Or­de­nan el in­gre­so en pri­sión de una mu­jer con­de­na­da por agre­dir a su ex ha­ce 10 años

La Voz de Galicia (Ourense) - - Galicia - MA­NU OTE­RO

El 1 de sep­tiem­bre, Noe­mí Ote­ro de­be­rá en­trar en pri­sión. Diez años des­pués de ha­ber agre­di­do con una na­va­ja a su ex­no­vio, tam­bién pro­ce­sa­do y al que la con­de­na­da acu­sa de ma­los tra­tos du­ran­te los quin­ce años que du­ró la re­la- ción. A es­ta ve­ci­na de Vi­go le han im­pues­to una pena de cua­tro años y tres me­ses de cár­cel. Ago­ta­dos to­dos los re­cur­sos, la mu­jer bus­ca aho­ra apo­yos en la pla­ta­for­ma Chan­ge.org pa­ra so­li­ci­tar el in­dul­to y que se sus­pen­da su en­tra­da en pri­sión. En una se­ma­na ha lo­gra­do 870 fir­mas. Di­ce que el abo­ga­do de ex di­la­tó to­do el pro­ce­so.

«Yo no me veo pi­san­do allí ni un día. No aca­bo bien, pre­fie­ro otra co­sa an­tes que en­trar», relata hun­di­da y con mie­do a per­der la vi­da que había re­cu­pe­ra­do en los úl­ti­mos años. Su­peró la de­pre­sión que le hi­zo que­dar­se sin la cus­to­dia de su hi­ja y en­con­tró la es­ta­bi­li­dad la­bo­ral co­mo ope­ra­do­ra te­le­fó­ni­ca de una mul­ti­na­cio­nal. Pe­ro la or­den de en­tra­da en pri­sión la hi­zo re­caer y vuelve a es­tar en tra­ta­mien­to psi­quiá­tri­co. La sen­ten­cia de la Au­dien­cia Pro­vin­cial de Pon­te­ve­dra es fir­me y le im­po­ne tres años y seis me­ses de pri­sión por un de­li­to de le­sio­nes con ins­tru­men­to pe­li­gro­so y ale­vo­sía con el agra­van­te de pa­ren­tes­co, ade­más de otros nue­ve me­ses por in­cum­plir la or­den de ale­ja­mien­to im­pues­ta tras la pe­lea.

La re­la­ción con su ex­no­vio co­men­zó cuan­do ella te­nía 15 años. «Fue mi sal­va­ción, su­frí mal­tra­to de mi pa­dre y mi her­mano, pe­ro lue­go las pa­li­zas más gran­des me las dio él», relata. Du­ran­te el no­viaz­go, ase­gu­ra la vi­gue­sa que es­tá a pun­to de cum­plir los 40, su­fría pa­li­zas cons­tan­tes por las que su­frió tres abor­tos. Aun­que uno de sus em­ba­ra­zos lo­gró sa­lir ade­lan­te. Pe­ro el epi­so­dio que cam­bió su vi­da ocu­rrió ha­ce diez años. «Mi pa­re­ja me­tía gen­te en ca­sa a con­su­mir dro­gas, pe­ro ese día es­ta­ba har­ta. Me ti­ró al sue­lo y no me que­dé quie­ta, lo pri­me­ro que co­gí fue una na­va­ja», re­cuer­da Ote­ro. Con el ar­ma (de cinco cen­tí­me­tros, se­gún el fa­llo ju­di­cial) le ases­tó sie­te cu­chi­lla­das en el tó­rax, bra­zo y cue­llo.

Des­de en­ton­ces, los en­fren­ta­mien­tos con­ti­nua­ron y am­bos in­cum­plie­ron la or­den de ale­ja­mien­to. Noe­mí de­nun­cia que hu­bo aco­so por par­te de su ex­pa­re­ja y sus alle­ga­dos. «Me pu­sie­ron más de 130 de­nun­cias y me han ab­suel­to de la ma­yo­ría», sub­ra­ya la pro­ce­sa­da. Una de ellas, sin em­bar­go, es la que ma­yor da­ño le cau­só: per­dió la cus­to­dia de su hi­ja. Ello lo acha­ca a su de­pre­sión y fal­ta de tra­ba­jo. La ni­ña es­tá con su ex­cu­ña­da y de­nun­cia que no se la de­jan ver. Nue­ve años des­pués de aque­lla tri­ful­ca do­més­ti­ca y con un re­tra­so «sin jus­ti­fi­ca­ción», se­gún re­co­ge la sen­ten­cia, se ce­le­bró un jui­cio que lle­va­rá a Noe­mí Ote­ro a pri­sión.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.