CO­NO­CI­DOS

La Voz de Galicia (A Coruña) - XL Semanal - - Magazine Entrevista -

me mue­ro, tran­qui­la. No pi­do más. Aho­ra que ca­da vez es­toy más cer­ca del fi­nal, vi­vo el día a día, no ha­go pla­nes de fu­tu­ro y, cuan­do lle­gue, lle­gó. XL. Su ma­dre mu­rió con 95 años y su tía, con 105. Si la ge­né­ti­ca fun­cio­na, le que­dan 15 o 20 por de­lan­te. L.H. Pre­ci­sa­men­te, por­que he vis­to la muer­te muy de cer­ca, quie­ro mo­rir tran­qui­la. Mi ma­dre mu­rió ha­ce unos años y mi tía, el pa­sa­do mes de fe­bre­ro; y las dos con la ca­be­za bien has­ta el fi­nal. XL. ¿Qué le ha­ce mu­cha ilu­sión en la vi­da? L.H. Me ilu­sio­na ir al ci­ne, me gus­ta mu­chí­si­mo. Me ilu­sio­na te­ner tiem­po para sen­tar­me en una te­rra­za, muy tran­qui­la­men­te, y ver pa­sar a la gen­te. Me ilu­sio­na ha­cer pla­nes para ir­me de via­je y me­ter­me en los tu­gu­rios don­de se to­ca jazz, que me en­can­ta. Y ten­go ilu­sión por vol­ver a cla­ses de pin­tu­ra por­que pin­tar me gus­ta mu­chí­si­mo. XL. Lo­la He­rre­ra es una mu­jer ele­gan­te que se di­se­ña su pro­pia ro­pa y que in­clu­so hi­zo va­rias co­lec­cio­nes a tra­vés de la fir­ma Ba­ba­ba. L.H. Es cier­to, pe­ro aho­ra ya di­se­ño so­lo para mí. Una pri­ma mía, que era mo­dis­ta en Madrid, me en­se­ñó mu­chas co­sas y con so­lo 16 años sa­bía cor­tar una fal­da ca­pa al bies [son­ríe]. Aho­ra sé per­fec­ta­men­te lo que me sien­ta bien y lo que no. Así que lo di­se­ño, bus­co las te­las y voy a una mo­dis­ta para que me lo con­fec­cio­ne. XL. Sor­pren­de que, a su edad y con una tra­yec­to­ria co­mo la su­ya, no ha­ya re­ci­bi­do to­da­vía el Pre­mio Na­cio­nal de Tea­tro. ¿A qué cree que se de­be? L.H. Lo de los pre­mios es una co­sa que no he en­ten­di­do muy bien nun­ca. Si te los dan, bien­ve­ni­dos; si no te los dan, no pa­sa na­da. No soy ni me­jor ni peor por te­ner más pre­mios. XL. Pe­ro ani­man y se agra­de­cen. L.H. Sí, so­bre to­do aque­llos que tie­nen una can­ti­dad en me­tá­li­co y que por eso son más co­di­cia­dos [ríe]. A mí de es­tos no me han da­do nin­guno nun­ca. Creo que al­gu­nos pre­mios te aca­ban lle­gan­do si per­se­ve­ras en la pro­fe­sión; pe­ro yo no soy co­di­cio­sa de pre­mios: mi co­di­cia se cir­cuns­cri­be a se­guir su­bién­do­me al es­ce­na­rio y pa­sar­lo bien. XL. ¿Se ha acos­tum­bra­do a vi­vir en la in­se­gu­ri­dad per­ma­nen­te de los ac­to­res? L.H. Es­ta es la for­ma de vi­da que yo he ele­gi­do. Siem­pre he vi­vi­do en la in­se­gu­ri­dad, si­go vi­vien­do en ella y tie­ne su ali­cien­te. Yo no me hu­bie­ra sen­ti­do a gus­to en un tra­ba­jo que em­pie­za y ter­mi­na siem­pre a la mis­ma ho­ra y en el que se ha­cen siem­pre las mis­mas co­sas. XL. No to­do el mundo pue­de de­cir que tra­ba­ja en lo que le gus­ta. L.H. Es ver­dad y para mí po­der ha­cer­lo es un lu­jo to­tal, aun­que es fre­cuen­te que pa­gues por ello un pea­je y que no te per­mi­ta aco­mo­dar­te nun­ca. Pe­ro yo creo que no ins­ta­lar­te en la co­mo­di­dad es una bue­na co­sa para po­der cre­cer. XL. ¿Se ha te­ni­do que tra­gar mu­chos sa­pos para so­bre­vi­vir? L.H. Sa­pos no me he tra­ga­do nin­guno y he di­cho las co­sas muy cla­ra­men­te en épo­cas en las que no se po­día de­cir ca­si na­da; in­clu­so he plan­ta­do ca­ra a di­rec­to­res muy muy

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.