La pro­ta­go­nis­ta.

To­do lo que to­ca se con­vier­te en oro. Se ven­den per­fu­mes con su nom­bre, ga­fas... has­ta su me­le­na es 'pro­pie­dad' de una fir­ma cos­mé­ti­ca. Pau­la, que triun­fa en te­le­vi­sión con 'Vel­vet', ha con­ver­ti­do su ima­gen en una em­pre­sa bo­yan­te que ella ma­ne­ja con in­tel

La Voz de Galicia (A Coruña) - XL Semanal - - Sumario - POR Vir­gi­nia Dra­ke FO­TO­GRA­FÍAS Ma­rio Sie­rra ESTILISMO Eli­sa de Juan-ron­ce­ro REA­LI­ZA­CIÓN Ra­quel Pe­láez

Es la Mi­das es­pa­ño­la: lo que to­ca lo con­vier­te en oro. Pau­la Eche­va­rría ha con­ver­ti­do su ima­gen en una em­pre­sa bo­yan­te de la que ella mis­ma atien­de ca­da de­ta­lle. Po­sa en ex­clu­si­va para Xl­se­ma­nal y nos ha­bla de la úl­ti­ma tem­po­ra­da de Vel­vet.

Re­gre­sa­rá Al­ber­to a Vel­vet para re­cu­pe­rar a Ana? Den­tro de muy po­co co­no­ce­re­mos el desen­la­ce de la cuar­ta y úl­ti­ma tem­po­ra­da de la se­rie de éxi­to de An­te­na 3. Para Pau­la Eche­va­rría, la his­to­ria de Al­ber­to y Ana ya no tie­ne más re­co­rri­do. La ac­triz se pre­pa­ra para afron­tar nue­vos pro­yec­tos y re­ci­be a Xl­se­ma­nal en el que con­si­de­ra el mo­men­to más dul­ce de su ca­rre­ra pro­fe­sio­nal. Xl­se­ma­nal. Ca­mino de cum­plir 40 años… Pau­la Eche­va­rría. [In­te­rrum­pe]. ¡No, por Dios! Aca­bo de cum­plir 39 en agos­to y me que­dan 11 meses para los 40. XL. ¿Va a to­mar al­gu­na de­ci­sión a par­tir de aho­ra: die­ta, más ejer­ci­cio, re­to­ques…? P.E. ¡Na­da! ¡En ab­so­lu­to! De mo­men­to, mi cuer­po se re­cu­pe­ra igual de to­do. Pe­ro ya ha­bla­re­mos den­tro de un año, no va­ya a ser que dé un gi­ro ra­di­cal [ríe]. XL. ¿Se ha con­ta­gia­do de David a la ho­ra de ha­cer ejer­ci­cio? P.E. ¡No! Él se lo to­ma muy en se­rio y ha­ce mu­cho más ejer­ci­cio que yo. XL. Ten­go en­ten­di­do que us­ted es más de má­qui­nas que de co­rrer, na­dar o sal­tar. P.E. De­jé de ha­cer elec­tro­es­ti­mu­la­ción por­que me mus­cu­la­ba de­ma­sia­do. Ha­ce unos años, David me re­ga­ló una cin­ta para co­rrer, pe­ro la ten­go un po­qui­to de adorno, co­mo mu­cha gen­te [ríe]. Sin em­bar­go, cuan­do na­ció Da­nie­lla, me re­ga­ló una má­qui­na a la que si­go dan­do mu­chí­si­mo uso: la pla­ta­for­ma vi­bra­to­ria. Me apa­ño bas­tan­te bien con ella. Y res­pec­to a la co­mi­da, es ver­dad que co­mo de to­do. XL. ¿Us­ted co­ci­na? P.E. Los do­min­gos, por­que no ten­go a la chi­ca. En­tre se­ma­na, ca­si nun­ca es­toy en ca­sa a la ho­ra de co­mer. XL. Cuen­ta que sue­le com­prar­se la ro­pa en Za­ra, Man­go, Blan­co, Stra­di­va­rius, H&M y Do­lo­res Pro­me­sas; pe­ro lue­go se la ve en las fotos con tra­jes ca­rí­si­mos. P.E. Me los pres­tan. Para los even­tos, los show­rooms te pres­tan la ro­pa. XL. Di­cen que tie­ne un ves­ti­dor re­ple­to de ro­pa. P.E. ¡Lleno! Es un ves­ti­dor que no era ves­ti­dor, sino un cuar­to que se fue lle­nan­do de bu­rros y más bu­rros. Re­ga­lo mu­cha ro­pa y tam­bién dono. So­lo guar­do lo que de ver­dad me gus­ta. XL. ¿Cuán­ta ro­pa se com­pra que no usa? P.E. Nin­gu­na, por­que ten­go un mes para cam­biar­la. Si en un mes no me la he pues­to, mi le­ma es: la cam­bio por­que ya no me la voy a po­ner. XL. Lle­va diez años ca­sa­da con David Bus­ta­man­te. ¿Se ima­gi­na­ba que su ma­tri­mo­nio iba a ser así? P.E. Sí; David y yo lle­vá­ba­mos un año y me­dio vi­vien­do jun­tos cuan­do nos

"To­da la ro­pa que com­pro la uso. Si en un mes no la he es­tre­na­do, la cam­bio. Es mi le­ma"

ca­sa­mos y la con­vi­ven­cia es la prue­ba de fue­go. XL. Es­tos son sus tiem­pos: a los dos días de co­no­cer­se se hi­cie­ron pa­re­ja, a los tres meses se com­pra­ron una ca­sa, a los sie­te meses David le pi­de ma­tri­mo­nio y nue­ve meses des­pués se ca­san. ¿To­do lo ha­ce así de rá­pi­do? P.E. Sí vie­ne así, sí; para qué fre­nar­lo si va bien. Y, de mo­men­to, va muy bien. XL. ¿Qué es lo que más le gus­ta ha­cer cuan­do no está tra­ba­jan­do? P.E. Es­tar en ca­sa con mi fa­mi­lia, ver a mis ami­gos, ir al ci­ne, leer… Leo de to­do: des­de li­bros de au­to­ayu­da has­ta bio­gra­fías –que me in­tere­san mu­cho– y no­ve­las. Me en­can­ta Pau­lo Coel­ho, me he leí­do to­do de él. XL. ¿Le gus­ta can­tar? P.E. [Ríe]. Sí, pe­ro so­lo cuan­do no me oye na­die, por­que can­to fa­tal. XL. ¿Ha­ce dúos con David? P.E. Con David ni se me ocu­rre; los ha­go con Da­nie­lla, que está a mi ni­vel. XL. ¿Es ce­lo­sa? P.E. No. XL. A me­nu­do se oyen ru­mo­res de cri­sis con David, ¿aca­ba har­ta? P.E. Sí; pe­ro hay que te­ner tem­ple y pa­cien­cia por­que sa­bes que esa no­ti­cia va a du­rar lo que du­ran las men­ti­ras: aca­ban ca­yén­do­se por su pro­pio pe­so. XL. Antes se des­cri­bía a la mu­jer per­fec­ta, en­tre otras co­sas, por sus me­di­das de pe­cho, bus­to y ca­de­ras. Aho­ra es un gra­do el nú­me­ro de se­gui­do­res que tie­nes en Twitter, en Ins­ta­gram… P.E. ¡Ja, ja, ja! Es así. Yo no ten­go ni Fa­ce­book ni Twitter, la úni­ca red so­cial que uti­li­zo es Ins­ta­gram y la lle­vo yo per­so­nal­men­te. XL. ¿Quién la ayu­da en Ins­ta­gram o a po­ner al día el blog? P.E. Na­die, to­do lo que yo ha­go lo lle­vo yo per­so­nal­men­te: TO-DO. Yo siem­pre pien­so que, si me ten­go que col­gar la me­da­lla, que sea mía; y si hay un error, me lo co­mo yo. XL. ¿Cuán­to tiem­po le de­di­ca ca­da día a las re­des? P.E. Muy po­co, no me lle­va na­da… Es­ta ma­ña­na, por ejem­plo, al ve­nir aquí, col­gué una fo­to y ya está. A lo me­jor es­ta tar­de cuel­go al­go más. XL. Di­cen que es la es­pa­ño­la más se­gui­da en Ins­ta­gram. ¿Se acos­tum­bra a crear tan­to in­te­rés y ser tan imi­ta­da? P.E. No le doy de­ma­sia­das vuel­tas. Soy muy prác­ti­ca y no me pa­ro a pen­sar cuán­ta gen­te me si­gue o me imi­ta. XL. ¿Su hi­ja (de sie­te años) tie­ne mó­vil? P.E. To­da­vía no; pe­ro creo que lo va a te­ner en bre­ve. Mi hi­ja es de otra ge­ne­ra­ción, ha na­ci­do en una épo­ca di­gi­tal del to­do. Con me­nos de dos años, un día se acer­có a la te­le­vi­sión y qui­so agran­dar­la con los de­dos. No se­ré yo la que se opon­ga a ello. XL. ¿Es una lo­cu­ra ser hi­ja de un can­tan­te fa­mo­so y una ac­triz muy po­pu­lar? P.E. En ca­sa, ella no lo no­ta, pe­ro por la ca­lle sí. Los pa­pa­ra­zis y la gen­te que pi­de fotos no son cons­cien­tes de que vas con una ni­ña pe­que­ña de la mano y de que, con ca­da fo­to que te pi­den, la tie­nes que apar­tar de ti. XL. ¿Cuán­tas ve­ces al día la lla­man 'gua­pa'? P.E. Mu­chí­si­mas. En Ins­ta­gram ten­go una le­gión de ad­mi­ra­do­res que son adu­la­do­res co­mo los que más. XL. ¿Le gus­ta el pi­ro­po o le can­sa? P.E. Me gus­ta, co­mo a to­do el mun­do… XL. Am­pa­ra­das en el ano­ni­ma­to, las per­so­nas que usan las re­des tam­bién pue­den ser muy in­jus­tas. Se­gu­ro que tie­ne de­trac­to­res im­pla­ca­bles. P.E. Cla­ro que sí, no se pue­de caer bien a to­do el mun­do. Pe­ro las crí­ti­cas para bien tam­bién pue­den ser muy in­jus­tas, por­que tam­po­co soy tan ma­ra­vi­llo­sa co­mo di­cen otros. Yo siem­pre di­go que me da tan­to mie­do la que me odia sin co­no­cer­me de na­da co­mo la que me ado­ra tam­bién sin co­no­cer­me. XL. Ha tra­ba­ja­do en va­rias se­ries de te­le­vi­sión, pe­ro su pa­pel pro­ta­go­nis­ta en Vel­vet pa­re­ce que ha­ya mar­ca­do un antes y un des­pués en su ca­rre­ra. P.E. Sin du­da y por va­rios mo­ti­vos: por la se­rie en sí, que es fan­tás­ti­ca; por mi pe­so en ella; por los com­pa­ñe­ros y tam­bién por mí mis­ma, que he ido cum­plien­do años y he ma­du­ra­do. XL. Se ha pa­sa­do ca­si to­da la se­rie usan­do pe­lu­cas. P.E. Cla­ro, ser ima­gen de Pan­te­ne me sal­va de cam­bios ra­di­ca­les: no me pue­den cor­tar el pe­lo ni te­ñír­me­lo de ru­bio pla­tino, así que me he pa­sa­do la se­rie uti­li­zan­do pe­lu­cas y pos­ti­zos, por­que en los años cin­cuen­ta no se lle­va­ba el pe­lo lar­go. XL. ¿Es­tos 11 ca­pí­tu­los mar­can de­fi­ni­ti­va­men­te el fi­nal? ¿No ha­brá quin­ta tem­po­ra­da? P.E. Bueno, eso se lo de­jo a los pro­duc­to­res, pe­ro yo doy por fi­na­li­za­da Vel­vet des­de el pun­to de vis­ta de Ana y Al­ber­to: el ci­clo de am­bos ya se ter­mi­nó. XL. ¿Tie­ne ya en agen­da otros pro­yec­tos? P.E. El 18 de ju­lio ter­mi­né Vel­vet. Agos­to es el mes de va­ca­cio­nes de to­da Es­pa­ña. Aho­ra es­tán em­pe­zan­do a lle­gar­me

"Aca­bo har­ta de los ru­mo­res de cri­sis con David. Pe­ro du­ran lo que du­ran las men­ti­ras"

pro­pues­tas y es­toy to­mán­do­me­lo con tiem­po y con cal­ma para po­der to­mar una de­ci­sión que con­si­de­re bue­na. XL. Si­gue sien­do ima­gen de Pan­te­ne, de una co­lec­ción de ga­fas de sol, tie­ne un par de per­fu­mes con su nom­bre… P.E. David tie­ne cin­co per­fu­mes [ríe], él em­pe­zó antes que yo. Nues­tro cuar­to de ba­ño está lleno de mi­les de bo­tes por­que, ade­más, soy una fa­ná­ti­ca de las cre­mas y ten­go un mi­llón de ellas. XL. Y, real­men­te, ¿cuán­tas uti­li­za? P.E. ¡To­das! Cuan­do vie­nen ma­qui­lla­do­res a ca­sa y ven el cuar­to de ba­ño, me di­cen que ten­go más pro­duc­tos que ellos [ríe]. XL. ¿Us­ted es de las mu­je­res que apun­tan lo que ga­nan y lo que gas­tan? P.E. Tan­to co­mo apun­tar­lo no; pe­ro ten­go una bue­na ca­be­za: val­dría para mi­nis­tro de Eco­no­mía. XL. ¿Sa­be lo que tie­ne y a qué des­ti­na la ma­yor par­te de sus in­gre­sos? P.E. Más o me­nos sí; no soy de­rro­cha­do­ra, pe­ro tam­po­co soy la Vir­gen del pu­ño: un ten con ten. XL. ¿En qué co­sas no mi­ra el pre­cio? ¿En la co­mi­da qui­zá? P.E. No, no; yo mi­ro el pre­cio en to­do y en la co­mi­da tam­bién por­que hay su­per­mer­ca­dos más ca­ros que otros. Hay que mi­rar bien es­tas co­sas. XL. ¿Re­za a la Vir­gen de Co­va­don­ga? P.E. ¡Ja, ja, ja! Sí, a ve­ces hay que re­cu­rrir un po­qui­to; pe­ro tam­po­co to­dos los días para no ago­biar­la. XL. ¿Ha­bla de po­lí­ti­ca? P.E. No. XL. Pe­ro, dí­ga­me, ¿le gus­ta el mun­do que le es­ta­mos de­jan­do a Da­nie­lla? P.E. Mmmm, ¡sí!; aun­que tie­ne sus co­si­tas.

"Al na­cer Da­nie­lla, David me re­ga­ló una má­qui­na a la que doy mu­cho uso: la pla­ta­for­ma vi­bra­to­ria"

JER­SEY, de Ma­re­lla; FAL­DA, de Liu Jo; ABRIGO, de Ds­qua­red; ZA­PA­TOS, de L. K. Ben­nett; BOL­SO, de Skulls; PULSERAS, de Swa­rovs­ki; y PEN­DIEN­TES, de Pau­la Eche­va­rría.

VES­TI­DO, de Mis­so­ni; CAMISA, de Set para Cool The Sack; ZA­PA­TOS, de Ste­lla Mccart­ney para Eks; y CALCETINES, de Cal­ze­do­nia.

AMOR DE LOS DOS. Pau­la está ca­sa­da con el can­tan­te David Bus­ta­man­te des­de 2006 y tie­nen una hi­ja, Da­nie­lla, de ocho años. ——

VES­TI­DO, de Ca­ra­me­lo; JER­SEY, de Atos Lom­bar­di­ni; CIN­TU­RÓN, de El Cor­te In­glés; y BO­TAS, de Jimmy Choo.

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