Res­ca­tan de no­che a un ni­ño de 5 años al que ha­bían de­ja­do so­lo en un pi­so de Ou­ren­se

Fue devuelto a la ma­dre, que di­jo que es­ta­ba con una cui­da­do­ra

La Voz de Galicia (Pontevedra) - - Galicia - FI­NA ULLOA

Un ni­ño de 5 años fue res­ca­ta­do en la no­che del sá­ba­do por los bom­be­ros de Ou­ren­se, que lo sa­ca­ron del pi­so en el que es­ta­ba so­lo. Tu­vie­ron que usar una es­ca­le­ra de in­cen­dios pa­ra al­can­zar el bal­cón, si­tua­do en un ter­cer pi­so de uno de los blo­ques de viviendas de una cén­tri­ca ur­ba­ni­za­ción de la ciu­dad. La alerta la ha­bían da­do los ve­ci­nos del pi­so de aba­jo que, tras es­cu­char du­ran­te va­rias ho­ras los llan­tos del ni­ño lla­man­do a su ma­dre, ca­ye­ron en la cuen­ta de que el me­nor se en­con­tra­ba en su mis­mo edi­fi­cio.

Sus du­das ini­cia­les se de­bían a que, se­gún cer­ti­fi­can va­rios ve­ci­nos del blo­que, la vi­vien­da en la que es­ta­ba el ni­ño lle­va po­co tiem­po ocu­pa­da por sus ac­tua­les in­qui­li­nos. «Me­nos de un año; yo no los co­noz­co más que de ver­los al­gu­na vez por la es­ca­le­ra», se­ña­la­ba uno de ellos. Mien­tras la ve­ci­na del se­gun­do lla­ma­ba a la Po­li­cía Local, su hi­ja subió a tran­qui­li­zar al me­nor y se pu­so a char­lar con él a tra­vés de la puer­ta. El ni­ño, se­gún con­tó la jo­ven, le di­jo que es­ta­ba so­lo des­de la ma­ña­na y que no ha­bía co­mi­do. Cuan­do la pa­tru­lla de la Po­li­cía Local lle­gó a la vi­vien­da, an­te la im­po­si­bi­li­dad de ac­ce­der de­ci­dió aler­tar a los bom­be­ros y a la Po­li­cía Au­to­nó­mi­ca, que es la que tie­ne las com­pe­ten­cias en ma­te­ria de me­no­res.

La ma­dre, que no tar­dó en ser lo­ca­li­za­da, ha­bía de­ja­do al pe­que­ño con otra mu­jer mien­tras ella iba a tra­ba­jar y, se­gún pa­re­ce, fue esa cui­da­do­ra la que se au­sen­tó de la vi­vien­da de­jan­do al ni­ño so­lo y con la puer­ta ce­rra­da con lla­ve, lo que obli­gó a sa­car­lo del pi­so a tra­vés del mis­mo bal­cón por el que ac­ce­die­ron los efec­ti­vos del cuer­po de bom­be­ros, con la ayu­da de una es­ca­le­ra con ces­ta. El me­nor fue en­tre­ga­do pro­vi­sio­nal­men­te a la ma­dre pa­ra que la Xun­ta no asu­mie­ra de in­me­dia­to su tu­te­la, al­go que lo lle­va­ría a in­gre­sar en un cen­tro mien­tras no se re­suel­ve el ex­pe­dien­te abier­to en la Fis­ca­lía de Me­no­res por lo ocu­rri­do. Así lo con­fir­ma­ban ayer des­de la de­le­ga­ción de la Ad­mi­nis­tra­ción au­to­nó­mi­ca en la ca­pi­tal ou­ren­sa­na.

El ca­so era ayer mo­ti­vo de con­ver­sa­ción y es­pe­cu­la­cio­nes en­tre los re­si­den­tes de es­ta zo­na. Mu­chos ve­ci­nos de los blo­ques co­lin­dan­tes no se ha­bían en­te­ra­do del su­ce­so y otros apun­ta­ban que la vi­vien­da en la que se en­con­tra­ba el pe­que­ño no era su do­mi­ci­lio ha­bi­tual, da­do que no se le iden­ti­fi­ca­ba co­mo uno de los ni­ños del ba­rrio, sino que po­dría ser la ca­sa de la cui­da­do­ra a la que la ma­dre ha­bía en­tre­ga­do al pe­que­ño pa­ra que lo aten­die­se mien­tras ella es­ta­ba tra­ba­jan­do. Se des­co­no­ce el tiem­po que real­men­te es­tu­vo el me­nor so­lo, aun­que se es­ti­ma que fue­ron va­rias ho­ras por las re­fe­ren­cias da­das tan­to por el pro­pio ni­ño co­mo por los ve­ci­nos que oye­ron sus llan­tos y aler­ta­ron a los ser­vi­cios de emer­gen­cias. Los bom­be­ros sa­ca­ron al me­nor por el bal­cón del pi­so.

MI­GUEL VI­LLAR

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