Si lle­ga­mos has­ta aquí des­pués de es­to

La Voz de Galicia (A Coruña) - Yes - - ¡QUÉ CO SAS! - DI­REC­TO­RA DE V TE­LE­VI­SIÓN FER­NAN­DA TA­BA­RÉS

En la li­bre­ría del abue­lo hay au­tén­ti­cas jo­yas. Un li­bro siem­pre tie­ne al­go de eso, por muy ma­lo que sea y a pe­sar de que co­mo ob­je­to se ha­ya con­ver­ti­do en una mo­les­tia que na­die sa­be muy bien dón­de co­lo­car. Re­cuer­do el ric­tus dis­gus­ta­do de mi ami­go Ro­ber­to cuan­do re­la­tó la frus­tra­ción fa­mi­liar que su­pu­so no en­con­trar aco­mo­do a la co­lec­ción del Aran­za­di de su pa­dre. Nin­gu­na bi­blio­te­ca, nin­gu­na ins­ti­tu­ción re­co­no­cía el va­lor sim­bó­li­co de aque­lla en­ci­clo­pe­dia ju­rí­di­ca con tan­ta so­le­ra que los nue­vos abo­ga­dos con­sul­tan aho­ra en el or­de­na­dor. Los li­bros ocu­pan es­pa­cio y pa­re­cen pres­cin­di­bles. El des­tino de mu­chos de ellos ya es la ba­su­ra. De he­cho, esa mal­di­ción que ato­si­ga al pa­pel los ha re­ves­ti­do de la mis­ma in­co­mo­di­dad ve­tus­ta que a ve­ces so­por­tan los vie­jos. Mu­chos se con­vier­ten en un apa­ra­dor con ojos que no com­bi­na bien con los mue­bles de Ikea.

Pe­ro si se es­cu­cha a los li­bros, si se acer­ca el lo­mo a la na­riz, es fá­cil oír­los. Son es­pe­cial­men­te mis­te­rio­sos esos en­cua­der­na­dos en piel, im­pre­sos ha­ce mu­cho más de un si­glo y res­ca­ta­dos de esa li­bre­ría fa­mi­liar en la que apa­re­cen clá­si­cos com­par­ti­dos con una épo­ca his­tó­ri­ca. Ca­da ge­ne­ra­ción, de he­cho, tie­ne sus lec­tu­ras im­pres­cin­di­bles, obras de lec­tu­ra obli­ga­to­ria pa­ra los con­tem­po­rá­neos cu­yo éxi­to no siem­pre vie­ne in­du­ci­do por la ca­li­dad, pe­ro que es­ta­ble­cen víncu­los in­vi­si­bles, re­fe­ren­cias muy só­li­das en­tre los que for­man ese es­cua­drón ge­ne­ra­cio­nal.

Hoy res­ca­to aquí uno de esos clá­si­cos, un re­fe­ren­te en las bi­blio­te­cas de prin­ci­pios del si­glo XX, edi­ta­do a fi­na­les del XIX y vin­cu­la­do a la co­lec­ción El li­bro de las familias, edi­ta­da por el ma­dri­le­ño Leo­ca­dio Ló­pez. Es uno de esos ma­nua­les de ins­truc­cio­nes con­ce­bi­dos pa­ra adies­trar a una so­cie­dad. Pe­ro en es­te ca­so desata una reac­ción ines­pe­ra­da, la de re­co­no­cer­le un mé­ri­to in­fi­ni­to a las mu­je­res que con­si­guie­ron tran­si­tar por el pa­sa­do a pe­sar del lu­gar que el mun­do les te­nía re­ser­va­do.

El ma­nual ex­hi­be el sub­tí­tu­lo de La lla­ve de la vi­da y ofre­ce «con­se­jos pa­ra ha­cer pron­to for­tu­na y otras curiosidades ame­nas e ins­truc­ti­va». Los ma­nua­les de au­to­ayu­da exis­tían an­tes de la tu­rra tri­vial de Pau­lo Coel­ho y con las mu­je­res siem­pre hu­bo la in­ten­ción bien per­tre­cha­da de li­mar aris­tas pa­ra que an­du­vie­ran fi­nas por el sis­te­ma y co­mo dios man­da­ba en ca­da opor­tuno mo­men­to.

En uno de los ca­pí­tu­los se des­cri­ben los de­ta­lles de la «be­lle­za per­fec­ta». Se pu­bli­có en el año 1862 y de­ta­lla:

«Pa­ra que una mu­jer go­ce de la com­ple­ta per­fec­ción en su be­lle­za se ne­ce­si­ta que ten­ga: Tres co­sas blan­cas: el cu­tis, los dien­tes, las ma­nos. Tres ne­gras: los ojos, las ce­jas, las pes­ta­ñas. Tres ro­sa­das: los la­bios, las me­ji­llas, las uñas. Tres lar­gas: el ta­lle, las ma­nos, el ca­be­llo. Tres cor­tas: los dien­tes, las ore­jas, los pies. Tres an­chas: el pe­cho, la fren­te, el en­tre­ce­jo. Tres es­tre­chas: la bo­ca, la cin­tu­ra, el em­pei­ne del pie. Tres grue­sas: los bra­zos, las pan­to­rri­llas y la pier­na. Tres pe­que­ñas: el seno, la ca­be­za, la na­riz». Re­fe­ri­do con pre­ci­sión nu­mé­ri­ca el ca­non de be­lle­za vi­gen­te, in­clu­ye otra cla­si­fi­ca­ción de la mu­jer, en es­te ca­so por eda­des:

«Las ni­ñas de diez y seis años son jaz­mi­nes; las de vein­te, cla­ve­les ve­ra­nie­gos y en­cen­di­dos; las de trein­ta, ro­sas; las de cua­ren­ta, flo­res des­ho­ja­das y mar­chi­tas». Y así. Des­pués de ha­ber ana­li­za­do las in­di­ca­cio­nes en el es­pe­jo, y con­si­de­rán­do­me ya una es­pe­cie de tun­dra de­vas­ta­da, no me di­gan que es un mi­la­gro que ha­ya­mos lle­ga­do has­ta aquí...

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