Cen­te­na­rio de Ba­len­cia­ga, de fies­ta en París con su me­jor clien­ta

La Voz de Galicia (Pontevedra) - - Sociedad - MARÍA CEDRÓN

El au­ra de Bunny Me­llon inun­dó ayer por la no­che la em­ba­ja­da de Es­pa­ña en París. No po­día fal­tar en un ac­to tan ele­gan­te co­mo la pre­sen­ta­ción de la mues­tra que lle­va su nom­bre, Ra­chel L. Me­llon Co­llec­tion, que inau­gu­ra­rá el Mu­seo Ba­len­cia­ga de Gue­ta­ria el 26 de ma­yo, ni a la abier­ta ayer al pú­bli­co en el Mu­seo Bour­de­lle de la ca­pi­tal fran­ce­sa, Ba­len­cia­ga, l’ove­re au noir. Am­bas ex­po­si­cio­nes son, jun­to con Ba­len­cia­ga: Sha­ping Fas­hion, que pre­pa­ra el Mu­seo Vic­to­ria & Al­bert, en Londres, un tri­bu­to al mo­dis­to vas­co en el cen­te­na­rio de la aper­tu­ra de su pri­mer ate­lier en San Se­bas­tián y el 80.º aniver­sa­rio de su des­em­bar­co en París, tras huir de la Gue­rra Ci­vil.

Bunny, co­lec­cio­nis­ta y ami­ga ín­ti­ma de los Ke­neddy has­ta el pun­to de di­se­ñar el jar­dín de ro­sas de la Ca­sa Blan­ca, fa­lle­ció en el 2014 en Vir­gi­nia (Es­ta­dos Uni­dos). De ha­ber es­ta­do vi­va, pro­ba­ble­men­te, ha­bría via­ja­do ayer a París. No so­lo pa­ra la re­cep­ción de la em­ba­ja­da, tam­bién pa­ra ser una de las pri­me­ras en ad­mi­rar los 70 tra­jes de la mues­tra del Bour­de­lle.

Su re­la­ción con Cris­tó­bal Ba­len­cia­ga tras­cen­día el víncu­lo que exis­te en­tre la clien­ta y su mo­dis­to. Eran ami­gos. Tan cer­ca­nos que, a su muer­te, do­nó to­do su ex­ten­so ro­pe­ro al mu­seo crea­do en la lo­ca­li­dad na­tal de es­te ar­tis­ta de la ti­je­ra. Son esos tra­jes (en torno a un cen­te­nar) los que com­pon­drán, jun­to con bo­ce­tos u otros ele­men­tos usa­dos por el ar­tis­ta, la mues­tra que abri­rá en Gue­ta­ria y que se­rá ela­bo­ra­da ba­jo la ba­tu­ta de M. Hu­bert Bunny en su ca­sa.

de Gi­venchy. Por­que ella, que ad­mi­ra­ba to­do lo be­llo, so­lo ves­tía de Ba­len­cia­ga. Lo ha­cía por­que, cuan­do una mu­jer en­tra­ba en una sa­la con uno de sus tra­jes, no ha­bía na­da más. Pe­ro ade­más por­que Ba­len­cia­ga era un ar­tis­ta. A Bunny le en­can­ta­ba el ar­te. Co­lec­cio­na­ba obras de Marck Roth­ko, Van Gogh... A Ba­len­cia­ga tam­bién. Cuan­do em­pe­zó a ob­ser­var có­mo la al­ta cos­tu­ra era ab­sor­bi­da por el prêt-à-porter, pre­fi­rió ce­rrar en 1969. So­lo se le vio una vez más. Fue en 1971, en el en­tie­rro de Co­co Cha­nel. Por eso, Bunny no se ha­bría per­di­do nin­guno de los ho­me­na­jes que ren­di­rán es­te año al mo­dis­to en París, Gue­ta­ria y Londres. Lo ad­mi­ra­ba.

M.B.

Ves­ti­do que es­ta­rá en Gue­ta­ria.

EFE

Pie­za mos­tra­da en el Bour­de­lle.

F. R. CON­RAD

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.