¿Qué ca­mino de­be re­co­rrer aho­ra el Reino Unido?

Tie­ne dos años pa­ra ne­go­ciar con Bru­se­las los tér­mi­nos de un di­vor­cio que se­rá tor­tuo­so

La Voz de Galicia (Lugo) - - A Fondo - C. P.

Los británicos han gri­ta­do al­to y cla­ro que no quie­ren se­guir en la Unión. El no abre la puer­ta a un ca­mino in­hós­pi­to nun­ca an­tes re­co­rri­do ha­cia la puer­ta de salida del club co­mu­ni­ta­rio. Hay po­cas nor­mas cla­ras y mu­cha in­cer­ti­dum­bre en torno a có­mo de lar­ga y amis­to­sa se­rá la des­pe­di­da.

El pri­mer pa­so que deberá dar el Go­bierno bri­tá­ni­co es co­mu­ni­car su de­seo de aban­do­nar el blo­que. ¿Có­mo? Ac­ti­van­do el ar­tícu­lo 50 del Tra­ta­do de la UE. A par­tir de ese mo­men­to em­pe­za­rá la cuen­ta atrás de dos años ha­cia la fir­ma del di­vor­cio. So­lo se po­drá ex­ten­der el ca­len­da­rio con el be­ne­plá­ci­to de los 27 so­cios eu­ro­peos.

¿Cuál es el pro­ble­ma? En pri­mer lu­gar que David Ca­me­ron no tie­ne in­ten­ción de que el Reino Unido dé el es­co­pe­ta­zo de salida hasta el mes de oc­tu­bre, in­clu­so fi­na­les de año o prin­ci­pios del 2017. Sus so­cios eu­ro­peos exi­gi­rán en la cum­bre del pró­xi­mo mar­tes que se ha­ga de in­me­dia­to pa­ra li­mi­tar los da­ños eco­nó­mi­cos y po­lí­ti­cos al blo­que. «Lo que di­jo Ca­me­ron es inacep­ta­ble. Apla­zar la no­ti­fi­ca­ción pro­vo­ca­rá pro­ble­mas y desequilibrios en paí­ses de la UE don­de se pue­de crear un efec­to con­ta­gio», aler­tó ayer el lí­der de los li­be­ra­les en la Eu­ro­cá­ma­ra, Guy Ver­hofs­tadt. Tusk quie­re que se ac­ti­ve «de in­me­dia­to» el ar­tícu­lo 50. «Es irres­pon­sa­ble pos­po­ner la de­ci­sión», aler­tó el lí­der de los so­cial­de­mó­cra­tas, Gian­ni Pit­te­lla.

Ne­go­cia­cio­nes

Cuan­do Lon­dres se de­ci­da a em­pren­der la des­co­ne­xión en­tra­rá de lleno en el pe­río­do de ma­yor con­vul­sión. El de las ne­go­cia­cio­nes de salida. «Po­drán du­rar un má­xi­mo de dos años. No pue­de ha­ber un tra­ta­mien­to es­pe­cial. Sa­lir es sa­lir. Hay que evi­tar un lar­go pe­río­do de in­cer­ti­dum­bre», ex­cla­mó ayer el lí­der de los po­pu­la­res en la Eu­ro­cá­ma­ra, Man­fred Web­ber. La UE quie­re una salida lim­pia y en ho­ra. ¿Por qué? Si se cum­ple el pla­zo de dos años y to­da­vía no se ha fir­ma­do el di­vor­cio, na­die ga­ran­ti­za que los 27 es­tén de acuer­do en dar más tiem­po al Reino Unido. La UE es­tá di­vi­da al res­pec­to. Hay ca­pi­ta­les que quie­ren mos­trar­se más afa­bles por los la­zos co­mer­cia­les que les unen. Otras pre­fie­ren apli­car un co­rrec­ti­vo que evi­ta fu­tu­ras rup­tu­ras. Se­rá muy com­ple­jo des­en­ma­ra­ñar to­do el apa­ra­to le­gal y ju­rí­di­co en­tre Bru­se­las y Lon­dres. Exis­ten al me­nos 5.000 re­gu­la­cio­nes, Di­rec­ti­vas y de­ci­sio­nes so­bre mer­ca­do in­te­rior y 1.100 tra­ta­dos in­ter­na­cio­na­les en­tre la UE y ter­ce­ros paí­ses de los que el Reino Unido ten­drá que sa­lir mien­tras se va di­se­ñan­do su fu­tu­ra re­la­ción con el club eu­ro­peo.

Adiós a la UE

En el mo­men­to en que se firme la salida, ya sea por­que se ha lle­ga­do a un acuer­do o por­que ha ex­pi­ra­do el pla­zo da­do por la UE, los tra­ta­dos de­ja­rán de apli­car­se en el Reino Unido. Al tér­mino de esos dos años, to­dos los derechos y obli­ga­cio­nes de­ri­va­dos de las le­yes eu­ro­peas se eva­po­ra­rán. La le­gis­la­ción, sin em­bar­go, no es muy cla­ra en lo que se re­fie­re al fu­tu­ro del fun­cio­na­ria­do bri­tá­ni­co en la UE. No hay una nor­ma cla­ra al res­pec­to.

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