Có­mo te­ner unos pies sa­nos

La Voz de Galicia (A Coruña) - Salud - - En Portada - TEX­TO: MA­RI­NA CHIAVEGATTO, UXÍA RO­DRÍ­GUEZ

Cin­co ejer­ci­cios pa­ra man­te­ner en for­ma una par­te esen­cial del or­ga­nis­mo

ES NUES­TRO prin­ci­pal pun­to de apo­yo y, nor­mal­men­te, una de las par­tes más ol­vi­da­das del cuer­po hu­mano. El 80 por cien­to de la po­bla­ción su­fre al­gún pro­ble­ma en los pies, y su cui­da­do es fun­da­men­tal pa­ra que nues­tro es­ta­do de sa­lud sea bueno

El pie hu­mano es una obra de in­ge­nie­ría de la na­tu­ra­le­za»: no lo de­ci­mos no­so­tros, lo di­jo Leo­nar­do Da Vin­ci en el si­glo XV. Es una de las par­tes más com­ple­jas de nues­tro cuer­po. Vein­ti­séis hue­sos, trein­ta y tres ar­ti­cu­la­cio­nes y más de cien múscu­los, li­ga­men­tos y ten­do­nes. Los cin­cuen­ta y dos hue­sos de am­bos pies cons­ti­tu­yen una cuar­ta par­te de to­dos los hue­sos del cuer­po. So­lo en uno de ellos te­ne­mos más de 250.000 glán­du­las su­do­rí­pa­ras. A ca­da pa­so so­por­tan en­tre dos y cua­tro ve­ces nues­tro pe­so. Las plan­tas de los pies con­tie­nen más ter­mi­na­cio­nes ner­vio­sas sen­so­ria­les por cen­tí­me­tro cua­dra­do que cual­quier otra par­te del cuer­po. Una per­so­na pro­me­dio da en­tre 8.000 y 10.000 pa­sos al día que su­man más de 185.000 ki­ló­me­tros en la vi­da. Más de 4 vuel­tas al pla­ne­ta. Sí, ya pue­des de­cir que has da­do la vuel­ta al mun­do. Son los que nos lle­van y nos traen pe­ro tam­bién son los gran­des ol­vi­da­dos. ¿Re­sul­ta­do? Más del 80% de la po­bla­ción su­fre al­gún pro­ble­ma en sus pies.

Así que pa­ra em­pe­zar aquí van unos con­se­jos bá­si­cos: hay que hi­dra­tar los pies a dia­rio pe­ro tam­bién te­ner mu­cho cui­da­do en man­te­ner­los se­cos por­que la hi­per­su­do­ra­ción es de­ma­sia­do fre­cuen­te. Los cal­ce­ti­nes tie­nen que trans­pi­rar así que siem­pre cien por cien al­go­dón. Y mu­cha aten­ción a al­go tan sen­ci­llo co­mo cor­tar­se las uñas por­que lo ha­ce­mos muy mal. Las uñas de los pies se tie­nen que cor­tar de una ma­ne­ra cua­dra­da y no re­don­dea­da co­mo en las ma­nos. No se de­be uti­li­zar el cor­tau­ñas sino ti­je­ras o ali­ca­tes. Al fi­nal del día el pie nos agra­de­ce­rá unos mi­nu­tos de ma­sa­jes de des­com­pre­sión.

La pre­ven­ción es muy im­por­tan­te. Se­gu­ro que van pe­rió­di­ca­men­te al den­tis­ta o al ocu­lis­ta pe­ro po­cas ve­ces han vi­si­ta­do al podólogo. ¿Cuán­do se re­co­mien­da pe­dir ci­ta? Es muy im­por­tan­te la re­vi­sión po­do­ló­gi­ca in­fan­til a los cua­tro años. A par­tir de ahí los pa­cien­tes con ries­go, co­mo los dia­bé­ti­cos, de­be­rían ir de ma­ne­ra pe­rió­di­ca, tam­bién la gen­te que tra­ba­ja de pie y los de­por­tis­tas. El res­to, siem­pre que exis­ta al­gún ti­po de mo­les­tia.

El cal­za­do es una de las gran­des claves, es el pun­to de in­ter­ac­ción del me­dio con nues­tro pie y, a día de hoy, el ser hu­mano lo ne­ce­si­ta. «Lo fun­da­men­tal es ade­cuar­lo a la ac­ti­vi­dad que se va­ya a rea­li­zar», nos cuen­ta Bor­ja Pé­rez, Pre­si­den­te del Co­le­xio Ofi­cial de Po­dó­lo­gos de Ga­li­cia. «La gen­te sue­le pre­gun­tar: ¿Es bueno usar za­pa­ti­llas de­por­ti­vas? Sí, si vas a ha­cer de­por­te». El cal­za­do tie­ne que pro­por­cio­nar pro­tec­ción y amor­ti­gua­ción. Y aten­ción a es­ta re­co­men­da­ción: lo ideal es no usar dos días se­gui­dos el mis­mo cal­za­do. El que usa­mos hoy lo de­ja­mos ai­rear y nos lo po­de­mos vol­ver a po­ner pa­sa­do ma­ña­na.

¿Los ta­co­nes? Se me­re­cen un ca­pí­tu­lo a par­te. «Los pies se han he­cho pa­ra an­dar y ve­mos que el ta­cón no es el cal­za­do más ade­cua­do pa­ra an­dar», di­ce Ja­vier De To­ro Santos, Je­fe del Ser­vi­cio de Reu­ma­to­lo­gía del Chuac. Pro­vo­can una so­bre­car­ga en el an­te­pie con mu­chas con­se­cuen­cias: dis­mi­nu­ye el ar­co an­te­rior, apa­re­ce un pie plano, se abren los de­dos, sa­len los fa­mo­sos ca­llos y, ade­más, se des­pla­za el pri­mer de­do y da­mos la bien­ve­ni­da al jua­ne­te. El ta­lón de Aqui­les se acor­ta, per­de­mos equi­li­brio, au­men­ta el ries­go de ar­tro­sis en las ro­di­llas y de do­lor lum­bar.

To­do jun­to asus­ta pe­ro no hay que exa­ge­rar por­que, co­mo siem­pre, el pro­ble­ma es­tá en el abu­so. Se­gún Bor­ja Pé­rez en los cin­co cen­tí­me­tros po­de­mos en­con­trar el lí­mi­te. «Hay que en­ten­der que cuan­do ele­va­mos el ta­lón , a par­tir de cin­co cen­tí­me­tros de ta­cón se pro­vo­can cam­bios en el cen­tro de gra­ve­dad y ya no afec­ta so­lo al pie sino al res­to del cuer­po». Tam­bién te­ne­mos que te­ner en cuen­ta que el za­pa­to plano ab­so­lu­to al­te­ra la mor­fo­lo­gía igual que el za­pa­to al­to.

3

Es­ti­ra­mien­tos de la plan­ta del pie Sen­ta­dos con los de­dos de los pies do­bla­dos y las dos ma­nos apo­ya­das en el sue­lo, ele­va­mos las ro­di­llas pa­ra car­gar el pe­so en las pun­tas de los pies. «Así es­ti­ra­mos y li­be­ra­mos po­co a po­co la fas­cia», acla­ra el en­tre­na­dor Tel­mo Ci­lle­ro.

2 El ma­sa­je re­ani­ma­dor Co­ge­mos los de­dos de los pies con la mano y gi­ra­mos ha­cia los la­dos y ha­cia ade­lan­te y atrás. Una va­rian­te se­ría ha­cer­lo con los de­dos de la mano en­tre­la­za­dos con los del pie. 4 o 5 ve­ces en ca­da di­rec­ción.

1 Ca­mi­nar so­bre las pun­tas de los pies Un ejer­ci­cio sen­ci­llo pe­ro que si lo ha­ce­mos a dia­rio ayu­da­rá a for­ta­le­cer los múscu­los de los pies, to­bi­llos y pan­to­rri­llas «So­lo hay que le­van­tar­se y vol­ver a ba­jar a ca­da pa­so», ex­pli­can des­de Ar­ta­bros Cross­fit en A Co­ru­ña.

4 Ma­sa­je con pelota Pa­ra es­te ejer­ci­cio nos ha­ce fal­ta una pelota (que pue­de ser de te­nis o si­mi­lar) y des­pla­zán­do­la por la plan­ta del pie nos da­mos un ma­sa­je aguan­tan­do en­tre 10 y 15 se­gun­dos en ca­da pun­to de do­lor.

5 Ma­sa­je fron­tal Aga­rra­mos con los de­dos del pie la pelota y con el otro pie tra­ba­ja­mos los pun­tos de ten­sión. «Es im­por­tan­tes ir li­be­ran­do ca­da po­cos se­gun­dos los de­dos pa­ra au­men­tar así el flu­jo san­guí­neo», pun­tua­li­za Ci­lle­ro.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.