JUA­NA ACOS­TA

"Voy a ro­dar con mi ma­ri­do. Es un sue­ño".

La Voz de Galicia (A Coruña) - Hoy Corazón - - SUMARIO - JUA­NA ACOS­TA

Apa­re­ce con un ves­ti­da­zo de Do­lo­res Pro­me­sas y unas san­da­lias con ta­cón de agu­ja. El sue­lo que pi­sa­ba pe­día más bien chan­clas, pe­ro Jua­na se mue­ve con sol­tu­ra. Co­rre­tea, se sube al nue­vo E-Meha­ri, se des­cal­za, se vuel­ve a cal­zar, se po­ne de pie en los asien­tos... Pu­ra ener­gía. Po­si­ti­va. Con ella es­tu­vi­mos du­ran­te la pre­sen­ta­ción de es­te mí­ti­co mo­de­lo de Ci­troën, his­tó­ri­ca­men­te li­ga­do a For­men­te­ra, y que aho­ra se rein­ven­ta en eléc­tri­co y se pre­sen­ta co­mo el co­che ofi­cial de la is­la. El ob­je­ti­vo: con­se­guir una mo­vi­li­dad sos­te­ni­ble. Co­ra­zón ¿Fas­ci­na­da con el co­che? Jua­na Acos­ta Me en­can­ta, me pa­re­ce el co­che del fu­tu­ro. C. Y del pa­sa­do. J.A. Y del pre­sen­te. Creo que es­te ti­po de co­ches eléc­tri­cos son los que hay que im­plan­tar por­que si no, no sé dón­de va­mos a ir a pa­rar. Ade­más, yo tam­bién ten­go un Ci­troën, Pi­cas­so. Pe­ro no me im­por­ta­ría pa­sar­me a uno de es­tos. C. Es­tá us­ted tra­ba­jan­do más que nun­ca, ¿no? J.A. A mil, sin pa­rar. Aca­bo de es­tre­nar Acan­ti­la­do, una pe­lí­cu­la de He­le­na Ta­ber­na que ro­dé en Ca­na­rias y País Vas­co. Y an­tes, en mar­zo, es­tre­né An­na ¡y me die­ron men­ción de ho­nor en el Fes­ti­val de Nue­va York! Es una pe­lí­cu­la muy es­pe­cial. Creo que es el per­so­na­je más com­ple­jo al que me he en­fren­ta­do en mi ca­rre­ra: es una ma­dre bi­po­lar con un ni­ño de nue­ve años… C. Qué di­fí­cil… J.A. Mu­chí­si­mo... Y lue­go, el 30 de sep­tiem­bre es­treno Vientos de La Ha­ba­na, que ro­dé en Cu­ba y por la que me te­ñí el pe­lo de ro­jo. Fue muy lin­da la ex­pe­rien­cia por­que tra­ba­jé con uno de mis ac­to­res fa­vo­ri­tos, Jorge Pe­ru­go­rría. Y por úl­ti­mo, es­treno Sie­te años, ya a fi­nal de año, que tra­ta sobre la co­rrup­ción y en la que es­toy con Pa­co León, Alex Bren­de­mühl, Manuel Morón… C. ¿Me ex­pli­ca có­mo lo ha­ce pa­ra lo­grar lle­gar a to­do eso? J.A. Rue­do mu­cho fue­ra, pe­ro me sé or­ga­ni­zar muy bien. Y siem­pre di­go que en es­ta pro­fe­sión, se com­pen­san muy bien las au­sen­cias por­que de re­pen­te ten­go unos me­ses de in­ten­so ro­da­je fue­ra, pe­ro lue­go pa­so tem­po­ra­das lar­gas en las que es­toy en ca­sa el cien por cien del tiem­po. Y eso no lo tie­ne un tra­ba­ja­dor nor­mal. Tam­bién Er­nes­to (Al­te­rio) y yo nos or­ga­ni­za­mos, por­que nun­ca coin­ci­di­mos los dos fue­ra. C. ¿Cuán­tos años lle­va con Er­nes­to? J.A. Do­ce años. Ima­gí­na­te. Es ma­ra­vi­llo­so es­tar tan­tos años jun­tos… Y aho­ra va­mos a tra­ba­jar co­do con co­do en una pe­lí­cu­la. No te lo pue­do con­tar to­da­vía más de­ta­lles, pe­ro es­toy su­per­ilu­sio­na­da con es­te pro­yec­to. Ten­go una ilu­sión bru­tal, por­que me ape­te­cía mu­chí­si­mo tra­ba­jar con él y con el director de ese pro­yec­to. Es un sue­ño es­tar con él y con Er­nes­to. C. Va­ya ra­cha... J.A. ¡La ver­dad es que sí! Pe­ro lle­vo 21 años de ca­rre­ra y en par­te sien­to que lo que me es­tá pa­san­do aho­ra co­rres­pon­de a mu­chos años de tra­ba­jo. No me han re­ga­la­do na­da. Te­nía que pa­sar­me des­pués de tan­tos años de una in­ver­sión tan gran­de. Lo de­jé to­do en mi país y pa­ra abrir­me ca­mino en otro que no era el mío, aun­que ya lo es. Soy muy tra­ba­ja­do­ra y le pon­go mu­cha ener­gía a to­do lo que ha­go. C. Y nun­ca pierde la son­ri­sa...

J.A. En ese sen­ti­do soy co­lom­bia­na y te­ne­mos to­dos una ale­gría in­na­ta. Es cu­rio­so, por­que es un país con mu­chas di­fi­cul­ta­des, que arras­tra una gue­rra de mu­chos años, pe­ro hay al­go asom­bro­so en el es­pí­ri­tu de los co­lom­bia­nos que ha­ce es­tar muy co­nec­ta­dos a la vi­da. Yo creo que tie­ne que ver con que te­ne­mos la muer­te muy cer­ca y con que to­dos he­mos si­do víc­ti­mas de la vio­len­cia en al­gu­na me­di­da. Te­ner la muer­te tan cer­ca pro­vo­ca el efec­to con­tra­rio y dis­fru­tas la vi­da a to­pe. C. ¿Su ma­dre tam­bién es­tá en Es­pa­ña? J.A. Sí, vi­ve en Madrid. Se ca­só con un va­len­ciano que tie­ne tres hi­jos ¡y de re­pen­te se me con­for­mó una fa­mi­lia! Es­tán jun­tos des­de ha­ce 14 años, así que ten­go her­ma­nas­tros españoles des­de en­ton­ces. To­dos los do­min­gos ten­go pae­lla en ca­sa de mi ma­má. C. Eso se­rá ge­nial pa­ra su hi­ja...

“HA SI­DO MUY IM­POR­TAN­TE TE­NER A MI MA­DRE EN ES­PA­ÑA. ME HA AYU­DA­DO CON MI HI­JA”

J.A. Ha si­do muy im­por­tan­te te­ner a mi ma­dre cer­ca, que me ayu­da mu­cho con ella... Por­que to­do eso que te co­men­ta­ba de la lo­gís­ti­ca que con­tro­lo es por­que ade­más ten­go una ma­má y una abue­la por par­te de mi ma­ri­do que me apo­yan mu­chí­si­mo con mi hi­ja. C. Esas abue­las tan ne­ce­sa­rias... J.A. El amor que sien­ten por Lo­la es bru­tal. Les de­bo mu­cho por­que me han per­mi­ti­do desa­rro­llar mi ca­rre­ra. Fí­ja­te que mu­chas ami­gas me di­cen que les da mie­do que­dar­se em­ba­ra­za­das por si eso cor­ta su ca­rre­ra, y yo siem­pre las ani­mo a que ten­gan hi­jos por­que en mi ca­so ha si­do lo más gran­de y lo más im­por­tan­te que me ha pa­sa­do en la vi­da. En ab­so­lu­to mi hi­ja me ha cor­ta­do las alas, to­do lo con­tra­rio. C. ¿Lo de no te­ner más es de­fi­ni­ti­vo? J.A. Lo bus­ca­mos mu­cho tiem­po y nun­ca vino. Y si la vi­da no me lo dio es por­que no te­nía que ve­nir y soy muy fe­liz de te­ner a mi Lo­la. Ya en­ca­jé que no pu­die­ra ser. Me cos­tó, pe­ro lo en­ca­jé. Y bueno... Es­te año cum­plo 40. C. To­da­vía es­tá a tiem­po. J.A. Es lo que yo di­go: nun­ca se sa­be. No es­toy del to­do ce­rra­da. Las co­sas lle­gan cuan­do tie­nen que lle­gar. C. Cuén­te­me, ¿por qué com­pa­ñe­ros tie­ne de­bi­li­dad? J.A. Buff, por mu­chos. En Velvet, por ejem­plo, por Mi­riam Gio­va­ne­lli. La quie­ro mu­cho, es muy au­tén­ti­ca y muy ma­du­ra pa­ra la edad que tie­ne, y te­ne­mos una lin­da re­la­ción, al igual que con Ma­nue­la Ve­las­co, que ya la co­no­cía de an­tes, por­que nos he­mos for­ma­do en la mis­ma es­cue­la, en Co­raz­za. Y con Amaia Sa­la­man­ca, que no la co­no­cía mu­cho pe­ro hu­bo buen fee­ling, hi­ci­mos bue­nas mi­gas. C. ¿Al­gún nom­bre mas­cu­lino? J.A. Al­fon­so Bas­sa­ve. Es co­mo un her­mano, nos apo­ya­mos, nos que­re­mos, es­ta­mos muy pen­dien­tes el uno del otro, te­ne­mos una ma­ne­ra de en­ca­rar el tra­ba­jo bas­tan­te pa­re­ci­da y es un gran ami­go al que ado­ro. Y Ja­vier Rey, un su­per­ac­tor y una gran per­so­na, ga­lle­go, y muy es­pe­cial. C. ¿Dón­de de­ja Holly­wood? J.A. Nun­ca he te­ni­do ‘el sue­ño ame­ri­cano’, siem­pre he te­ni­do más ‘el

sue­ño eu­ro­peo’. Pe­ro es ver­dad que es­tos úl­ti­mos años he es­ta­do cer­ca de va­rios proyectos en Es­ta­dos Uni­dos, y por qué no em­pe­zar a mo­ver al­gu­na fi­cha por allí. Sin gran­des ex­pec­ta­ti­vas. O sea, no me veo yén­do­me a vi­vir a Los Án­ge­les, en ab­so­lu­to. Me en­can­ta que mi hi­ja es­té cre­cien­do aquí, no me veo edu­cán­do­la allí. Pe­ro si sur­ge al­gún pro­yec­to in­tere­san­te, por qué no; es­toy to­tal­men­te abier­ta a ir y a ex­plo­rar­lo. C. ¿Qué pla­nes de ve­rano tie­nen? J.A. Pues mi­ra, jus­to el viaje que te­ne­mos pla­nea­do es a la cos­ta Oes­te de Es­ta­dos Uni­dos. Va­mos a pa­sar unos días en Los Án­ge­les. Va a es­tar muy lin­do ha­cer una pa­ra­di­ta allí, un po­co co­mo pa­ra mi­rar el te­rreno. C. ¿Al­gún director con quien le ape­tez­ca mu­chí­si­mo tra­ba­jar? J.A. Te po­dría de­cir que Al­mo­dó­var por­que soy su­per­fan. Nun­ca he tra­ba­ja­do con él. Aho­ra voy a ha­cer con El De­seo, su pro­duc­to­ra, un cor­to pa­ra Al­deas In­fan­ti­les, y es­toy muy con­ten­ta. Lo ha­go con Ser­gio Pe­ris-Men­che­ta y me lla­ma­ron ellos pa­ra ofre­cér­me­lo di­rec­ta­men­te. C. ¿Pe­ro no es un tó­pi­co lo de me en­can­ta­ría tra­ba­jar con Al­mo­dó­var? J.A. Pa­ra mí no, por­que yo soy fan de ver­dad. Me he vis­to to­das sus pe­lí­cu­las y le ad­mi­ro… C. ¿Te gus­tó Ju­lie­ta? J.A. Me gus­tó mu­cho. C. ¿Sí? J.A. Sí, a mí sí. C. Fí­ja­te, ha le­van­ta­do tan­ta… J.A. Yo leí un tuit tu­yo que de­cía: «To­dos los ac­to­res di­cen que les en­can­ta ‘Ju­lie­ta’ y a la gen­te no les gus­ta na­da». C. ¡Es ver­dad! Me lla­ma­ba mu­cho la aten­ción… J.A. Mi­ra, en Fran­cia ha si­do un exi­ta­zo. De lo po­qui­to que lle­va allí en car­te­le­ra ya ha he­cho más de lo que hi­cie­ron en to­tal aquí en Es­pa­ña. A mí me gus­ta su len­gua­je, su se­llo, lo que él im­pri­me en sus pe­lí­cu­las... Me gus­ta to­da la par­te vi­sual. Es­tu­dié Be­llas Ar­tes y ten­go ahí al­go que me pa­sa con to­da la par­te vi­sual, que me atrae, pe­ro me lle­gan sus his­to­rias. Pe­ro bueno, sí, Al­mo­dó­var, aun­que sue­ne a tó­pi­co, es uno de los di­rec­to­res con los que me gus­ta­ría tra­ba­jar. Pe­ro hay mu­chos más aquí con los que me gus­ta­ría: Al­ber­to Ro­drí­guez me en­can­ta, me fas­ci­na. Por ejem­plo, me en­can­ta Iciar Bo­llaín tam­bién. Isa­bel Coi­xet tam­bién me en­can­ta… C. Son bas­tan­te ge­nias, ¿no? J.A. Sí, son muy ge­nias. Úl­ti­ma­men­te me sien­to muy atraí­da por las di­rec­to­ras, mu­je­res. Y aho­ra que he tra­ba­ja­do con He­le­na Ta­ber­na, que ha si­do muy lin­do y la ver­dad la quie­ro y la ad­mi­ro, más. Creo que pa­ra no­so­tras no es tan fá­cil el ca­mino, por eso me gus­ta ver esas mu­je­res con es­ta co­ne­xión con su pro­fe­sión y con es­ta en­tre­ga, por­que yo tam­bién la ten­go y me iden­ti­fi­co. Y de di­rec­to­res, a ver, que te pue­do de­cir que tam­bién me gus­ten mu­cho, ade­más de Al­ber­to Ro­drí­guez, que me fas­ci­na, Ju­lio Me­dem. Es un director que me ha gus­ta­do mu­cho siem­pre y del que no me he per­di­do na­da de su obra. Soy fiel se­gui­do­ra de to­da su fil­mo­gra­fía. C. Lucía y el se­xo era su­ya... J.A. Y jus­to es­ta­mos aquí, en For­men­te­ra, y ve­nía pen­san­do en Lucía y el se­xo cuan­do nos acer­cá­ba­mos ha­cia es­ta is­la. C. ¿La ha vis­to? J.A. ¡Cla­ro! C. Yo no. J.A. Es be­lla esa pe­lí­cu­la... A mí es que to­do el ci­ne de Me­dem me gus­ta. Es ver­dad que, en las úl­ti­mas, me ha cos­ta­do un po­co más en­trar en sus his­to­rias, pe­ro al fi­nal lo he con­se­gui­do. Tie­ne un se­llo tan per­so­nal y poé­ti­co a la vez que me atrae y me fas­ci­na. Es­toy pen­san­do que hay mu­chos di­rec­to­res y que, igual, es­ta lis­ta se me que­da cor­ta… C. Ya me ima­gino, era así a bo­te pron­to. Vol­vien­do al co­che al que da ima­gen, lo que más le gus­ta es su sos­te­ni­bi­li­dad con el me­dio am­bien­te. J.A. Es guay que sea un vehícu­lo eco­ló­gi­co. C. Por­que us­ted es muy fan del me­dio am­bien­te, pe­ro, ¿tan­to co­mo Leo­nar­do DiCa­prio, que es­tá muy im­pli­ca­do en la cau­sa? J.A. Creo que es im­por­tan­te cui­dar­lo. Mi ex­no­vio, por ejem­plo, el úl­ti­mo que tu­ve en Co­lom­bia, es­tá muy vin­cu­la­do al me­dio am­bien­te, en fo­ros de me­dio am­bien­te mun­dia­les, y yo es­tu­ve con él en Co­lom­bia cer­ca de tres años y to­do se aca­ba pe­gan­do. C. Apren­dió mu­cho de él en esa épo­ca. J.A. Sí, gra­cias a él, que se lla­ma Ni­co­lás Ibar­güen, creo que me con­cien­cié del gra­ve mo­men­to por el que nues­tra tie­rra es­tá pa­san­do. C. Cla­ro, es que no to­dos lo co­no­ce­mos con de­ta­lles. J.A. No so­mos cons­cien­tes. C. Es­tas son las pe­que­ñas co­sas que si su­mas una tras otra y en­ca­de­nán­do­las... J.A. Exac­ta­men­te. Son pe­que­ñas co­sas que, si su­ma­mos, va­mos a ir po­qui­to a po­qui­to po­nien­do un gra­ni­to de are­na de­trás de otro... C. Y lue­go, el co­che, apar­te que es­té­ti­ca­men­te es lo más. A mí, por lo me­nos, me en­can­ta, va­mos. J.A. Sí, era muy fan tam­bién del mo­de­lo an­te­rior y es­te es una au­tén­ti­ca pa­sa­da.

“AUN­QUE PUE­DA SO­NAR A TÓ­PI­CO, ME GUS­TA­RÍA TRA­BA­JAR CON PE­DRO AL­MO­DÓ­VAR”

POR TE­RE­SA BA­RRIOS

“Lle­vo 21 años de ca­rre­ra y lo que es­toy vi­vien­do aho­ra co­rres­pon­de a esos años de tra­ba­jo”.

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