Adiós, Bo­cu­se, adiós

La Voz de Galicia (A Coruña) - Gastronomia y Vinos - - Noticias - JOSÉ MANUEL VILABELLA

Se mu­rió Bo­cu­se, la es­pi­chó don Paul, la di­ñó, se fue. Bo­cu­se se ha­bía ido ha­ce años. Fue un rey emé­ri­to du­ran­te dé­ca­das; fue un co­ci­ne­ro que ejer­ció su rei­na­do ves­ti­do de co­ci­ne­ro y con el go­rro pues­to. Te­nía una voz po­de­ro­sa y un ge­nio vi­vo, sen­ti­do del es­pec­tácu­lo y nin­gún pu­dor; ama­ba a Fran­cia por­que se ama­ba a sí mis­mo: Fran­cia era él y los de­más eran sus súb­di­tos, su clien­te­la, su co­men­sa­lía. Pa­sa­rá a la his­to­ria co­mo el chef que qui­tó en lu­gar de po­ner, el que des­ar­mó las pi­rá­mi­des; el que po­dó sin re­pa­ros a Au­gus­te Es­cof­fier y sus des­me­su­ras, el que ju­bi­ló sal­sas com­pli­ca­das, el que sa­lió al mer­ca­do pa­ra ha­cer la co­ci­na del ama de ca­sa, la sen­ci­lla co­ci­na de la po­bre ma­má, lo que la gen­te de­no­mi­nó la nou­ve­lle cui­si­ne, aque­lla co­ci­na que co­pió Ar­zak con bue­na le­tra y la ex­pan­dió por la pe­nín­su­la ibé­ri­ca co­mo si fue­ra su­ya. Me co­lé en su res­tau­ran­te y co­mí es­plén­di­da­men­te y cuan­do con­fe­sé que no te­nía di­ne­ro con que pa­gar, que solo po­día de­jar una es­plén­di­da pro­pi­na, el chef hi­zo un ges­to obs­ceno, me co­gió por la so­la­pa y me echó, con una pa­ta­da en el cu­lo, por la puer­ta de ser­vi­cio. To­da­vía ten­go la se­ñal en la nal­ga de­re­cha y una li­ge­ra co­je­ra que me per­mi­te pro­fe­ti­zar tor­men­tas y ven­to­le­ras.

Se mu­rió Bo­cu­se, la es­pi­chó. Y su he­re­de­ro no es fran­cés. Es Fe­rrán. El es­pa­ñol lo sus­ti­tu­yó ha­ce años, le qui­tó la co­ro­na de un ma­no­ta­zo y de for­ma vio­len­ta. Con­quis­tó el cie­lo por asal­to. Lo sus­ti­tu­yó con el ta­len­to y el dis­cur­so de un co­ci­ne­ro ge­nial al gri­to de «Tú no eres Dios, tú eres solo un pro­fe­ta, mi pro­fe­ta», y se pu­so a in­ven­tar ge­nia­li­da­des que to­da­vía no han si­do asi­mi­la­das por los ar­te­sa­nos del sec­tor. Bo­cu­se acep­tó su des­tino y se exi­lió en su res­tau­ran­te a es­pe­rar que las en­ci­clo­pe­dias pu­sie­ran la úni­ca fe­cha que fal­ta­ba: la de su muer­te.

Con la muer­te de Bo­cu­se ter­mi­na una eta­pa y em­pie­za otra. Fran­cia es la rei­na ma­dre de to­das las co­ci­nas, siem­pre lo se­rá, pe­ro el fi­nal de la se­ve­ra dic­ta­du­ra ha pro­pi­cia­do el na­ci­mien­to de las co­ci­nas na­cio­na­les y re­gio­na­les de otras la­ti­tu­des. Era un yu­go que nos te­nía es­cla­vi­za­dos y que ya no es­tá. Aho­ra so­mos li­bres pe­ro tam­bién, ay, nos he­mos que­da­do huér­fa­nos pa­ra siem­pre.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.