«Nos cos­tó ve­nir, pe­ro no por­que no pu­dié­ra­mos: fue una cues­tión emo­cio­nal»

La Voz de Galicia (Ourense) - - A Fondo -

«Ha­cía mu­cho tiem­po que te­nía­mos ga­nas de ve­nir­nos. Co­men­za­mos a con­si­de­ra esa idea ha­ce unos tres años. Nos cos­tó mu­cho sa­lir del país, pe­ro no por­que no pu­dié­ra­mos po­lí­ti­ca­men­te ni por­que no tu­vié­ra­mos me­dios eco­nó­mi­cos pa­ra ha­cer­lo: fue una cues­tión emo­cio­nal, por­que tie­nes que de­jar mu­chas co­sas atrás». Ana Cris­ti­na San Mar­tín tie­ne 38 años. Es hi­ja de ga­lle­gos. Lle­gó a Galicia ha­ce un año con su ma­ri­do y sus dos hi­jas pa­ra em­pe­zar de nue­vo en Be­tan­zos. Le cos­tó dar el pa­so, pe­ro di­ce que lo ha­ría una y mil ve­ces más. So­bre to­do aho­ra que las co­sas ca­da vez es­tán peor en Venezuela. La ca­li­dad de vi­da que tie­ne aquí, ade­lan­ta, no tie­ne com­pa­ra­ción.

Su es­po­so era téc­ni­co de sis­te­mas en una em­pre­sa in­for­má­ti­ca. Te­nían una bue­na vi­da allá, pe­ro de re­pen­te to­do em­pe­zó a ace­le­rar­se. No ha­bía se­gu­ri­dad y los ac­tos van­dá­li­cos co­men­za­ban a mul­ti­pli­car­se. «La fa­mi­lia de mi es­po­so tie­ne tie­rras en el es­ta­do de Gua­ri­co, cer­ca de la fron­te­ra de Co­lom­bia. Su tío es­ta­ba allí. Lle­gó una ban­da que le lla­man del Pi­cu­re y em­pe­za­ron a en­trar en ca­sas de la zo­na pa­ra ro­bar ar­ma­men­to. Lo que hi­zo fue que de­nun­ció el ro­bo y, poco des­pués , lo ma­ta­ron a san­gre fría. Fue ha­ce dos años. No so­lo eso. Un día que es­tá­ba­mos co­rrien­do vi­mos có­mo em­pe­za­ban a dar unos ba­la­zos. A una mu­jer le pe­ga­ron en el pe­cho. Fue por to­do eso por lo que ace­le­ra­mos el tras­la­do a Galicia», apun­ta.

Lle­ga­ron con las ma­nos va­cías. Pe­ro sa­lie­ron ade­lan­te. «Es­ta­mos su­per­agra­de­ci­dos por la ayu­da que he­mos te­ni­do aquí», di­ce. Aho­ra han pues­to en mar­cha una em­pre­sa que se lla­ma Gre­lo Co­mu­ni­ca­cio­nes.

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