes de es­tu­dios, por­que cuan­to más pron­to co­mien­cen a sa­lir y más ex­pe­rien­cias ten­gan de es­tas, y vean que se las arre­glan bien, me­jor que me­jor. Los pa­dres ayu­dan a sus hi­jos si les ha­cen me­nos co­sas de pa­so que van cre­cien­do y si les ani­man.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.