¿Ha­cia el fin de las ofi­ci­nas ban­ca­rias?

El cie­rre de su­cur­sa­les se ace­le­ra en Ga­li­cia, don­de que­dan me­nos de 1.600, una ci­fra que no se veía des­de 1977

La Voz de Galicia (Pontevedra) - - Economía - RU­BÉN SANTAMARTA

«En nin­gún otro país hay tan­tas ofi­ci­nas ban­ca­rias co­mo en Es­pa­ña». «Ya ha lle­ga­do el mo­men­to de ce­rrar ofi­ci­nas». «Tan­tas ofi­ci­nas ha­rán que­brar a la ban­ca». Las fra­ses no son de an­tea­yer. Son de 1988, de una tri­bu­na pu­bli­ca­da por el en­ton­ces di­rec­tor ge­ne­ral de La Cai­xa en la que ad­ver­tía de la al­ta den­si­dad de su­cur­sa­les que ha­bía en Es­pa­ña.

Ese diag­nós­ti­co si­gue sien­do per­fec­ta­men­te vá­li­do... 30 años des­pués. El avi­so de aquel di­rec­ti­vo se ha­cía con 33.000 su­cur­sa­les abier­tas en Es­pa­ña; se lle­gó a las 46.000 a me­dia­dos del 2008. Des­de en­ton­ces las co­sas han cam­bia­do, aho­ra sí, sin vuel­ta atrás. El sec­tor ban­ca­rio se ha me­ti­do a la ta­rea de re­du­cir su red, y el fi­nal del pro­ce­so si­gue sin ad­ver­tir­se. La cur­va no ha he­cho sino des­cen­der por tres mo­ti­vos: la for­tí­si­ma re­es­truc­tu­ra­ción por las fu­sio­nes, na­cio­na­li­za­cio­nes y ERE en el sec­tor; la ne­ce­si­dad de re­du­cir gas­tos por la caí­da de már­ge­nes con los ti­pos a ce­ro; y la im­pa­ra­ble pe­ne­tra­ción de las nue­vas tec­no­lo­gías. Con el mó­vil hoy día se pue­de abrir una cuen­ta en mi­nu­tos.

Des­de aquel 2008 se han ce­rra- do en Es­pa­ña más de 15.000 su­cur­sa­les, la mi­tad de to­das las de Eu­ro­pa, se­gún un in­for­me del BCE del pa­sa­do oto­ño. Y Ga­li­cia pin­ta bas­tan­te en esa estadística. Apor­ta ca­si un mi­llar, es de­cir, un 3 % del to­tal de su­cur­sa­les clau­su­ra­das en la eu­ro­zo­na. A la re­es­truc­tu­ra­ción ge­ne­ral se han su­ma­do dos epi­so­dios lo­ca­les muy im­pac­tan­tes: la fu­sión de Cai­xa Ga­li­cia y Cai­xa­no­va, con fuer­tes du­pli­ci­da­des; y la com­pra del Pas­tor por el Po­pu­lar, que ha aco­me­ti­do va­rias re­duc­cio­nes de red. El re­sul­ta­do de to­do ello es que al cie­rre del 2016, se­gún los da­tos que aca­ba de ac­tua­li­zar el Ban­co de Es­pa­ña, que­da­ban en Ga­li­cia me­nos de 1.600 pun­tos (1.599, en con­cre­to). Y la ci­fra no se pa­ra­rá ahí, por­que to­das las en­ti­da­des es­tán en un pro­ce­so de «re­vi­sión di­ná­mi­ca de la red»: un go­teo de cie­rres que se ha ace­le­ra­do en los dos úl­ti­mos tri­mes­tres.

Las ci­fras ac­tua­les su­po­nen re­tro­ce­der a 1977. Ojo, prác­ti­ca­men­te con la mis­ma po­bla­ción que en­ton­ces (2,7 mi­llo­nes de ha­bi­tan­tes), pe­ro con un vo­lu­men de di­ne­ro ges­tio­na­do (su­man­do cré­di­tos y de­pó­si­tos) muy su­pe­rior: ape­nas 10.000 mi­llo­nes de eu­ros (en­ton­ces 1,6 bi­llo­nes de pe­se­tas), fren­te a los 102.000 ac­tua­les. ¿Pue­de Ga­li­cia man­te­ner su mer­ca­do ban­ca­rio con esa re­duc­ción? Sí. Se cuen­ta con una he­rra­mien­ta im­pen­sa­ble en 1977: el te­lé­fono. Los ban­cos es­tán apos­tan­do fuer­te­men­te por las nue­vas tec­no­lo­gías pa­ra li­be­rar a las ofi­ci­nas de ta­reas or­di­na­rias, de for­ma que se con­vier­tan más en cen­tros de ase­so­ra­mien­to. Un da­to: en Aban­ca, más de la mi­tad de las transac­cio­nes se ha­cen en en­tor­nos di­gi­ta­les.

Newspapers in Spanish

Newspapers from Spain

© PressReader. All rights reserved.