El 5 del Dé­por son­ríe al mundo

La Voz de Galicia (Ourense) - - Deportes - ALE­XAN­DRE CEN­TENO

Cuan­do re­ci­bió la lla­ma­da de Ma­nuel Gar­cía Qui­lón, su re­pre­sen­tan­te, el mundo se de­rrum­bó a los pies de Pe­dro Mos­que­ra. El Va­len­cia, el club que en 1994 —cuan­do el 5 del Dé­por te­nía 6 años— ha­bía pri­va­do a su equi­po de una Li­ga, es­ta­ba dis­pues­to a pa­gar su cláu­su­la de res­ci­sión y dar­le un pas­ti­zal pa­ra que de­ja­ra A Co­ru­ña ya. Te­nía po­cas ho­ras pa­ra de­ci­dir­se y mu­chos mi­llo­nes como an­zue­lo. Pe­ro el de la pla­za Maes­tro Ma­teo, con el mis­mo tem­ple que ac­túa cuan­do tie­ne el ba­lón en los pies, pau­só el fre­né­ti­co jue­go que su agen­te y el Va­len­cia man­te­nían. Le­van­tó la ca­be­za, mi­ró a su al­re­de­dor y vio lo que te­nía: su ca­sa, su fa­mi­lia, una afi­ción vol­ca­da con él y el club de su vi­da dis­pues­to a ha­cer un es­fuer­zo por re­te­ner­lo.

En su ca­be­za, el dia­blo va­len­cia­nis­ta mos­tran­do bi­lle­tes y bi­lle­tes; y el ángel de­por­ti­vis­ta, un Ria­zor com­ple­to emu­lan­do a Pe­né­lo­pe Cruz al gri­to de «¡Peee­drooo!». Y no hu­bo co­lor. Pa­ró to­do y or­de­nó a su agen­te que ce­rra­ra de in­me­dia­to la am­plia­ción de su con­tra­to con el Dé­por.

Se­ma­nas des­pués, Mos­que­ra re­cuer­da aque­llos días. La in­cer­ti­dum­bre. La char­la con Víc­tor. Los men­sa­jes de la hin­cha­da. La insistencia del Va­len­cia... Y res­pi­ra fe­liz. En pre­sen­cia de su pa­dre y su her­mano, sus án­ge­les de la guar­da, rom­pe el si­len­cio y ha­bla de lo que pu­do ha­ber si­do y no fue, y de lo que fue y pue­de que sea. De su de­por­ti­vis­mo y de un com­pro­mi­so que va más allá del 2021, fe­cha en la que con­clu­ye su nue­vo con­tra­to.

LA DE­CI­SIÓN Nun­ca se vio fue­ra del De­por­ti­vo

Aunque la ten­ta­ción era im­por­tan­te, Pe­dro Mos­que­ra nun­ca tu­vo cla­ro eso de ir­se al Va­len­cia. E in­sis­te en que nun­ca lle­gó a ver­se fue­ra del Dé­por. «En nin­gún mo­men­to me vi fue­ra. Es­tu­ve va­lo- ran­do las op­cio­nes. Es­cu­chan­do a mi fa­mi­lia y a mí mis­mo. Y de­ci­dí que lo me­jor era que­dar­me aquí. No me pa­re­cía muy éti­co ir­me de un club a mi­tad de tem­po­ra­da... De­ci­dí eso por esos con­se­jos, por mí mis­mo y por el De­por­ti­vo», sos­tie­ne.

NE­GO­CIA­CIÓN Re­co­no­ce que tan­to él como el club ce­die­ron

No le gus­ta po­ner en la ba­lan­za si el Dé­por tu­vo que su­bir su ofer­ta más de lo que él se re­ba­jó el sa­la­rio que le ofre­cía el Va­len­cia o al con­tra­rio. Pre­fie­re agra­de­cer al club su in­ten­ción y ce­le­brar que si­gue. « Los dos hi­ci­mos es­fuer­zo. No ha­ce fal­ta si uno u otro. La di­rec­ti­va pu­so to­do pa­ra que me que­da­se aquí. Tam­po­co se tra­ta de que uno hi­cie­ra más es­fuer­zo que otro. Lo im­por­tan­tes es que es­toy aquí».

CON­VER­SA­CIO­NES No lle­gó a ha­blar con nin­gún re­pre­sen­tan­te del Va­len­cia

Ma­nuel Gar­cía Qui­lón fue el hom­bre que lle­vó to­da la ne­go­cia­ción. Mos­que­ra pre­fi­rió es­tar en to­do mo­men­to apar­ta­do. El res­pe­to al Dé­por era má­xi­mo. «Yo con el Va­len­cia no ha­blé en nin­gún mo­men­to. El que ha­bló fue mi re­pre­sen­tan­te. No sé si es­ta­ba muy avan­za­do o no. Cuan­do se me pu­so en­ci­ma de la me­sa y me pre­sen­ta­ron las con­di­cio­nes de uno y otro si­tio, de­ci­dí que­dar­me», en­fa­ti­za.

VÍC­TOR La char­la con el téc­ni­co fue de­ci­si­va en el fi­nal fe­liz

Le ex­pu­so el ca­so a su en­tre­na­dor y es­te le re­cor­dó una si­tua­ción pa­re­ci­da que vi­vió él ha­ce años. Fue el em­pu­jón que el co­ru­ñés ne­ce­si­ta­ba pa­ra se­guir en ca­sa. «La char­la con el mís­ter me ayu­dó mu­cho. Con la ex­pe­rien­cia que tie­ne en Pri­me­ra y que él tam­bién tu­vo vi­ven­cia si­mi­lar, creo que en el Ra­cing. El mís­ter tu­vo un pa­pel muy im­por­tan­te», re­co­no­ce el fe­liz cen­tro­cam­pis­ta blan­quia­zul.

MEN­SA­JE Una ac­ción que pue­de ayu­dar a fu­tu­ri­bles a apos­tar por el Dé­por

Mos­que­ra es cons­cien­te de que su de­ci­sión pue­de sig­ni­fi­car un men­sa­je de ca­ra a fu­tu­ras ne­go­cia­cio­nes del Dé­por. Que un ju­ga­dor como él re­cha­ce una ofer­ta mi­llo­na­ria pa­ra que­dar­se es sig­ni­fi­ca­ti­vo pa­ra otros que po­drían ve­nir. «Al fi­nal si un ju­ga­dor que no per­te­ne­ce al De­por­ti­vo que ve que, como en mi ca­so, la gen­te se quie­re que­dar aquí, es­tá a gus­to y que hay buen am­bien­te, sí que pue­de ayu­dar. Eso es un es­ce­na­rio me­jor pa­ra cual­quier fut­bo­lis­ta que ven­ga en los pró­xi­mos años», ad­mi­te.

TINO Mos­que­ra vio al pre­si­den­te vol­ca­do con su re­no­va­ción

«Ten­go muy bue­na re­la­ción con él y des­de el pri­mer mo­men­to me tras­la­dó el in­te­rés que ha­bía por­que me que­da­se. Es­to tam­bién es de agra­de­cer», ex­pli­ca.

FU­TU­RO DEL CLUB Ilu­sio­na­do con re­ver­de­cer vie­jos lau­re­les

Pe­dro Mos­que­ra no vi­ve ajeno a la reali­dad y ve que el De­por­ti­vo lle­va dos tem­po­ra­das ha­cien­do las co­sas de ma­ne­ra se­ria. Y eso tam­bién fue de­ci­si­vo a la ho­ra de que­dar­se. «Ten­go con­fian­za en es­te pro­yec­to y que es­te gru­po ha­ga bue­nas co­sas».

CÉ­SAR QUIAN

Pe­dro Mos­que­ra po­sa en el es­ta­dio mu­ni­ci­pal de Ria­zor, en don­de sue­ña con re­ti­rar­se al­gún día.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.