¿Re­cu­pe­ra­ré lo que in­ver­tí en el Po­pu­lar?

La Voz de Galicia (Lugo) - - ECONOMÍA - MER­CE­DES MO­RA REDACCIÓN / LA VOZ

El San­tan­der ya tie­ne cla­ro có­mo va a com­pen­sar a los que, de la no­che a la ma­ña­na, per­die­ron su di­ne­ro cuan­do, ha­ce po­co más de un mes, Eu­ro­pa de­ci­dió de­jar caer al Po­pu­lar y ad­ju­di­cár­se­lo por 1 eu­ro a la en­ti­dad que pi­lo­ta Ana Bo­tín. Y eso que «no tie­ne obli­ga­ción le­gal» de ha­cer­lo, re­cal­can des­de el ban­co.

Pe­ro el bál­sa­mo con el que Bo­tín pre­ten­de ce­rrar las he­ri­das no es pa­ra to­dos. So­lo pa­ra los más fie­les. Ade­más, no to­dos lo re­cu­pe­ra­rán to­do. Y el di­ne­ro no se lo van a de­vol­ver en efec­ti­vo.

De he­cho ya son va­rias las vo­ces que se han al­za­do con­tra el re­me­dio ele­gi­do, que con­si­de­ran in­su­fi­cien­te y has­ta «tram­po­so».

A con­ti­nua­ción, al­gu­nas de las prin­ci­pa­les cla­ves de la ope­ra­ción di­se­ña­da por el San­tan­der.

¿Quié­nes se be­ne­fi­cia­rán de la com­pen­sa­ción?

Pa­ra em­pe­zar, que­dan ex­clui­dos to­dos aque­llos que de­ci­die­ron rom­per su re­la­ción con el Po­pu­lar o el Pas­tor tras el fias­co. O an­tes, vién­do­las ve­nir. Por­que pa­ra re­ci­bir la com­pen­sa­ción hay que ser clien­te del Pas­tor o del Po­pu­lar o del San­tan­der. Ni si­quie­ra va­le si se ha re­du­ci­do la vin­cu­la­ción tras la caí­da del ban­co. Es de­cir, si se ha de­ci­di­do, por ejem­plo res­ca­tar un fon­do de in­ver­sión.

¿To­dos los que tu­vie­sen ac­cio­nes en car­te­ra y sean clien­tes se­rán com­pen­sa­dos?

No. So­lo los que acu­die­ron a la am­plia­ción de ca­pi­tal rea­li­za­da en­tre el 26 de ma­yo y el 21 de ju­nio del 2016, an­tes de que sal­ta­ran a la luz los pro­ble­mas de en­jun­dia que arras­tra­ba la en­ti­dad. Y tam­bién quie­nes ad­qui­rie­ron obli­ga­cio­nes su­bor­di­na­das en­tre ju­lio y oc­tu­bre del 2011.

¿Y den­tro de ese gru­po de «ele­gi­dos» hay ex­cep­cio­nes?

Pues sí. Se que­dan fue­ra los miem­bros del con­se­jo del Po­pu­lar en el mo­men­to de la in­ter­ven­ción eu­ro­pea, el pasado 6 de ju­nio y las per­so­nas vin­cu­la­das a ellos. Y otro tan­to les ocu­rre a los ac­cio­nis­tas con «una par­ti­ci­pa­ción sig­ni­fi­ca­ti­va» en el ban­co. Es­to úl­ti­mo de­ja fue­ra, en­tre otros, al me­xi­cano An­to­nio del Va­lle, a la fa­mi­lia chi­le­na Luk­sic o a la sin­di­ca­tu­ra de ac­cio­nis­tas.

¿Les van a de­vol­ver a los afec­ta­dos el di­ne­ro con­tan­te y so­nan­te?

No. Lo que van a re­ci­bir es el im­por­te de su in­ver­sión en bo­nos. Unos bo­nos que se en­tre­ga­rán el pró­xi­mo mes de sep­tiem­bre. Les ren­ta­rán un 1 % al año. El in­te­rés se lo pa­ga­rán tri­mes­tral­men­te. Es deu­da per­pe­tua. Lo que quie­re de­cir que se amor­ti­za­rá cuan­do el San­tan­der lo de­ci­da. Y eso no va a ocu­rrir, co­mo po­co, has­ta den­tro de sie­te años. En el 2024. Aun­que eso sí, van a co­ti­zar en el mer­ca­do de deu­da. Con lo que quien los quie­ra ven­der an­tes po­drá ha­cer­lo si en­cuen­tra com­pra­dor. Aho­ra, ¿a qué pre­cio? De mo­men­to no se sa­be.

Ade­más, ese in­te­rés del 1 % anual del que se ha­bla­ba unas lí­neas atrás es «dis­cre­cio­nal». Tra­du­ci­do: que si vie­nen mal da­das las co­sas, el San­tan­der pue­de de­jar de abo­nar­lo.

¿Hay más con­di­cio­nes que de­ben cum­plir?

Sí. Dos más. Una vez re­ci­bi­dos los bo­nos hay que se­guir sien­do clien­te del ban­co. Con la mis­ma vin­cu­la­ción. Al me­nos du­ran­te sie­te años. A no ser que se ven­dan los tí­tu­los en el mer­ca­do de deu­da.

Y ade­más, han de re­nun­ciar ex­pre­sa­men­te a em­pren­der ac­cio­nes ju­di­cia­les con­tra el ban­co por la re­so­lu­ción del Po­pu­lar, o aban­do­nar­las en el ca­so de que ya las hu­bie­sen ini­cia­do.

¿To­dos re­cu­pe­ra­rán to­do el di­ne­ro?

No. So­lo quie­nes in­vir­tie­ron has­ta 100.000 eu­ros re­cu­pe­ra­rán to­do el di­ne­ro. En­tre 100.000 y 500.000, el 75 % de lo in­ver­ti­do. Pa­ra ci­fras de en­tre me­dio y un mi­llón de eu­ros, el 50 %.

De acuer­do con los cálcu­los del San­tan­der, el 99 % de quie­nes acu­die­ron a la am­plia­ción de ca­pi­tal del 2016 in­vir­tie­ron me­nos de 100.000 eu­ros. Por lo que la ma­yo­ría lo re­cu­pe­ra­rán to­do, se­gún esos cálcu­los.

Si lo que com­pra­ron fue­ron obli­ga­cio­nes su­bor­di­na­das en­tre ju­lio y oc­tu­bre del 2011, a las can­ti­da­des a de­vol­ver se le res­ta­rán los in­tere­ses que ha­yan ido per­ci­bien­do des­de en­ton­ces.

¿Y los de­más?

A los in­ver­so­res que han per­di­do su di­ne­ro y que no cum­plen los re­qui­si­tos pa­ra re­ci­bir la com­pen­sa­ción so­lo les que­dan los tribunales. La ma­yo­ría es­tán re­cla­man­do por la vía ci­vil, aun­que tam­bién hay que­re­llas pe­na­les e in­clu­so re­cur­sos con­ten­cio­so-ad­mi­nis­tra­ti­vos, co­mo los re­pre­sen­ta­dos ya por Luk­sic y la OCU.

¿Qué ga­na el San­tan­der con la ope­ra­ción?

Bo­tín quie­re ma­tar va­rios pá­ja­ros de un ti­ro. Pa­ra em­pe­zar, re­te­ner a los que con­si­de­ra los clien­tes más fie­les del Po­pu­lar y del Pas­tor. Pa­ra se­guir, po­ner freno al alu­vión de li­ti­gios que se le vie­ne en­ci­ma. Y pa­ra fi­na­li­zar, al­go más téc­ni­co. In­cre­men­ta su col­chón an­ti­cri­sis. Es­ta deu­da cuen­ta en los re­qui­si­tos que exi­ge Bru­se­las.

VIN­CENT WEST REUTERS

Bo­tín pre­ten­de fi­de­li­zar clien­tes del Po­pu­lar y fre­nar el alu­vión de li­ti­gios.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.