Su­po ad­mi­nis­trar la he­ren­cia de Luis Ara­go­nés y no ha da­do con la te­cla de la se­gun­da tran­si­ción

La Voz de Galicia (Lugo) - - | | | 44 Eurocopa - M. G. REIGOSA

Vi­cen­te del Bos­que ya des­li­zó an­tes de la Eu­ro­co­pa que su pe­ri­plo en la se­lec­ción te­nía fe­cha de ca­du­ci­dad. No quie­re afe­rrar­se a un car­go en el que lle­va ocho años. La sa­lud, en es­pe­cial su ca­de­ra, le acon­se­ja pen­sar en el des­can­so. Y hay otro fren­te en el que siem­pre apli­có mu­cha cin­tu­ra, el de las crí­ti­cas, que lo ha ido des­gas­tan­do. No tan­to por las dis­cre­pan­cias, que siem­pre las ha ad­mi­ti­do de buen gra­do, cuan­to por la aci­dez y el tono agrió del que se que­jó en al­gu­na oca­sión. Su­ma­das to­das las cir­cuns­tan­cias, con­si­de­ra que con 65 años en el DNI es buen mo­men­to pa­ra de­jar pa­so. Pe­ro aún es­tá pen­dien­te de una con­ver­sa­ción con Vi­llar pa­ra anun­ciar su fu­tu­ro.

Del Bos­que su­po ad­mi­nis­trar la he­ren­cia de Luis Ara­go­nés. No tu­vo ni la ocu­rren­cia ni la ten­ta­ción de rom­per con un for­ma­to que le ha­bía da­do a la se­lec­ción una iden­ti­dad, una Eu­ro­co­pa y el re­co­no­ci­mien­to de sus ri­va­les. Por ese ca­mino aña­dió el Mun­dial de Su­dá­fri­ca y otro tí­tu­lo con­ti­nen­tal. Que no es po­co. Pe­ro Del Bos­que siem­pre in­clu­yó en su dis­cur­so y su ta­rea men­cio­nes a la re­no­va­ción y el re­ju­ve­ne­ci­mien­to, por­que no hay ge­ne­ra­ción que se per­pe­túe. Y ese es el flan­co que le ha fal­ta­do pa­ra com­ple­tar una eta­pa impecable, aun­que cual­quie­ra fir­ma­ría que, quien­quie­ra que co­ja el tes­ti­go, con­quis­te un Mun­dial y una Eu­ro­co­pa de aquí al año 2024.

El sal­man­tino nun­ca ha si­do téc­ni­co de mo­vi­mien­tos brus­cos ni de ban­da­zos, siem­pre ha apos­ta­do por el cam­bio tran­qui­lo. Ha­ce dos años, en Bra­sil, con­fió en el grue­so de los ju­ga­do­res que es­cri­bie­ron el tra­mo más bri­llan­te de la his­to­ria de la se­lec­ción. En los par­ti­dos cla­si­fi­ca­to­rios pa­ra la Eu­ro­co­pa hi­zo más pro­ba­tu­ras y más cam­bios de lo que pu­die­ra pa­re­cer. Per­se­ve­ró en el mo­de­lo de la po­se­sión, in­tro­du­jo sa­via nue­va con No­li­to y Morata en pun­ta, y pa­re­cía que ha­bía en­con­tra­do la ma­ne­ra de re­vi­ta­li­zar la se­lec­ción. Pe­ro se cru­zó Croa­cia y se apa­gó el duen­de. Lle­gó Ita­lia y abun­dó en las de­bi­li­da­des de una for­ma­ción que se va de Fran­cia con el debate abier­to. Con ba­lón le fal­tó chis­pa y sin ba­lón, fia­bi­li­dad. A Del Bos­que le ha fal­ta­do la te­cla de la tran­si­ción.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.