¿QUÉ OCUL­TA EST­HER DO­ÑA?

EL PA­SA­DO DE LA NO­VIA DEL MAR­QUÉS DE GRI­ÑÓN

La Voz de Galicia (A Coruña) - Hoy Corazón - - LOLITA - POR BEA­TRIZ CORTÁZAR

El pa­sa­do lu­nes Est­her Do­ña lle­ga­ba al Tea­tro Real del bra­zo de Car­los Fal­có, mar­qués de Gri­ñón. Pa­ra la oca­sión eli­gió un vestido ne­gro que de­ja­ba sus fi­nos bra­zos al ai­re y un som­bre­ro del mis­mo co­lor ocul­tan­do su cas­ta­ña me­le­na la­cia. Como si fue­ra una ma­ni­quí del Courrèges de los años 70, Est­her se lle­va­ba la aten­ción de to­dos los re­por­te­ros que la re­tra­ta­ban en la al­fom­bra ro­ja del tea­tro, cons­cien­te del va­lor en el mer­ca­do rosa que ha al­can­za­do es­ta be­lla mo­de­lo ma­la­gue­ña y una per­fec­ta des­co­no­ci­da has­ta ha­ce ape­nas un par de me­ses. La pa­re­ja se su­ma­ba así al con­cier­to a be­ne­fi­cio de la aso­cia­ción A Kiss for all the World, ini­cia­ti­va crea­da por el di­rec­tor de or­ques­ta bil­baíno Íñi­go Pir­fano, cu­yo fin es «lle­var la mú­si­ca a to­dos aque­llos que no han te­ni­do la opor­tu­ni­dad de es­cu­char­la».

UNA PA­RE­JA ES­TA­BLE

Tras po­sar an­te las cá­ma­ras, el aris­tó­cra­ta y la mo­de­lo ocu­pa­ron sus bu­ta­cas pa­ra es­cu­char la No­ve­na Sin­fo­nía de Beet­ho­ven, y com­par­tir una de las gran­des pa­sio­nes del mar­qués. Tras la ga­la se tras­la­da­ron al res­tau­ran­te Punk Bach, don­de pu­die­ron ce­nar con al­gu­nos em­ba­ja­do­res de es­te con­cier­to, como el joyero Emi­li­ano Suá­rez, e in­clu­so fe­li­ci­tar per­so­nal­men­te a Ainhoa Arte­ta, que estuvo ma­gis­tral en su in­ter­pre­ta­ción. Su sa­li­da no ha si­do la última, ya que po­co a po­co la pre­sen­cia de am­bos en ac­tos so­cia­les y cul­tu­ra­les se va ha­cien­do más nor­mal. Pe­ro eso no qui­ta que to­da­vía ha­ya mu­chas du­das en la bio­gra­fía de la atrac­ti­va mo­de­lo, quien di­ce te­ner 42 años fren­te a los 79 del mar­qués in­for­ma­ción

que hoy sa­be­mos que no es real. Co­ra­zón ha te­ni­do ac­ce­so a do­cu­men­tos que acre­di­tan que na­ció el día 30 de di­ciem­bre de 1977, por lo que ac­tual­men­te tie­ne 38 años, y de ahí que la di­fe­ren­cia de edad con Fal­có sea de 41 años, ci­fra que no pa­re­ce que sea un pro­ble­ma pa­ra am­bos y me­nos pa­ra su his­to­ria de amor. Pe­ro po­ner­se unos años de más no ha si­do la úni­ca his­to­ria en la que Est­her Do­ña no ha si­do exac­ta. Ha­bía ru­mo­res de que a sus 38 años ya ha­bía es­ta­do ca­sa­da.

LAS DOS BO­DAS

Por es­ta cues­tión se le pre­gun­tó en la en­tre­ga del pre­mio Loe­we de Poe­sía. Ella lo des­min­tió: «Ló­gi­ca­men­te he te­ni­do mis pa­re­jas pe­ro no he es­ta­do ca­sa­da», ase­gu­ró. Hoy po­de­mos de­cir que, se­gún la do­cu­men­ta­ción a la que he­mos te­ni­do ac­ce­so, la no­via del mar­qués de Gri­ñón sí ha es­ta­do ca­sa­da y no una, sino en dos ocasiones. Sus dos ma­ri­dos le sa­ca­ban más de 20 años de di­fe­ren­cia. La pri­me­ra bo­da ci­vil fue el 20 de fe­bre­ro de 2004, con un em­pre­sa­rio que ya es­ta­ba di­vor­cia­do, como in­for­ma la agen­cia Look Press. Du­ran­te sus años de ma­tri­mo­nio Est­her vi­vió en una zo­na cer­ca­na al ba­rrio de San­ta Eu­ge­nia, en Ma­drid, y en ese tiem­po ges­tio­nó jun­to a su ma­ri­do una em­pre­sa de­di­ca­da a la ven­ta de pro­duc­tos y ser­vi­cios de es­té­ti­ca. Tras un ma­tri­mo­nio que no du­ró mu­cho, Est­her vol­vió a ca­sar­se, es­ta vez en el Reino Uni­do, con un pres­ti­gio­so abo­ga­do y hom­bre de ne­go­cios, en enero de 2011. La mo­de­lo vi­vió du­ran­te sie­te años en Lon­dres, des­de don­de se mu­dó re­cien­te­men­te a Es­pa­ña. Pa­re­ce ser que, por lo me­nos, has­ta fi­na­les de fe­bre­ro de es­te año, to­da­vía no se ha­bía pro­du­ci­do la di­so­lu­ción de ese víncu­lo le­gal, de la mis­ma ma­ne­ra que el mar­qués de Gri­ñón, a pe­sar de lle­var va­rios años se­pa­ra­do de su ter­ce­ra es­po­sa, Fá­ti­ma de la Cier­va, si­gue sin te­ner el di­vor­cio.

ALE­JA­DA DE LOS FO­COS

Es­ta cues­tión tam­po­co me­re­ce mu­cha aten­ción pa­ra am­bos, pues­to que no han du­da­do en vi­vir su no­viaz­go des­de el mi­nu­to uno como ellos han que­ri­do y de ahí que Est­her se ha­ya ins­ta­la­do en la fin­ca de Fal­có, El Rincón, don­de tie­ne sus bo­de­gas y que tam­bién se ex­plo­ta pa­ra ce­le­bra­cio­nes. «Soy fe­liz en el cam­po. Ha­ce po­co via­ja­mos a Flo­ren­cia por­que a Car­los le da­ban un ho­me­na­je y me que­dé im­pac­ta­da con esa ciu­dad, pe­ro te ase­gu­ro que me en­can­ta vi­vir en el cam­po, con la tran­qui­li­dad que da te­ner una vi­da más asil­ves­tra­da»,

co­men­tó Est­her en el Tea­tro Real. Esa mis­ma no­che me con­fir­mó que una im­por­tan­tí­si­ma fir­ma de mo­da nup­cial ha­bía con­tac­ta­do con ella pa­ra te­ner­la como ma­dri­na en su pró­xi­mo des­fi­le. «He re­cha­za­do la ofer­ta y no por­que no me gus­ta­ra la fir­ma, que me en­can­ta, sino por­que no me veo aho­ra po­nién­do­me de­lan­te de to­dos los fo­cos y con­vir­tién­do­me en la pro­ta­go­nis­ta del día», ase­gu­ró la jo­ven ma­la­gue­ña.

Ella di­ce te­ner 42 años, aun­que, en reali­dad, cum­plió 38 en di­ciem­bre.

Est­her Do­ña vi­ve ya en la fin­ca de Car­los Fal­có y re­co­no­ce que es fe­liz en el cam­po: “Me en­can­ta la tran­qui­li­dad de te­ner una vi­da asil­ves­tra­da”.

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