PA­SA­JE­ROS Y PILOTOS, LA GUE­RRA DEL BA­JO COS­TE

LAS AE­RO­LÍ­NEAS DE BA­JO COS­TE HAN RE­VO­LU­CIO­NA­DO LOS CIE­LOS DE TO­DO EL PLA­NE­TA Y, POR EL CA­MINO, LOS HÁ­BI­TOS DE CON­SU­MO DE MI­LLO­NES DE PER­SO­NAS. LA RE­CIEN­TE CRI­SIS DE RYA­NAIR, FOR­ZA­DA A DE­JAR EN TIE­RRA A DE­CE­NAS DE MI­LES DE PA­SA­JE­ROS POR FAL­TA DE PILOTOS, E

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - PORTADA - Mi­la Mén­dez

El «au­to­bús de los cie­los» de­jó sin res­pi­ra­ción a cien­tos de mi­les de clien­tes. Que Rya­nair, la ae­ro­lí­nea de ba­jo cos­te que más via­je­ros co­nec­ta en Eu­ro­pa, anun­cie can­ce­la­cio­nes ma­si­vas pro­vo­ca una reac­ción en ca­de­na que re­fle­ja lo es­tre­chas que son las re­la­cio­nes en­tre los paí­ses de la UE, ade­más de la de­pen­den­cia que exis­te ha­cia la com­pa­ñía. Unos 315.000 afec­ta­dos en la pri­me­ra tan­da y otros 400.000 en la se­gun­da pu­sie­ron en ja­que a la em­pre­sa que fun­da­ron los Ryan en 1985 con so­lo «una libra», se­gún la le­yen­da fa­mi­liar. La Agen­cia Es­ta­tal de Se­gu­ri­dad Aé­rea (AESA) ha abier­to dos ex­pe­dien­tes que in­clu­yen san­cio­nes de has­ta cua­tro mi­llo­nes y me­dio de eu­ros ca­da uno. Fle­ta­dos ya bue­na par­te de los usua­rios en otras em­pre­sas de la com­pe­ten­cia, la ir­lan­de­sa in­clu­so se ha per­mi­ti­do el lu­jo de ce­rrar con un ba­lan­ce po­si­ti­vo el mes de sep­tiem­bre: su trá­fi­co ha cre­ci­do un 10 %, ca­si 12 mi­llo­nes más de pa­sa­je­ros.

La cri­sis de Rya­nair se­gu­ro lle­vó a más de uno a ha­cer­se una pre­gun­ta: ¿hay al­ter­na­ti­vas? A pe­sar de las tur­bu­len­cias, oc­tu­bre arran­ca con el cie­rre de la bri­tá­ni­ca Mo­narch, la quin­ta lí­nea aé­rea del Reino Uni­do, hay que su­mar in­cor­po­ra­cio­nes. El uno de di­ciem­bre des­pe­ga Joon, la nue­va low cost de Air Fran­ce. Su mi­sión es com­pe­tir con Le­vel, del gru­po IAG, al que per­te­ne­cen Bri­tish Air­ways, Ibe­ria o Vue­ling. Am­bas vo­la­rán des­de Bar­ce­lo­na.

EL NE­GO­CIO DEL «LOW COST»

Las co­mu­ni­ca­cio­nes por ai­re quie­ren dar­le un bo­ca­do a un pas­tel que es­tá en ple­na ebu­lli­ción: el de los vue­los ba­ra­tos. «La irrup­ción de los ope­ra­do­res de ba­jo cos­te ha he­cho re­pen­sar to­do el es­que­ma eco­nó­mi­co del sec­tor», ad­mi­te Ar­tu­ro Be­ni­to, pro­fe­sor de Trans­por­te Aé­reo en la Es­cue­la Téc­ni­ca Su­pe­rior de In­ge­nie­ría Ae­ro­náu­ti­ca y del Es­pa­cio de la Uni­ver­si­dad Po­li­téc­ni­ca de Ma­drid. En los tres prin­ci­pa­les mer­ca­dos, Asia-Pacífico, Eu­ro­pa y el nor­te de Amé­ri­ca, lle­van en­tre el 40 y el 25 % de los via­je­ros. «La com­pa­ñía de­ca­na, South­west, ha cum­pli­do 45 años y es la cuar­ta en vo­lu­men de in­gre­sos en Es­ta­dos Uni­dos. Rya­nair ofre­ce unos be­ne­fi­cios ne­tos res­pec­to a ven­tas ca­si inigua­la­bles. En ge­ne­ral, su eco­no­mía es igual o su­pe­rior a la de las com­pa­ñías clá­si­cas que ope­ran en sus mis­mas zo­nas», ar­gu­men­ta el ex­per­to en Trans­por­te Aé­reo.

En los ae­ro­puer­tos es­pa­ño­les, Rya­nair es la nú­me­ro uno en vo­lu­men de per­so­nas trans­por­ta­das. Cer­ca de 40 mi­llo­nes, más del do­ble de los 16 mi­llo­nes de una com­pa­ñía tra­di­cio­nal co­mo Ibe­ria. Jun­to a Vue­ling, más de 32 mi­llo­nes de clien­tes el pa­sa­do año, y Easy Jet, unos 12 mi­llo­nes, en­glo­ban el 64 % del to­tal de pa­sa­je­ros ex­tran­je­ros que vo­la­ron a nues­tro país en una com­pa­ñía de ba­jo cos­te es­te pa­sa­do mes de agos­to. Por de­trás es­tán Ibe­ria Ex­press, 7.629.000 pa­sa­je­ros en el 2016, y Nor­we­gian, con 6.433.000. En Ga­li­cia, la lí­nea aé­rea ca­pi­ta­nea­da por Mi­chael O’Leary es la que man­da tam­bién en La­va­co­lla. «No creo que la ex­pre­sión exac­ta sea do­mi­nar, pe­ro sí in­flu­yen po­de­ro­sa­men­te en el desa­rro­llo del trans­por­te aé­reo mun­dial. Jue­gan un pa­pel de­ter­mi­nan­te en los mer­ca­dos de cor­to y me­dio ra­dio», apun­ta el pro­fe­sor Ar­tu­ro Be­ni­to.

El pro­ble­ma con el ca­len­da­rio de las va­ca­cio­nes de la tri­pu­la­ción que adu­jo la lí­nea aé­rea con se­de en Du­blín es­con­de una ri­va­li­dad de fondo que va a más. Tan­to por los pa­sa­je­ros co­mo por los tra­ba­ja­do­res. «La com­pe­ten­cia en­tre em­pre­sas de ba­jo cos­te es in­ten­sa y cre­cien­te», ex­pli­ca el do­cen­te de la UPM. En el 2016, Vue­ling atra­ve­só unas cir­cuns­tan­cias si­mi­la­res. «El au­men­to de la de­man­da de pilotos a es­ca­la mun­dial se de­be prin­ci­pal­men­te al gran cre­ci­mien­to del trá­fi­co en el pe­río­do 2015-2017. Otro fac­tor es la di­fi­cul­tad de optimizar el fun­cio­na­mien­to de una flo­ta de 400 avio­nes, la de Rya­nair, in­ten­tan­do que el nú­me­ro de ho­ras vo­la­das sea el ma­yor po­si­ble», acla­ra Ar­tu­ro Be­ni­to. «A la po­pu­la­ri­za­ción de los pre­cios se su­ma el he­cho de que se pue­de com­pa­rar y com­prar la me­jor op­ción so­lo con un or­de­na­dor o un mó­vil, unos po­cos clics, y una tar­je­ta de cré­di­to», de­ta­lla Mar­cos Gó­mez, out­bound di­rec­tor de la em­pre­sa de már­ke­ting di­gi­tal de Vi­go Elo­gia. «La ma­yo­ría de las low cost —des­ve­la el es­pe­cia­lis­ta en es­tra­te­gias de po­si­cio­na­mien­to en In­ter­net— son muy agre­si­vas en sus cam­pa­ñas. Ape­lan di­rec­ta­men­te al pre­cio. Es­to las po­ne a la ca­be­za en bus­ca­do­res y com­pa­ra­do­res».

VUE­LOS DE LAR­GO RE­CO­RRI­DO

Pe­ro la ca­rre­ra no ter­mi­na ahí. Las low cost ya no se con­for­man con los vue­los de cor­to al­can­ce. «La co­mu­ni­dad ae­ro­náu­ti­ca si­gue ex­pec­tan­te ante sus úl­ti­mos mo­vi­mien­tos pa­ra in­tro­du­cir­se en el mer­ca­do de lar­go ra­dio», cuen­ta Be­ni­to. Rya­nair ul­ti­ma un acuer­do con Ali­ta­lia pa­ra vue­los trans­o­ceá­ni­cos, Le­vel los ofre­ce a tra­vés de Ibe­ria a Los Ángeles, o a San Francisco des­de Bar­ce­lo­na y Nor­we­gian co­nec­ta Nue­va York con la ciu­dad con­dal. Es­ta nue­va ba­ta­lla to­da­vía ha em­pe­za­do.

La com­pe­ten­cia en­tre las em­pre­sas de ba­jo cos­te es in­ten­sa y cre­cien­te. Es­tu­dian el mer­ca­do del lar­go ra­dio

JUAN. S. G

L.P.B.

Fuen­te: AE­NA

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