¿Y qué ló­gi­ca tie­ne es­to?

La Voz de Galicia (Lugo) - - Economia - Ve­nan­cio Sal­ci­nes Pre­si­den­te Escuela de Fi­nan­zas

Com­prar un bono, con amor­ti­za­ción a diez años, y que no te pa­guen na­da por él ¿Có­mo es po­si­ble? ¿A quién se le ocu­rre? Ya ve, Ale­ma­nia fi­nan­cián­do­se a lar­go pla­zo a cos­te ce­ro. Y no es el úni­co: Sui­za y Ja­pón tam­bién lo ha­cen.

¿Quién es ca­paz de com­prar bo­nos con esa ren­ta­bi­li­dad? Po­si­ble­men­te us­ted. Sí, co­mo lo lee. ¿Tie­ne un fon­do de in­ver­sión o un plan de pen­sio­nes? Y, ¿sa­be cuál es el ob­je­ti­vo in­ver­sor de ese ins­tru­men­to de in­ver­sión co­lec­ti­va, que así se les de­no­mi­na? No, ¿ver­dad? Pues por eso no es cons­cien­te de que a lo me­jor es us­ted ese ilu­mi­na­do dis­pues­to a dar­le a al­guien su di­ne­ro a diez años a cam­bio de na­da. Fí­je­se que si se lo qui­sie­ra pres­tar a su hi­jo en ta­les con­di­cio­nes no po­dría, la Agen­cia Tri­bu­ta­ria le obli­ga­ría a impu­tar­le a su prés­ta­mo el ti­po ofi­cial del di­ne­ro. Pe­ro si a quien se lo de­ja es a Ale­ma­nia o a España, to­do cam­bia. Pri­vi­le­gios que so­bre us­ted tie­ne el Es­ta­do de los cua­les no pue­de go­zar ni su pro­pia fa­mi­lia. Lo que aguan­ta­mos.

To­dos los ins­tru­men­tos de in­ver­sión es­tán obli­ga­dos a de­fi­nir el ob­je­ti­vo in­ver­sor, el cual se sue­le me­dir por el ries­go del emi­sor, en este ca­so el ra­ting de Ale­ma­nia. Cuan­do un clien­te so­li­ci­ta que su di­ne­ro se co­lo­que en pro­duc­tos de muy ba­jo ries­go, lo que es­tá ha­cien­do es dar­le una or­den al ges­tor para que se cen­tre en pro­duc­tos con al­to ni­vel de ra­ting. Es fre­cuen­te que al­gu­nos fon­dos o pla­nes ha­yan pre­de­fi­ni­do co­mo ob­je­ti­vo que una par­te o la to­ta­li­dad de la can­ti­dad apor­ta­da va­ya a ad­qui­rir deu­da de un país con tri­ple A. Lo cu­rio­so es que ese man­da­to, en la ma­yo­ría de las oca­sio­nes, es im­pe­ra­ti­vo: se ha­ce sí o sí. Se ha­ce sea cual sea la ren­ta­bi­li­dad de la deu­da. Da­do que ac­tual­men­te las na­cio­nes con tri­ple A son es­ca­sas, las po­cas que hay re­ci­ben ca­pi­ta­les de to­do el mun­do, has­ta el pun­to que gi­ran el pre­cio del di­ne­ro a ta­sas ne­ga­ti­vas.

Es­ta es la prin­ci­pal ex­pli­ca­ción, pe­ro exis­ten otras. Ló­gi­ca­men­te el ries­go a la sa­li­da del Reino Uni­do de Eu­ro­pa es una de ellas: fon­dos que es­ca­pan de Lon­dres para ubi­car­se en la zo­na eu­ro. Adi­cio­nal­men­te, es bueno re­cor­dar que las emi­sio­nes de deu­da so­lo las pue­den ad­qui­rir de mo­do di­rec­to al Te­so­ro los llamados crea­do­res de mer­ca­do, y es­tos, por nor­ma­ti­va, es­tán obli­ga­dos a ad­qui­rir siem­pre un por­cen­ta­je de la emi­sión, sea cual sea su ren­ta­bi­li­dad, de tal mo­do que si no lo hi­cie­ran per­de­rían su con­di­ción. Es de­cir, la ma­yo­ría de las emi­sio­nes gu­ber­na­men­ta­les en la zo­na eu­ro es­tán ven­di­das de an­te­mano en ca­si un 70 %. Va­mos, que los Te­so­ros Pú­bli­cos siem­pre jue­gan en ca­sa.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.