Mién­te­me, di­me que me quie­res

La Voz de Galicia (Ourense) - - El Tiempo - Ta­ba­rés

l cha­rra­man­guei­ro e in­te­rrup­tus apre­tón de ma­nos del vier­nes es el sím­bo­lo im­pla­ca­ble de los tiem­pos. La lán­gui­da mano de Sán­chez en inú­til pro­gre­sión ha­cia la pal­ma en­ce­rra­da de Ra­joy cons­tru­yen una es­ce­na de pe­lí­cu­la que se po­dría co­rres­pon­der con mo­men­tos mí­ti­cos de la his­to­ria del ci­ne. Vea­mos. Va­ya­mos pri­me­ro con el cie­rre de Con fal­das y a lo lo­co que arran­ca así:

Pe­dro Sán­chez: Voy a ser­te sin­ce­ra, no po­de­mos ca­sar­nos. Ra­joy: ¿Por qué no? Sán­chez: Pa­ra em­pe­zar, no soy ru­bia na­tu­ral.

Es­tá lue­go esa otra gran­dí­si­ma con­ver­sa­ción en­tre Ster­ling Hay­den y Joan Craw­ford en Johnny Gui­tar (Ni­cho­las Ray, 1954). La char­la en­ca­ja de for­ma in­quie­tan­te en el ci­ne­ma­to­grá­fi­co en­cuen­tro del vier­nes. Ra­joy se­ría Johnny y Sán­chez, la iró­ni­ca Vien­na. Ra­joy: Di­me al­go bo­ni­to. Sán­chez: Cla­ro. ¿Qué quie­res que te di­ga?

Ra­joy: Mién­te­me. Di­me que me has es­pe­ra­do todos es­tos años.

Sán­chez: Te he es­pe­ra­do todos es­tos años

Ra­joy: Di­me que ha­brías muer­to si yo no hu­bie­se vuel­to.

Sán­chez: Ha­bría muer­to si tú no hu­bie­ses vuel­to.

Ra­joy: Di­me que me quie­res to­da­vía, como yo te quie­ro.

Sán­chez: Te quie­ro to­da­vía, como tú me quie­res.

Po­dría­mos co­lo­car tam­bién a Ra­joy de pro­ta­go­nis­ta de El car­te­ro siem­pre lla­ma dos ve­ces ad­vir­tién­do­le a Sán­chez:

—Con mi ce­re­bro y tu as­pec­to po­de­mos lle­gar muy le­jos.

O trans­mu­ta­do en Grou­cho Marx re­qui­rién­do­le a Pe­dro:

—La pró­xi­ma vez que lo vea re­cuér­de­me que no lo sa­lu­de.

Aunque la que más per­ti­nen­te pa­re­ce pa­ra es­tos días sue­na así: Por un la­do es mu­cho, pe­ro por otro es po­co. La di­jo Can­tin­flas.

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