Una ex­po­si­ción úni­ca en Eu­ro­pa

El mu­seo Exponav ocu­pa un edi­fi­cio del si­glo XVIII, obra de Sán­chez Bort

La Voz de Galicia (Ferrol) - Especial1 - - Décimo Aniversario - CAR­ME­LA LÓPEZ

El edi­fi­cio de He­rre­rías ya es en sí mis­mo una jo­ya ar­qui­tec­tó­ni­ca, obra del in­ge­nie­ro Sán­chez Bort, pe­ro su con­te­ni­do co­mo mu­seo de la cons­truc­ción na­val con­tri­bu­ye a in­cre­men­tar el enor­me va­lor de unas ins­ta­la­cio­nes que lla­man la aten­ción de los mu­chos vi­si­tan­tes que re­ci­be ca­da año des­de su aper­tu­ra, de la que aho­ra se cum­plen diez años.

El mu­seo Exponav fue inau­gu­ra­do el 10 de mar­zo de 2008, con la pre­sen­cia de los en­ton­ces Re­yes de Es­pa­ña y de los Prín­ci­pes de As­tu­rias. Coin­ci­dió con la bo­ta­du­ra del bu­que de pro­yec­ción es­tra­té­gi­ca Juan Car­los I, que se lle­vó a ca­bo en el as­ti­lle­ro de Na­van­tia.

El tra­ba­jo pa­ra con­se­guir con­tar con una ex­po­si­ción úni­ca en Eu­ro­pa so­bre la cons­truc­ción na­val co­men­zó en 1995 y du­ran­te es­tos años se fue­ron in­vo­lu­cran­do en el pro­yec­to ins­ti­tu­cio­nes, en­ti­da­des y em­pre­sas.

Reha­bi­li­ta­ción

El edi­fi­cio, si­tua­do en el Ar­se­nal de los Di­ques, da­ta del si­glo XVIII y en su día se de­di­có a he­rre­ría de la Ar­ma­da. Su reha­bi­li­ta­ción res­pe­tó y re­cu­pe­ró el di­se­ño ori­gi­nal del in­mue­ble, in­clui­das las es­pec­ta­cu­la­res bó­ve­das de su in­te­rior y las ca­rac­te­rís­ti­cas chi­me­neas del te­ja­do. En su in­te­rior hay una re­crea­ción de una fra­gua de la épo­ca pa­ra acer­car a los vi­si­tan­tes a la fi­na­li­dad ori­gi­nal del in­mue­ble.

En­tre las «jo­yas» de la ex­po­si­ción es­tán los restos de la fra­ga­ta Mag­da­le­na, que nau­fra­gó, jun­to con el ber­gan­tín Pa­lo­mo, en la ría de Vi­vei­ro en 1810. Los al­re­de­dor de 800 muer­tos su­pu­sie­ron una de las ma­yo­res tra­ge­dias de la Ar­ma­da es­pa­ño­la y es­pe­cial­men­te dra­má­ti­co fue el ha­llaz­go del cuer­po del ca­pi­tán Blas Sal­ce­do, abra­za­do al de su hijo. A par­tir de ahí la Ar­ma­da prohi­bió el em­bar­que de pa­dres e hijos o de her­ma­nos en el mis­mo bar­co.

Los restos de la fra­ga­ta fue­ron re­cu­pe­ra­dos a par­tir de 1970 y en los mis­mos se pue­den apre­ciar to­da­vía re­ma­ches me­tá­li­cos que se co­lo­ca­ban en los bar­cos de ma­de­ra pa­ra evi­tar los efec­tos de la «bro­ma» (un gu­sano que des­truía los bu­ques).

Es muy lla­ma­ti­va tam­bién la gran cua­der­na que va del sue­lo al te­cho y se uti­li­za pa­ra di­vi­dir es­pa­cios.

Otra de las pie­zas im­por­tan­tes es una ta­lla­do­ra que se in­cor­po­ró a la co­lec­ción el pa­sa­do año

La mues­tra in­clu­ye los restos del nau­fra­gio de la fra­ga­ta Mag­da­le­na

y que fue cedida por el Ca­nal de Ex­pe­rien­cias Hi­dro­di­ná­mi­cas del Pardo. Es­tu­vo en ser­vi­cio des­de los años 30 has­ta fi­na­les del si­glo pa­sa­do. La má­qui­na pe­sa más de dos to­ne­la­das y fun­cio­na con un gran pan­tó­gra­fo que, par­tien­do de los pla­nos, re­pro­du­ce a es­ca­la en ma­de­ra las lí­neas de agua del bar­co pa­ra dar­le for­ma. Los mo­de­los se uti­li­zan pa­ra com­pro­bar có­mo res­pon­de­rán los bar­cos reales a las con­di­cio­nes del mar.

Ade­más, en el mu­seo se ex­po­nen al­gu­nos bar­cos reales, ma­que­tas de to­do ti­po, mo­to­res y otras má­qui­nas y di­fe­ren­tes uten­si­lios que se em­plea­ron a lar­go de la his­to­ria pa­ra la cons­truc­ción na­val.

Tam­bién hay una re­pro­duc­ción de una fra­ga­ta del si­glo XVIII y de otra mo­der­na, don­de los vi­si­tan­tes pue­den en­trar y com­pro­bar las di­fe­ren­cias en­tre una y otra.

En Exponav tie­nen ade­más pro­ta­go­nis­mo los as­ti­lle­ros de la ría (hay una ré­pli­ca de la grúa pór­ti­co de As­tano, en­tre otras mu­chas ma­que­tas).

El mu­seo for­ma par­te de la Red de Mu­seos de la Xun­ta de Ga­li­cia y as­pi­ra a in­cor­po­rar­se a la na­cio­nal.

Des­de prin­ci­pios del pa­sa­do año, la mu­seó­lo­ga So­nia En­gro­ba tra­ba­ja en un pro­yec­to de re­or­ga­ni­za­ción que tie­ne co­mo ob­je­ti­vo con­se­guir que la co­lec­ción sea más atrac­ti­va y di­ná­mi­ca. Se­rán las pro­pias pie­zas las que con­fi­gu­ren el dis­cur­so ex­po­si­ti­vo, par­tien­do del pro­pio edi­fi­cio y su his­to­ria.

La car­pin­te­ría de ri­be­ra ten- drá un es­pa­cio im­por­tan­te y allí se­rá don­de el vi­si­tan­te po­drá co­no­cer las fa­ses de cons­truc­ción de un bar­co apo­yán­do­se en el ma­te­rial del que ya dis­po­ne el mu­seo.

En la re­or­ga­ni­za­ción en la que es­tá tra­ba­jan­do, la pri­me­ra plan­ta se de­di­ca­rá a la his­to­ria de los as­ti­lle­ros de la ría, des­de los pe­que­ños as­ti­lle­ros de ri­be­ra de Ne­da, Mu­gar­dos o A Gra­ña has­ta la ac­tual Na­van­tia, con es­pe­cial pro­ta­go­nis­mo del si­glo XVIII, por lo que sig­ni­fi­có en la his­to­ria de la ciu­dad.

El mu­seo cuen­ta tam­bién con una sa­la de ex­po­si­cio­nes, la Car­los III, por la que han pa­sa­do tra­ba­jos de im­por­tan­tes ar­tis­tas.

La co­lec­ción cuen­ta con la re­pro­duc­ción de un na­vío del si­glo XVIII

FOTO JO­SÉ PARDO

In­te­rior del mu­seo, con sus mo­nu­men­ta­les ar­cos de pie­dra.

Una re­pro­duc­ción de un di­que que se pue­de ver en Exponav

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.