La fi­nan­cia­ción blo­quea la aper­tu­ra de pi­sos pa­ra en­fer­mos men­ta­les

La aso­cia­ción Al­ba ur­ge más pla­zas pa­ra evi­tar que los usua­rios que­den en la ca­lle

La Voz de Galicia (Deza) - Deza local - - PORTADA - CRISTINA BARRAL

La aso­cia­ción Al­ba de fa­mi­lia­res y ami­gos de per­so­nas con en­fer­me­dad men­tal de Pon­te­ve­dra fue pio­ne­ra en el año 2000 en la pues­ta en mar­cha del pri­mer pi­so tu­te­la­do pa­ra sus usua­rios en la ciu­dad. Hoy el co­lec­ti­vo cuen­ta con cua­tro ca­sas de es­te ti­po que su­man vein­te pla­zas en to­tal. ¿Qué balance ha­cen de la ex­pe­rien­cia des­pués de die­ci­sie­te años? Mon­tse Gar­cía Gon­zá­lez, psi­có­lo­ga de Al­ba, la de­fi­ne co­mo po­si­ti­va. «La ex­pe­rien­cia es muy bue­na. Lo que ve­mos en su evo­lu­ción, tan­to de la en­fer­me­dad co­mo de ellos co­mo per­so­nas, es po­si­ti­vo en la ma­yo­ría de los ca­sos. A ni­vel sa­ni­ta­rio lo que nos trans­mi­ten los mé­di­cos es que el nú­me­ro de in­gre­sos dis­mi­nu­yen, que se es­ta­bi­li­zan», sub­ra­ya.

Tan­to es así, re­ma­chan des­de Al­ba, que la ma­yo­ría de los que re­si­den en pi­sos tu­te­la­dos con­si­guen no vol­ver a in­gre­sar en una uni­dad de agu­dos. Una cir­cuns­tan­cia bue­na pa­ra los pa­cien­tes, pe­ro tam­bién pa­ra el Ser­vi­zo Ga­le­go de Saú­de (Ser­gas) por­que se re­du­cen los cos­tes. Pe­se a que se tra­ta de una «in­ver­sión sa­tis­fac­to­ria», no es fá­cil am­pliar el nú­me­ro de pla­zas en es­te ti­po de vi­vien­das con su­per­vi­sión téc­ni­ca y que bus­can una in­te­gra­ción so­cial lo más real po­si­ble por par­te de las per­so­nas con en­fer­me­dad men­tal.

Al­ba tie­ne dos pi­sos más pre­pa­ra­dos en el mu­ni­ci­pio que po­drían es­tar abier­tos, pe­ro que a día de hoy no tie­nen fi­nan­cia­ción pú­bli­ca. Mon­tse Gar­cía ex­pli­ca que en los pró­xi­mos me­ses se va a ne­go­ciar el nue­vo con­cier­to de pla­zas con el Ser­gas y la de­man­da de la aso­cia­ción es abrir al me­nos uno. Ha­blan de que es una «ne­ce­si­dad im­pe­rio­sa» que cho­ca con la fal­ta de re­cur­sos eco­nó­mi­cos, agu­di­za­da por la cri­sis. Con el Ser­gas es­tán con­cer­ta­dos los cua­tro pi­sos ac­tua­les de Pon­te­ve­dra y es la Ad­mi­nis­tra­ción sa­ni­ta­ria quien de­ri­va a los usua­rios. Des­de el co­lec­ti­vo crea­do en 1997 ha­cen hin­ca­pié en que el di­ne­ro del con­cier­to no es su­fi­cien­te, de he­cho el au­men­to del cos­te/pla­za es una de las de­man­das.

El Con­ce­llo de Pon­te­ve­dra apor­ta 13.000 eu­ros al año pa­ra con­tri­buir al man­te­ni­mien­to de los cua­tro pi­sos. Pe­ro el cos­te del ser­vi­cio es su­pe­rior, acla­ran des­de Al­ba. La aso­cia­ción lle­gó a plan­tear­se abrir el quin­to pi­so sin esos re­cur­sos eco­nó­mi­cos, aun­que de ha­cer­lo sin fi­nan­cia­ción pú­bli­ca ten­drían que ser pla­zas pri­va­das, lo que de­ja­ría fue­ra a la ma­yo­ría de las per­so­nas que po­drían ac­ce­der.

«Hay gen­te en la ca­lle que se po­dría be­ne­fi­ciar. Es muy do­lo­ro­so que ven­ga al­guien a so­li­ci­tar una pla­za y de­cir­le ‘‘no ten­go’’ y que se va­ya a la ca­lle», se­ña­la la psi­có­lo­ga de la aso­cia­ción. Ca­da uno de los cua­tro pi­sos ac­tua­les tie­ne cin­co pla­zas. En esas vi­vien­das con­vi­ven per­so­nas con una en­fer­me­dad men­tal diag­nos­ti­ca­da, nor­mal­men­te tras­torno bi­po­lar o es­qui­zo­fre­nia, ba­jo su­per­vi­sión téc­ni­ca.

Joa­quín Lo­ren­zo vi­ve en uno de ellos con otros cua­tro com­pa­ñe­ros. Él fue uno de los pri­me­ros usua­rios de esos pi­sos tu­te­la­dos de la aso­cia­ción Al­ba. Na­tu­ral de Pon­te Cal­de­las y con un tras­torno bi­po­lar diag­nos­ti­ca­do a los 11 años, des­ta­ca que re­si­dir en una de esas vi­vien­das es lo más pa­re­ci­do a te­ner una vi­da au­tó­no­ma. Él di­ce que sus com­pa­ñe­ros son «su se­gun­da fa­mi­lia». Ase­gu­ra que la con­vi­ven­cia es bue­na, aun­que co­mo pa­sa en to­das las fa­mi­lias «a ve­ces hay que po­ner­se se­rio pa­ra que ha­gan las co­sas de ca­sa».

CAPOTILLO

Joa­quín Án­gel Lo­ren­zo Amoe­do, de 58 años y con tras­torno bi­po­lar, re­si­de con otros cua­tro com­pa­ñe­ros en uno de los pi­sos tu­te­la­dos de la aso­cia­ción Al­ba en la ciu­dad de Pon­te­ve­dra.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.