ÓSCAR CA­SAS

El her­mano de MA­RIO CA­SAS vi­vió su pri­me­ra ex­pe­rien­cia con una mu­che­dum­bre de ‘fans’ en el Fe­sTVal de Vi­to­ria.

La Voz de Galicia (A Coruña) - Hoy Corazón - - SUMARIO - POR ANTONIO AL­BERT

Mi her­mano es mi ído­lo, mi me­jor ami­go y me acon­se­ja

Una son­ri­sa lo cu­ra to­do. Y Óscar Ca­sas (18) tie­ne son­ri­sas pa­ra dar y re­ga­lar. A las puer­tas del ho­tel en el que se alo­ja, hay apos­ta­das de­ce­nas de fa­nes con las ba­te­rías de sus mó­vi­les bien car­ga­das pa­ra ha­cer­se sel­fies con él. Uno de los con­duc­to­res del

Fe­sTVal con­fie­sa que «se pa­san ho­ras es­pe­ran­do, con sus col­cho­ne­tas y sus man­tas, y si­guien­do ca­da pa­so que da. Por lo vis­to ha col­ga­do en su cuen­ta que ve­nía ha­cia Vi­to­ria y las ni­ñas se han plan­ta­do aquí. Con­tro­lan to­dos sus mo­vi­mien­tos, sa­ben

más que no­so­tros…». A la sa­li­da del pa­la­cio don­de ha pre­sen­ta­do la se­rie Si fue­ras

tú (TVE), hay tam­bién una mu­cha­cha­da pro­vis­ta de cá­ma­ras y re­ga­los pa­ra su ído­lo. Es la pri­me­ra vez que Óscar se en­fren­ta a una fir­ma de au­tó­gra­fos pa­ra una ma­sa que se mue­ve co­mo el mar, a olea­das de pa­sión que se con­ta­gian unas a otras. Se­gun­dos an­tes de sa­lir, pa­re­ce te­ner un momento de du­da.

«¡Qué fuer­te!», ex­cla­ma per­ple­jo pe­ro divertido. Se pa­ra an­te un es­pe­jo, se me­sa el cabello pa­ra de­jar­lo a su gus­to y sa­le acom­pa­ña­do de María Pe­dra­za, su com­pa­ñe­ra de re­par­to.

El es­cán­da­lo es ma­yúscu­lo: gri­tos, lá­gri­mas de emo­ción, una in­ter­mi­na­ble su­ce­sión de fo­tos… Hay que sa­car­lo por una puer­ta trasera, su­pues­ta­men­te, se­cre­ta. Cuan­do sa­le en­con­tra­mos otro grupo es­pe­rán­do­le. Más fo­tos. In­clu­so un abra­zo a una ni­ña que lle­ga pe­da­lean­do a la que el co­ra­zón es­tá a pun­to de es­ca­pár­se­le por su bo­ca. El ac­tor no pier­de la son­ri­sa en nin­gún momento. Sube al co­che con cier­to asom­bro, los ojos bri­llan­tes por una do­sis de adre­na­li­na por la que otros ma­ta­rían por sen­tir, al me­nos, una vez en la vi­da. Le es­pe­ran mi­les así. Y he­mos com­par­ti­do el pri­mer chute: «Mi her­mano me ha­bía con­ta­do lo que era es­te momento. Y eso que él ha vi­vi­do si­tua­cio­nes ma­las, por­que a él lle­ga­ron a ara­ñar­le… Pe­ro una co­sa es que te lo cuen­ten y otra muy di­fe­ren­te, vi­vir­lo». ¿Y? ¿Qué se sien­te? Es muy fuer­te. Ha­bía fir­ma­do al­gún au­tó­gra­fo, tam­bién me ha­bía he­cho fo­tos con al­gu­na fan, cla­ro, pe­ro nun­ca me ha­bía en­fren­ta­do a es­ta lo­cu­ra. ¡Uf! Ten­go que apren­der a asi­mi­lar es­tas si­tua­cio­nes… To­do co­men­zó con una fo­to con su her­mano en la pla­ya, el pa­sa­do 18 de ju­nio. Ca­si 300.000 ‘me gus­ta’ y una olea­da de se­gui­do­res. ¿Es­ta­mos an­te un in­fluen­cer? No, pa­ra na­da. Yo me con­si­de­ro ac­tor. Pe­ro, hoy en día, no po­de­mos ob­viar la fuer­za de las re­des. Yo tra­to de apro­ve­char lo me­jor de ellas. Mu­chos ac­to­res, co­mo Paula Eche­va­rría, son al­go más: son una mar­ca. Es ver­dad. Y lo en­tien­do. An­tes, la pren­sa era la que crea­ba una ima­gen de los ar­tis­tas, pe­ro aho­ra no. Aho­ra, no­so­tros mis­mos, po­de­mos crear esa ima­gen com­par­tien­do fo­tos, mo­men­tos… La re­la­ción con las fa­nes ha cam­bia­do por­que es más di­rec­ta. Más sin­ce­ra tam­bién. ¿Pe­ro se en­car­ga de las re­des per­so­nal­men­te? Sí, ten­go un agen­te pa­ra el te­ma pu­bli­ci­ta­rio, pe­ro los

post los eli­jo y es­cri­bo yo. ¿Cuán­to va a du­rar la etiqueta de ‘her­mano de Ma­rio Ca­sas’? Ni lo sé ni me preo­cu­pa. Mi her­mano es mi ído­lo y

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.