«Con Lu­cas sa­bes que se la das y no fa­lla, así se ha­ce gran­de él y me ha­ce gran­de a mí»

La Voz de Galicia (Ourense) - - Deportes -

Miem­bro de una de las pa­re­jas de mo­da de la Li­ga, de­ci­si­vo en los tres úl­ti­mos par­ti­dos... Luis Al­ber­to Romero (San Jo­sé del Va­lle, 1992) ha en­con­tra­do su si­tio.

—Otro pa­se de gol con­tra el Ra­yo. El 2016 no es­ta­rá sien­do el me­jor pa­ra el equi­po, pe­ro a Luis Al­ber­to no le es­tá yen­do mal.

—Es­toy con­ten­to por­que gra­cias a Dios las le­sio­nes que­da­ron atrás y es­toy te­nien­do con­ti­nui­dad. Es­toy a gus­to, pe­ro aún pue­do dar bas­tan­te más y es­pe­ro que sea a be­ne­fi­cio del equi­po. Tam­bién es­pe­ro que em­pie­cen las vic­to­rias cuan­to an­tes, por­que aunque las estamos me­re­cien­do se nos han atra­gan­ta­do.

—¿Cuán­to es bas­tan­te más? Es­tá ge­ne­ran­do mu­chas oca­sio­nes y tam­bién te­nién­do­las.

—Las oca­sio­nes no bas­ta con te­ner­las, tie­nen que en­trar. Es­te tie­ne que ser mi año y pa­ra eso ten­go que se­guir dan­do pa­ses de gol y so­bre to­do au­men­tar mi cuen­ta go­lea­do­ra. Ten­go que ser muy exi­gen­te con­mi­go mis­mo por­que creo que pue­do me­jo­rar. Y cuan­do di­go que lo creo es por­que lo sé. Y es­te equi­po se lo me­re­ce.

—¿Qué op­cio­nes hay de que si­ga aquí la pró­xi­ma tem­po­ra­da?

—Que­dan cua­tro me­ses to­da­vía. Si me plan­to en ma­yo con cua­tro go­les y cin­co asis­ten­cias na­die se va a acor­dar de mí. Ten­go que se­guir con­cen­tra­do en lo que es­toy ha­cien­do y lue­go ve­re­mos qué pa­sa. Lue­go cla­ro que es ver­dad que es­toy muy con­ten­to aquí y si ten­go al­gu­na po­si­bi­li­dad de que­dar­me pues ben­di­to sea por­que es­toy fe­liz. Pe­ro al Li­ver­pool le de­bo mu­cho res­pe­to. Apos­tó por mí y pa­gó ocho mi­llo­nes cuan­do yo no era na­die y se me­re­ce por lo me­nos que yo ten­ga las ga­nas de vol­ver y de­mos­trar el mo­ti­vo de esa in­ver­sión. Al fi­nal el fút­bol da mu­chas vuel­tas y quién sa­be dón­de voy a es­tar, ni ten­go la sar­tén por el man­go ni la va­ri­ta pa­ra sa­ber qué va a pa­sar. Es­tá cla­ro que si el Dé­por me quie­re y a mí me plan­tean va­rias op­cio­nes pa­ra el fu­tu­ro, és­ta se­rá de las pri­me­ras.

—A su Li­ver­pool ha lle­ga­do Klopp, pe­ro no aca­ba de le­van­tar el vue­lo. ¿Vio el 2-0 con el Lei­ces­ter?

—La lle­ga­da de Klopp le ha ve­ni­do es­tu­pen­da­men­te al club. Allí ha­bía una di­ná­mi­ca que no era bue­na y aho­ra ha cam­bia­do el es­ta­do aními­co de los ju­ga­do­res. Per­die­ron con el Lei­ces­ter pe­ro tam­bién pu­die­ron ga­nar. Lle­ga­ron al mi­nu­to se­ten­ta y pi­co em­pa­ta­dos y apa­re­ció Vardy y me­tió una ma­ra­vi­lla que de diez te en­tra una, pe­ro ese es­tá que se sa­le es­te año. Apar­te de eso, ha go­lea­do al City, ha ga­na­do al Chel­sea y ha de­mos­tra­do que es­tá a muy bien ni­vel. Va a ju­gar fi­na­les y es­tá cer­ca de pues­tos europeos, es­tá en el ca­mino de vol­ver a lo que era y ha en­con­tra­do al en­tre­na­dor ideal, mis com­pa­ñe­ros me hablaron ma­ra­vi­llas de él cuan­do es­tu­ve aho­ra por allí.

—Lle­va cin­co cam­bios de club se­gui­dos. ¿Por qué?

—De Se­vi­lla sa­lí ago­bia­do por­que es­ta­ba en un mal mo­men­to. Apa­re­ció la op­ción del Ba­rça B, no me lo pen­sé y sa­lió de ma­ra- vi­lla. Lle­gó ma­yo y el Li­ver­pool di­jo que me que­ría y lo de­mos­tró. Pu­so ocho mi­llo­nes de eu­ros y el Se­vi­lla ni se lo pen­só. ¡Por un ju­ga­dor que ni ha­bía es­ta­do en Pri­me­ra! Yo tam­po­co me lo pen­sa­ría, ha­bría he­cho lo mis­mo. Pa­ra mí fue una sor­pre­sa in­creí­ble. Eché seis o sie­te me­ses bue­nos y de re­pen­te ha­bía arre­gla­do mi ca­rre­ra. Allí em­pe­cé bien, por­que aunque no ju­ga­ba mu­cho sa­bía que no es­ta­ba al ni­vel de Luis Suá­rez o Cou­tin­ho, lo que pa­sa es que lue­go em­pe­cé a ver que no me lle­ga­ba la opor­tu­ni­dad y me mos­queé un po­co. De­ci­dí sa­lir y no me arre­pien­to, aunque el año pa­sa­do tu­ve un pe­que­ño tras­piés.

—¿Qué pa­só en Má­la­ga?

—Me pa­re­ció un po­co ex­tra­ño por­que es­ta­ba ju­gan­do y me es­ta­ba di­vir­tien­do, pe­ro son co­sas del fút­bol y no me gus­ta ha­blar mu­cho del te­ma. Lo im­por­tan­te es que aho­ra es­toy de ma­ra­vi­lla en el De­por­ti­vo y eso es lo que hay y lo que creo que me­rez­co. Ben­di­to el día que ele­gí al Dé­por, oja­lá pue­da de­vol­ver­le to­do el ca­ri­ño que es­toy sintiendo.

—¿Por qué vino al Dé­por?

—Yo lo te­nía he­cho en otro equi­po, so­lo te­nía que via­jar y fir­mar. Pe­ro re­ci­bí una lla­ma­da de un com­pa­ñe­ro de Víc­tor y me di­jo: “Te van a lla­mar, haz­le ca­so y ve­te con es­te en­tre­na­dor por­que te co­no­ce y te va a apre­tar don­de te tie­ne que apre­tar”. Lue­go me lle­gó un men­sa­je y era Víc­tor; ha­bló con­mi­go y me fue con­ven­cien­do. Al fi­nal di­je, “pa­ra A Co­ru­ña, que me han con­ven­ci­do”, y aho­ra es­toy cre­cien­do y con­so­li­dán­do­me en Pri­me­ra. Ten­go lo que que­ría. La en­tre­vis­ta con Luis Al­ber­to se pro­du­ce en la gra­da tra­se­ra de Abe­gon­do, fren­te al apar­ca­mien­to de ju­ga­do­res; un lu­gar ve­da­do a la pren­sa es­ta tem­po­ra­da.

—¿Cuán­to se es­tán be­ne­fi­cian­do us­ted y Lu­cas de la pro­pues­ta de jue­go del Dé­por?

—Nos vie­ne muy bien a los dos. Se ge­ne­ran mu­chas oca­sio­nes de ro­bar y sa­lir y en­se­gui­da estamos cer­ca de por­te­ría. Ade­más, en­tre no­so­tros nos en­ten­de­mos a la per­fec­ción, co­nec­ta­mos ca­si sin mi­rar­nos. Y así es­tá Lu­cas, dán­do­le la vi­da al Dé­por. Aho­ra es­pe­re­mos que más se unan a la fies­ta, como el otro día Fa­yçal, que si me­te más como ese es­ta tem­po­ra­da no sé dón­de va a aca­bar. Lo estamos ha­cien­do bien, pe­ro si no me­tes las tu­yas es­tás muer­to.

—De­cía Lu­cas la semana pa­sa­da que nun­ca ha­bía con­ge­nia­do así con un com­pa­ñe­ro.

—He­mos lle­ga­do a con­ge­niar en todos los as­pec­tos. Tan­to en ca­sa como den­tro del cam­po. Y eso es bueno pa­ra no­so­tros y pa­ra el equi­po. Con Lu­cas sa­bes que se la vas a dar y él no va a fa­llar, o va a fa­llar muy po­cas. Así se ha­ce gran­de él y me ha­ce gran­de a mí. [Jus­to en me­dio de la res­pues­ta, el 7 blan­quia­zul lle­ga al apar­ca­mien­to, ve a su com­pa­ñe­ro y le gri­ta: «Vaaaa­mos, Pis­ha». El si­guien­te en ba­jar­se del co­che, Pe­dro Mos­que­ra, re­pi­te va­ci­le al an­da­luz] Es­to es bueno, es bueno que ha­ya gen­te así en un equi­po.

—To­ca un Spor­ting en su me­jor mo­men­to. No pa­re­ce el ri­val ideal pa­ra rom­per la ma­la ra­cha.

—El fút­bol nos da la opor­tu­ni­dad de bus­car la pri­me­ra vic­to­ria del 2016 con­tra el equi­po de nues­tra pri­me­ra de­rro­ta. Pe­ro va a ser un par­ti­do muy com­pli­ca­do por­que ellos se jue­gan la vi­da y es un equi­po muy com­pli­ca­do que te va a apre­tar todos los mi­nu­tos. Si ha­ce­mos el fút­bol de nues­tros pri­me­ros 25 mi­nu­tos de la se­gun­da par­te con el Ra­yo, las vic­to­rias lle­ga­rán en­se­gui­da.

—¿To­ca tam­bién que los ár­bi­tros no den más que ha­blar? Us­ted es de los que más se ha que­ja­do.

—Eso se­ría di­vino. Se­gu­ro que lo que ha pa­sa­do has­ta aho­ra ha si­do ca­sua­li­dad, pe­ro en­tre lo que nos qui­tan y lo que le dan a los de­más nos es­tán ma­tan­do. Aunque al fi­nal son co­sas que pasan. Yo me ca­lien­to mu­chí­si­mo y me mosqueo, pe­ro en el cam­po no­so­tros tam­bién fa­lla­mos y ellos no nos di­cen na­da.

GON­ZA­LO BARRAL

Luis Al­ber­to es­tá fe­liz en A Co­ru­ña y no des­car­ta se­guir en el Dé­por si el Li­ver­pool acep­ta.

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