A LA SOM­BRA DEL PA­DRE

La Voz de Galicia (A Coruña) - Mercados - - ACTUALIDAD - Juan Vi­llar Mir de Fuen­tes PRE­SI­DEN­TE DE OHL

Ha­ce po­co más de un año que su pa­dre le con­fió la me­jor de sus na­ves. Aun­que sin sol­tar del to­do el ti­món. Na­ve­ga des­de en­ton­ces por aguas pro­ce­lo­sas. Las de las su­pues­tas mor­di­das a po­lí­ti­cos —en Es­pa­ña y fue­ra de ella— que abo­nó la empresa pa­ra lo­grar con­tra­tos más que ju­go­sos. Y con una pe­sa­da pie­dra al cue­llo. La de una deu­da mo­nu­men­tal que hay que achi­car co­mo sea.

Mu­chas han si­do las co­sas que ha ven­di­do en el úl­ti­mo año con tal fin. Pe­ro ni por esas. Y aho­ra an­da en con­ver­sa­cio­nes con un gi­gan­te chino pa­ra que com­pre par­te de la jo­ya de la flo­ta fa­mi­liar. Ha­bla­mos de OHL, de Juan Vi­llar Mir de Fuen­tes y de Chi­na Sta­te Cons­truc­tion En­gi­nee­ring.

Ha re­co­no­ci­do la fir­ma al re­gu­la­dor bur­sá­til que el con­glo­me­ra­do asiá­ti­co —la ma­yor cons­truc­to­ra del mun­do por vo­lu­men de fac­tu­ra­ción, en ma­nos del Go­bierno chino— es­tá in­tere­sa­do en ha­cer­se con par­te de la par­ti­ci­pa­ción que los Vi­llar Mir tie­nen en OHL y que as­cien­de al 51 %. Pe­ro po­co más se sa­be de la ope­ra­ción. Ni cuán­to es­tán dis­pues­tos a com­prar ni lo que po­drían lle­gar a pa­gar.

Así que al he­re­de­ro del trono le to­ca aho­ra ba­tir­se el co­bre con los chi­nos. Dis­cre­to don­de los ha­ya —na­da que ver con su cu­ña­do, Ja­vier Ló­pez Ma­drid, el com­pi yo­gui de la rei­na Letizia con­de­na­do por las black—, el hoy pre­si­den­te de uno de los ma­yo­res gru­pos de in­fra­es­truc­tu­ras del mun­do se ha for­ja­do a la som­bra de su pa­dre. Del «pa­trón», co­mo él mis­mo lo lla­ma en pú­bli­co. Li­cen­cia­do en Cien­cias Eco­nó­mi­cas y Em­pre­sa­ria­les, lle­va to­da su vi­da la­bo­ral li­ga­do a la empresa fa­mi­liar. Cuan­do su pa­dre le ce­dió el tes­ti­go lle­va­ba ya diez años en la vi­ce­pre­si­den­cia.

Es el ma­yor de los tres hi­jos del ma­tri­mo­nio Vi­llar Mir. Por de­lan­te de Ál­va­ro, el que más se pa­re­ce fí­si­ca­men­te al pa­triar­ca y el me­nos in­tere­sa­do en la empresa fa­mi­liar; y de Sil­via, la más pa­re­ci­da en ca­rác­ter y ta­len­to — di­cen— a su pa­dre, y ca­sa­da con el po­lé­mi­co Ló­pez Ma­drid, a quien de­fien­de a ca­pa y es­pa­da. Quie­nes les co­no­cen, ase­gu­ran de Juan que es una mez­cla de los dos. Al­go así co­mo el tér­mino me­dio, don­de ha­bi­ta, di­cen, la vir­tud. Y me­nos brus­co que su pa­dre, aña­den. No hay más que ver el abra­zo en el que se fun­dió con el pa­trón el día del re­le­vo, des­pués de que es­te sim­ple­men­te le brin­da­ra la mano pa­ra un sim­ple apre­tón.

Ca­sa­do y con dos hi­jos, po­co más es lo que se sa­be de su vi­da pri­va­da. Son co­no­ci­das, eso sí, sus tres gran­des pa­sio­nes: el fút­bol —más bien el Real Ma­drid, equi­po del que su pa­dre fue vi­ce­pre­si­den­te y qui­so pre­si­dir—, el golf y los co­ches de­por­ti­vos. En la ex­clu­si­va ur­ba­ni­za­ción ga­di­ta­na de So­to­gran­de, don­de po­see una lu­jo­sa ca­sa y don­de ve­ra­nea des­de ha­ce más de 30 años, es ha­bi­tual ver­lo co­deán­do­se con miem­bros de otras sa­gas em­pre­sa­ria­les de re­nom­bre co­mo los En­tre­ca­na­les, los Ga­rri­gues Wal­ker o los Mo­ra-Fi­gue­roa Do­mecq, o to­man­do al­go en el fa­mo­so Bar Ke del lu­gar. En el puer­to de­por­ti­vo, el mis­mo que cons­tru­yó su pa­dre allá por los años ochen­ta.

ABRALDES | http://abral­de­sar­ts­tu­dios.jim­do.com

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.